Después de semanas deseando que llegara, los finalistas están a punto de vivir la final de Supervivientes. No solo optarán a ganar el premio sino que además, se reencontrarán con sus familiares. ¿Habrá escuchado Rocío Carrasco las plegarias de Rocío Flores y acudirá al plató? Cada vez queda menos para que madre e hija den el paso para verse las caras…
El grito de auxilio de David Flores

> Aunque sucedió hace algunas semanas, es ahora cuando todo el mundo parece prestar especial atención a la carta que David Flores envió a su hermana mientras ésta se encontraba en Honduras. Y es que las palabras de Carmen Borrego contando la verdad sobre el pequeño, han hecho que todos analicen hasta el extremo las palabras que escribió. Los más emocionales concluyen que más que una misiva, aquello fue un grito de auxilio directo a su madre: “Hola Tata, te echo muchísimo de menos, eres la mejor hermana que he podido tener. Eres nuestra ganadora. Para mí eres una madre, llevas cuidándome desde que nací. Lo del jueves me pareció de una niña con mucha fuerza y con muchos sentimientos por su hermano”. Se trata, pues, de una forma de llamar la atención de su propia madre. Pero no solo David ha intentado llamar la atención. Rocío Flores, durante su estancia en Honduras, ha dejado muy claro cuál es su intención una vez acabe el concurso.
Siguiente: Dispuesta a la reconciliación
Rocío Flores, dispuesta a la reconciliación

> Han sido muchas las veces que Rocío se ha acordado de su madre en la isla. Sus gritos de auxilio eran cada vez más llamativos, y eso que la joven evitaba a hablar de su madre siempre que podía. El miedo a las represalias que sus palabras pudieran tener en España la cohibían, aunque la cosa cambió mucho en las últimas semanas de concurso. Rocío ha tenido mucho tiempo para pensar gracias a Supervivientes y una cosa tiene clara: quiere reconciliarse con su madre. A escasas horas de la final, el reencuentro entre madre e hija puede hacerse realidad.
Siguiente: A un paso de reencontrarse
Rocío Carrasco y Rocío Flores: a un paso de reencontrarse

> Quedan unas horas para que se celebre la final de Supervivientes y Rocío podría proclamare vencedora si es así que la audiencia lo desea. El resultado final lo conoceremos esta noche, a partir de las 22:00 horas en Telecinco, pero lo que está claro es que la hija de Antonio David se ha colado en una de las finales más complicadas. Lo cierto es que son muchos los que apoyan a la joven después de que, además de demostrar ser una superviviente, se abriera en canal y confesara lo que realmente siente por su adre. Hoy, Rocío Flores se reencontrará con los suyos una vez apaguen los focos del paltó, y aunque de seguro no estará presente Rocío Carrasco, comenzará una nueva etapa en la que madre e hija lleguen a entenderse y a olvidar el pasado.
Siguiente: Fidel Albiac, “el culpable”
Fidel Albiac, ¿se entromete en el reencuentro entre la madre y la hija?

> Visiblemente serio y sin ganas de responder a las preguntas de la prensa, el marido de Rocío Carrasco guardaba silencio ante este posible acercamiento entre madre e hija. ¿Estará Fidel Albiac en contra o a favor de un posible acercamiento entre madre e hija? Un vis a vis que la hija de Antonio David ha pedido a gritos durante estos tres meses de concurso. Ahora toca ver qué sucede en estos meses, si finalmente Rocío Carrasco y Rocío Flores intentan recuperar el tiempo perdido.























































































Es cierto. Es un fotoreportaje que da vida a esta sequía informativa que resulta soporífera. Las instantáneas hablan por sí solas. Y lo que dicen no me gusta demasiado. Me da miedo. Tal vez porque la escena me obliga a viajar a través del tiempo en ese tren de los corazones rotos. Más que deseo, percibo tristeza, rebote, falsa resiliencia y necesidad de demostrar una felicidad que parece forzada, estudiada, autoimpuesta. Tengo la sensación de que Diego se ha dejado llevar por esas corrientes que invitan a festejar la pena aparcándose en otros cuerpos o por esa filosofía (sic) que induce a huir hacia adelante para vencer no sé a qué o a quién. Pobre.









