La guerra está servida. Una simple pregunta a Belén Esteban entre conversación y conversación ha abierto un nuevo frente en el universo ‘Sálvame’.
Si bien el tema de las bodas de los colaboradores y sus correspondientes invitados da para varias horas de contenido, la de la Esteban no podía ser menos. Se postula, además, como uno de los temas recurrentes del próximo año.
«A todos, menos a Paz Padilla»

Belén Esteban se casa con su novio Miguel. Aún no ha fecha, pero la colaboradora tiene la ilusión y todo apunta a que 2018 será el año en que pasen por el altar. Jorge Javier Vázquez le preguntó por los invitados a su boda y la de San Blas contestó que invitaría «a todos menos a Matamoros y a Paz Padilla«.
Continuó explicando que ella invita a una boda a la gente a la que quiere de verdad, y que a Paz no la quiere. Sí que le tiene cariño, añade, pero no como para invitarla a tan especial día. Pero la cosa no quedó ahí, sino que Paz tuvo su momento de réplica…
Paz Padilla, dolida

El programa ‘Sálvame’ se encargaba de poner a Paz Padilla el vídeo con las palabras de Belén Esteban donde la tacha de su lista de invitados, y la respuesta de la gaditana sorprendió a colaboradores, público y audiencia. Muy dolida e incluso herida, Paz contestó: «Estas cosas me duelen, llevo ocho años trabajando aquí contigo, de verdad que procuro ganarme la amistad de todos, que no es fácil, pero cuando digo que os quiero es verdad«.
Belén, que no sabía muy bien cómo resolver esta situación, añadía: «Yo te admiro cuando te oigo decir que quieres a la gente, tampoco quiero que te sientas mal y si te duele lo siento, pero me hicieron una pregunta y tenía que ser sincera”.
La boda de Paz, el detonante

Belén Esteban es una persona que no olvida las cosas con facilidad. En octubre de 2016, Paz Padilla y su pareja de toda la novia, Antonio Vidal, contrajeron matrimonio en una ceremonia íntima en Zahara de los Atunes, lugar de escapada y desconexión de la presentadora.
Al enlace tan solo acudieron familiares y amigos íntimos de la pareja. Entre estos amigos, solo había invitada gente de la cúpula del programa como el director David Valldeperas, algo que molestó profundamente a los colaboradores, que no le terminan de perdonar el no haberlos hecho testigos de aquel momento. Ahora, Belén, se cobra su revancha vetándola en su propia boda.
Paz y Belén, ¿compañerismo o resignación?

Paz Padilla ha confesado en innumerables ocasiones que su trabajo en ‘Sálvame’ no es fácil para ella por su forma de ser. Es la presentadora, lleva un pinganillo y tiene que controlar los tempos, preguntar a los colaboradores y guiarlos a través de las órdenes de dirección. Este hecho ha ocasionado que en muchas situaciones Belén haya estallado en contra la de actriz.
Sin embargo, la propia Paz ha recordado a Belén la de veces que ella ha estado presente en momentos duros para que la de Paracuellos. Belén ni perdona, ni olvida. Y de momento, Paz no tiene invitación a la boda de la colaboradora con el conductor de ambulancias.
Paz y Belén por ‘los chamaquitos’
Paz Padilla y Belén Esteban no han tenido una relación demasiado fluida, ni dentro, ni fuera de plató. En una de esas divertidas y locas tardes de ‘Sálvame’, Belén habló de unos presentadores de televisión peruanos, tildándolos de ‘chamaquitos’. «No digas eso, que eso es despectivo», le espetó la presentadora.
Belén estalló contra Paz alegando que en su casa había tenido trabajando durante más de 10 años a una chica de Ecuador y la llamaba ‘chamaquita’ cariñosamente. Aquello terminó como el Rosario de la Aurora y con Belén saliendo, una vez más, del plató de ‘Sálvame’.
Belén aconseja a Marta López
Belén se dedica a vender su vida. Es su profesión, es la que ha elegido y no hay nada más coherente que defenderlo a capa y espada. Es su modus vivendi, sin embargo, tiene la empatía para aconsejar a compañeros que no hagan lo mismo: «Marta, esto háblalo con tu marido en casa y no aquí«.
«A ver, Belén, si tú lo has contado en un plató, ¿por qué no lo puedes contar ella?» Belén Esteban salió por peteneras y la gaditana le lanzó que «yo te voy a decir cuál es tu trabajo, mientras yo esté hablando, tú calladita».

Si hay una colaboradora a la que Paz saca de sus casillas es a Belén Esteban. Y es que la humorista, a la hora de hacer hablar a los contertulios, insiste e insiste. Da igual si se reservan su derecho a opinar, ella no para de pincharles. Hace gracia que se escude en que ese es su trabajo.
Y sí, tiene razón, pero también es verdad que debería tener más mano izquierda. Le falta tacto. El caso es que a la rubia la pone al borde de un ataque de nervios. Más de una vez se ha ido de plató porque no aguantaba más los envites de la dueña del cortijo. El último dardo envenenado y directo de la gaditana a la de Paracuellos fue el famoso: «Quilla, ¿tú eres tonta?» Belén huyó del plató y le dijo «Paz, me voy por no soltarte una fresca».


























































































Cuando los reyes de España están de viaje recurren a la abuela materna para que cuide de sus hijas. Es entonces cuando un coche oficial sale de palacio, en él viajan los guardaespaldas y el chófer que llamarán al timbre de un pequeño piso de 37 metros cuadrados. Paloma se dispondrá a emprender el viaje a Palacio.


















































