Isabel Pantoja ha convertido su casa de Cantora en uno de los grandes escenarios de las tramas del corazón en España. Ahora que la cantante va a vender su emblemática vivienda por las deudas, el terreno vuelve a estar de actualidad. Se ha hablado mucho sobre la casa y todo lo que representa para la familia Pantoja.
Son muchos los momentos que se han vivido en la casa de Isabel Pantoja. Durante años ha sido el refugio en el que la artista se ha aislado del mundo y el único lugar en el que se ha sentido cómoda. La forma en la que Cantora ha sido protagonistas en la vida de la andaluza ha provocado que sea una casa que crea expectación e interés.
La vida en Cantora antes de la llegada de Isabel Pantoja
La historia de Cantora empieza mucho antes de que Isabel Pantoja se mudara. Antes de que la cantante llegara a su vida, Paquirri estaba buscando un lugar en el que instalarse y crear un gran hogar familiar. El torero encontró el terreno de sus sueños en la carretera A-396 en la localidad gaditana de Medina Sidonia, cerca de Barbate. Se trataba de un terreno campestre en la conocida como ruta del toro. Eran 500 hectáreas de campo donde poco a poco se construyó el cortijo.

El terreno de Cantora tiene zonas de monte, dehesa y cultivo. Para la vida en el campo cuenta con una nave de almacenaje, cuadras para animales y un tentadero. Antes de que Paquirri conociera a Isabel Pantoja, era el lugar escogido en el que la familia Rivera se reunía para celebrar las fechas importantes, como los cumpleaños de Francisco y Cayetano. El entorno de Carmina Ordóñez aseguraba que ella tenía una idea muy contraria y que no disfrutaba como el torero de ese ambiente del campo, algo que les distanció bastante.
La casa de Cantora cuenta con muchas comodidades. La vivienda está dividida en dos plantas, una primera de 637 metros cuadrados organizada en salones y la cocina. En la planta superior están los dormitorios. También es recordada la gran piscina exterior que hay fuera de la casa. Entre las comodidades de la casa de Isabel Pantoja hay un salón de juegos, un gimnasio y una sauna. La vivienda dispone de áreas muy útiles, como una bodega o un trastero, además de un garaje al lado de la entrada o una oficina.
Isabel Pantoja se enfrenta a los Rivera
Cantora fue uno de los puntos conflictivos del testamento de Paquirri. Isabel Pantoja estuvo enfrentada durante años a la familia Rivera y Carmina Ordoñez por el reparto de la herencia. Hubo tantas diferencias que no firmaron el documento hasta dos días antes de la fecha límite en la que se terminaba el plazo. El reparto definitivo fue que los bienes y la finca de Cantora eran para Isabel Pantoja y su hijo Kiko, la finca Los Rosales a los hijos que tuvo con Carmina Ordóñez y la de El Robledo para su padre y sus hermanos.
Carmina Ordóñez no estaba de acuerdo con que todas las pertenencias de Paquirri se las quedara Isabel Pantoja y reclamó por la vía judicial que diera parte a sus hijos, Francisco y Cayetano. El juez le acabó dando la razón. Sin embargo, unos días antes de que se realizará la entrega, la cantante denunció que entraron a robar y desaparecieron todos los enseres del torero. Este robo es uno de los grandes misterios de Cantora.
Cantora: el mejor escondite de Isabel Pantoja
Aunque ahora sea difícil imaginar a Isabel Pantoja fuera de Cantora, no siempre ha estado igual de cómoda con la finca. Cuando Paquirri falleció, la cantante no podía estar en la casa, llena de toda clase de recuerdos del matrimonio. “Se me venía la casa encima”, explicó la cantante. Isabel Pantoja necesitó quince años desde la muerte de su marido para estar preparada para instalarse en Cantora. Superado el duelo, la finca ha sido el escenario de los grandes momentos de su vida.

Cantora ha sido el lugar donde Isabel Pantoja ha tenido sus grandes celebraciones. La finca ha sido enturbiada por los últimos acontecimientos de la familia. Por ejemplo, la cantante ha estado recluida del mundo en la casa desde que saliera de la cárcel en 2016. Además, Isabel Pantoja vivió allí los últimos años de vida con su madre, a la que no quiso dejar sola en ningún momento.
Aunque Isabel Pantoja tiene una fuerte vinculación con Cantora, sus problemas económicos son incompatibles con los altos gastos. La cantante está decidida a empezar una nueva vida y sabe que es necesario librarse de ese espacio, como ya hizo con su ático de Fuengirola. No es la primera vez que Isabel Pantoja intenta deshacerse de su finca. Ya en 2017 se puso a la venta por siete millones de euros, una cifra muy por encima de su última tasación, que la situaba alrededor de los cuatro millones. Según cuenta Antonio Rossi, en la actualidad están buscando venderla por quince millones, una cifra que posiblemente se vea obligada a rebajar.







































