Los últimos escándalos que lo señalan han hecho mella en el estado anímico del monarca abdicado. Juan Carlos I está pasando por un momento bastante complicado en todos los sentidos, hasta el punto de haber caído en una profunda depresión. ¿Quieres conocer más detalles? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.
El peor escándalo de Juan Carlos

> Hace unas semanas, supimos que las autoridades suizas estaban investigando al padre del rey por sus tejemanejes económicos. Juan Carlos estaba ligado a una entidad offshore que manejaba una fortuna millonaria cuyos orígenes no parecen del todo limpios. Sin embargo, el verdadero escándalo llegó cuando el diario británico The Telegraph descubrió que don Felipe VI también aparecía como beneficiario de esa sospechosa fundación.
Para lavarse las manos, el jefe de Estado publicó un comunicado en el que renunciaba a la herencia de su padre y lo apartaba de la Corona, retirándole la asignación presupuestaria de Casa Real. Se trata de un movimiento sin precedentes en la monarquía, que deja la imagen del emérito a la altura del betún. Como era de esperar, Juan Carlos I no lo está pasando nada bien con todo esto, y quienes lo conocen aseguran que, incluso, ha entrado en una profunda depresión.
Siguiente: El peor momento de Juan Carlos I
El peor momento de Juan Carlos I

> Pilar Eyre, experta en temas de realeza, ha compartido su punto de vista sobre todo este polémico asunto, revelando algunos detalles sobre cómo se encuentra el emérito después de que el escándalo le haya estallado en la cara. “Sé que don Juan Carlos está pasando por el momento más bajo, no te diré sólo de su reinado, sino de su vida. Ayer estuve hablando con un amigo suyo, que no le ha visto, pero que figura como está, y me dijo que está seguro que está peor incluso que cuando murió su padre, que fue el momento más duro de su vida personal”, señala la periodista.
A Juan Carlos le duele que los ciudadanos hayan perdido la confianza en él, pero también las consecuencias que este escándalo ha tenido en el núcleo borbónico. “Está muy mal porque la familia ha quedado rota. Ya no vamos a verlo en ningún acto ni privado ni público con Felipe y Letizia, por supuesto. También está muy mal por la opinión pública. Se siente avergonzado, él cree que se ha entregado toda su vida a España. Se siente muy dolido y se encuentra en un momento muy bajo, de depresión, muy bajo”, mantiene Pilar Eyre.
Siguiente: Juan Carlos, abandonado por su familia
Juan Carlos, abandonado por su familia

> La patada de Felipe y Letizia ha llegado en el peor momento del emérito. Hace tiempo que se siente abandonado por su familia, hasta el punto de verse forzado a abandonar Zarzuela, tal y como reveló Pilar Eyre en su columna de Lecturas. La que fuera su casa durante tantos años se convirtió para él “en una prisión siniestra y hostil” y se vio obligado a buscar en sus amigos el apoyo que no le dan sus más allegados. La reina Sofía parece haberse cansado de sus engaños, a pesar del supuesto acercamiento que algunos se empeñan en celebrar. Según la periodista experta en realeza, ella y Juan Carlos apenas se dirigen la palabra y vivían en alas separadas, para verse solo lo justo y necesario.
En cuanto a sus otras hijas, el Borbón ha reducido los contactos con la infanta Cristina, porque «en sus conversaciones se anteponen los ruegos sobre Iñaki Urdangarín«. Juan Carlos no está para más escándalos, no quiere ni escuchar el nombre de su nuero. El único pilar que le queda es la infanta Elena, la niña de sus ojos. De hecho, pocos días antes de que estallara el escándalo, se le vio salir de su casa en un coche a toda velocidad. ¿Se presentó para advertirla de lo que estaba por venir? Solo ellos lo saben.
Siguiente: La infanta Elena, entre la espada y la pared
La infanta Elena, entre la espada y la pared

> Como Suiza, la primogénita de los eméritos ha intentado mantenerse neutral en los conflictos que su familia enfrenta. A diferencia de su hermana Cristina, que retiró la palabra a Felipe tras ser apartada de la Corona por el escándalo del Caso Nóos, doña Elena todavía siente aprecio hacia Felipe VI y mantiene una buena relación no solo con él, sino con Letizia, a quien se esfuerza en soportar por no avivar las tensiones entre los Borbones. Así, esta abrupta ruptura entre el monarca y su padre, Juan Carlos I, la coloca en una situación bastante complicada en la que parece que ha de elegir bando.
Además, se ha descubierto que tanto ella como Cristina también figuran como beneficiarias en la polémica fundación que ha puesto Zarzuela patas arriba. Algunos consideran que, por deber ético y moral, deberían renunciar a su privilegiada herencia, pero al hacerlo estarían dando el golpe definitivo a su padre. De la noche a la mañana, se han visto atrapadas en una complicada encrucijada cuya resolución, sea cual sea, provocará daños irreparables en los Borbones.













































































