Paris Jackson reclama 600 millones de dólares (unos 555 millones de euros) al trust de su padre, Michael Jackson.
La petición, presentada el 29 de octubre en el Tribunal Superior del condado de Los Ángeles y adelantada por Page Six, señala directamente a John Branca, único administrador del patrimonio desde que su socio John McClain falleciera el pasado mes de mayo. Paris, que cumple 29 años en abril, no solicita un gesto: exige que se cumpla lo que su padre dejó por escrito.
Un trust sin fondos y tres hermanos esperando su turno
El documento describe un mecanismo de relojería. Los tres hijos debían empezar a percibir rentas de sus participaciones al cumplir 21 años; a los 30, un tercio del principal; a los 35, la mitad de lo restante; y a los 40, el saldo íntegro. Prince Jackson cumple 30 años dentro de cuatro meses, Paris los 29 en abril y Bigi los 25 en febrero. El trust, sin embargo, sigue sin fondos.
Las cifras que maneja la demanda no son especulativas. La venta en 2018 del 10% de EMI Music Publishing a Sony por 287,5 millones de dólares (unos 266 millones de euros) y la de Neverland Ranch en 2020 por 22 millones (unos 20 millones de euros) engrosaron un patrimonio que, a diciembre de 2024, custodiaba alrededor de 850 millones de dólares (786 millones de euros) en efectivo y equivalentes. Los propios ejecutores han valorado el conjunto entre 2.000 y 3.000 millones. Paris calcula que, descontadas las obligaciones, quedan unos 600 millones disponibles para repartir.
Su abogacía sostiene además que las cantidades ya entregadas a los hermanos son inferiores a las que fija el trust y que se redujeron en millones después de que ella empezara a litigar. El escrito lo dice sin ambages: ‘Esta conducta y esta administración no deben continuar’.
Diecisiete años después, el dinero existe, está contabilizado y sigue sin llegar a quienes debía proteger.
El patrimonio defiende lo contrario. Un portavoz aseguró a Page Six que el trust y la fundación benéfica no pueden financiarse por completo hasta que se despejen varios obstáculos legales, en particular el litigio abierto con el Servicio de Rentas Internas, que reclamó 700 millones de dólares (unos 647 millones de euros) en impuestos y sanciones. La cifra fue rebajada por el tribunal, pero el asunto continúa sin cerrar. Sobre el recorte de pagos, la respuesta es tajante: califican la acusación de ‘fabricación absoluta’ y recuerdan que más de 200 millones ya han salido del patrimonio en beneficio de Paris y sus hermanos.
Branca, el abogado que entró ocho días antes de la muerte
La biografía del administrador explica buena parte de la tensión. Michael Jackson lo contrató en 1985; dimitió en 2006 por desacuerdos financieros y regresó en 2009, apenas ocho días antes de que el cantante muriera por intoxicación aguda de propofol, el 25 de junio, con 50 años. Desde entonces ha pilotado un emporio que pasó de 500 millones de deuda a superar los 2.000 millones de valor, según su propio equipo. El doctor Conrad Murray fue condenado en 2011 por homicidio involuntario.
El pulso no empezó en octubre. El mes pasado, Paris pidió al tribunal que recortara la retribución de Branca del 15% al 10% de los ingresos brutos vinculados al entretenimiento, alegando retrasos sistemáticos en la presentación de las cuentas de 2023 y 2024. Sus abogados hablaron de una brecha ‘intolerable’ entre el nivel de compensación y una incompetencia persistente. El administrador solicita en paralelo la aprobación de un pago de 109.219.648,27 dólares —unos 101 millones de euros— para sí mismo, para el fallecido McClain y para su firma. El patrimonio replica que los ejecutores renunciaron a su comisión desde el inicio y que perciben una retribución de gestión fijada por el juez.
Lo que el caso Jackson enseña sobre los trust millonarios
Conviene mirar atrás. Cuando Prince murió sin testamento en 2016, su patrimonio tardó seis años en cerrarse y los herederos vieron pasar a los abogados antes que al dinero. Aquí el escenario es distinto y, en cierto modo, más incómodo: existía un documento impecable, un trust redactado al detalle y tres beneficiarios con nombre y apellidos. El problema no es la falta de voluntad del difunto, sino la velocidad a la que se ejecuta esa voluntad. El administrador lleva una década sin rendir cuentas a tiempo, sostiene la demandante, y cada trimestre de retraso es una factura que crece.
La lectura editorial incomoda a ambos bandos. Branca convirtió una ruina en una máquina de facturar y ese mérito es indiscutible; también lo es que un fideicomiso diseñado para nutrir a tres niños huérfanos no debería depender de la buena fe de un solo hombre. El litigio fiscal funciona como coartada legítima, pero una coartada indefinida acaba pareciendo una excusa. La vista está fijada para el 4 de diciembre y de ella podría salir la primera transferencia real en casi dos décadas.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Paris convierte el duelo privado en una batalla judicial pública y se posiciona como la voz de los tres hermanos frente al aparato del patrimonio.
- 💎 El detalle de lujo: Neverland Ranch, vendida en 2020 por 22 millones de dólares, y un 10% de EMI colocado en 287,5 millones sostienen el trust.
- 🗣️ El entorno cuenta: El patrimonio invoca el litigio fiscal como freno técnico; los abogados de la familia lo traducen como tatami y dilación.







