Jaque a la Reina Isabel II. Ni si quiera su flema británica ha conseguido aplacar la intriga palaciega que se está gestando dentro de las paredes de Buckhinghan Palace. La cada vez más visibilidad de la Duquesa de Cambridge en los actos oficiales -de los que sale absolutamente ganadora no sólo socialmente sino con la aprobación de la reina de Inglaterra- ha hecho que el Duque de Edimburgo, ex de la díscola Sarah Ferguson, haya dado un golpe en la mesa y haya exigido a su madre que asigne de manera inmediata un papel destacado dentro del organigrama de la regia institución a sus dos hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, según publica el Daily Express.
De este modo, el Príncipe Andrés pretende blindar el futuro profesional y económico de sus hijas, que ven como poco a poco van siendo relegadas de su función con la corona desde la llegada de Kate Middelton a la corte británica. El que la mujer de Guillermo de Inglaterra, heredero del heredero al trono, cuente con el beneplácito de Isabel II, supone, a los ojos de las hijas del Príncipe Andrés que ella acuda a los eventos más glamurosos, tenga mucha más ropa, disponga de su propia limusina para sus desplazamientos y que, además, cuente con un equipo de protección real privada. Ella que no tiene sangre real, mientras que las nietas directas de la reina deben viajar en turista para ahorrar costes a la Corona.
Pero hay más, el propio Príncipe Andrés se explaya explicando que se siente también marginado, ya que sus actividades no aparecen en la agenda oficial ni son publicadas en la web de la Casa Real, como si aparece el Príncipe Carlos y los Duques de Cambridge, además asegura este medio que Andrés teme que cuando Isabel II muera, la atención de los británicos se centre en los dos hijos y la nuera del ahora Príncipe de Gales, dejando de lado a Beatriz y a Eugenia.
El Príncipe Carlos tuvo que tomar las riendas de la conversación y de forma fría y contundente le aseveró que todo continuará como hasta el momento
El Príncipe Andrés, sin embargo, conocedor de las trabas burocráticas y de la idiosincrasia de la Corona no se ha atrevido a realizar esta petición verbalmente manteniendo una conversación cara a cara con la reina, que no deja de ser su madre, sino que ha redactado una carta que escribió Amanda Thirsk, su secretaria personal. Fue tal la sorpresa de la Reina Isabel II que no se vio capaz de responderla , por lo que siguiendo los cauces cortesanos se la dio a su secretario privado, Christopher Geidt, para que este la discutiera personalmente con el Príncipe Carlos -futuro Rey de Inglaterra- quién se mostró contundente, frío y distante con su hermano, asegurándole que su situación seguirá siendo la misma que hasta ahora después de la muerte de su madre y que, por supuesto, continuará contando con agenda oficial propia, por lo que no debe preocuparle su futuro, sin embargo, las princesas Beatriz y Eugenia no formarán, para entonces, parte de la Casa Real.
Esta petición deja de manifiesto la común y difícil situación en la que se encuentran los hijos no herederos a la Corona de las Casas Reales europeas, donde inevitablemente se ven relegados tras la coronación del hermano mayor.


Respecto a lo de Marc Márquez, la propia protagonista se ha pronunciado en el programa Partido a Partido de Radioset y ha asegurado que le parece un poco lucrativa esa noticia. «Ya lo dejé claro en su día, me pidió una foto y no ha habido nada más. Jamás he tenido una cita con él, no le he llegado a conocer más que aquella vez en la que pidió una foto cuando era pretendienta y nunca han salido palabras sobre él de mi boca. Sí que dije que era muy mono, que no sabia quien era cuando se me presentó pero no tengo nada que ver con él», ha concluido firmemente.





































La cantante aseguró en esta entrevista que había «soñado y sentido con estar encima del escenario de Eurovisión». Añadió además que «tenía una canción en inglés y que se había ofrecido muchos años a la productora». De momento no tenemos confirmación ni de Televisión Española, ni mucho menos de los organizadores del festival. La oferta está sobre la mesa y Vero lo deja caer.




































