Letizia ha hecho historia. Hay una antiquísima frase que resumen perfectamente el tema con el que hoy abrimos Cotilleo.es, y dice: «La mujer del César no sólo deber serlo sino también parecerlo». Recurrimos a ella porque somos conscientes todos los españoles ya a estas alturas de la fuerte personalidad que doña Letizia tiene. Reina de España desde junio de 2014 y novia de don Felipe desde el año 2003 y aún en nuestros días Letizia Ortiz sigue protagonizando graves y fuertes errores de protocolo.
¿Tiene la Reina de España un ‘incompleto’ equipo de Protocolo o antepone su voluntad por encima del comportamiento que debería tener como reina?
Cuando Letizia aún no estaba preparada

Extrañó en su momento de Letizia Ortiz, esa preparada mujer periodista que don Felipe eligió como novia, que de ser una excelente comunicadora y tras moverse como pez en el agua en los medios de comunicación pasase a un plano casi inexistente y en silencio. Los primeros años de Letizia como Princesa de Asturias fueron duros. Los expertos no cesaban de sacar fallos y puntilla a todo lo que la entonces joven Letizia hacia mal: estaba claro que la novia de don Felipe aún estaba verde y no tenía la formación en protocolo de la que ahora presume.
En un acto oficial cuando ya era Princesa de Asturias, doña Letizia se equivocaba en la colocación ante los medios. Tuvo que ser el Príncipe quien le diera las indicaciones y cambiarse de lado delante de todas las cámaras.
Y Casa Real tapó la boca de Letizia

La transformación de Letizia Ortiz de periodista a Princesa de Asturias y luego Reina de España ha supuesto un tremendo esfuerzo a Casa Real y a la propia protagonista, pues ni una parte ni la otra contaban con este hecho.
Durante las primeras apariciones públicas de doña Letizia cuando ya se había anunciado su compromiso con don Felipe, se otorgó a Ortiz de cierta libertad para responder a los medios. Pero poco le duró este privilegio: su extrema cercanía con el pueblo rompía continuamente con el protocolo que marcaba Casa Real.
Letizia y sus equivocaciones o errores ‘Reales’

Doña Letizia sufrió los efectos de un erróneo seguimiento del protocolo durante el viaje de los entonces Príncipes de Asturias a Perú en noviembre de 2010. A la llegada al Palacio de Gobierno peruano, la Princesa salió por el otro lado del automóvil y nadie acudió a recibirla, mientras don Felipe se puso a pasar revista a la Guardia de Honor. Alan García, presidente de Perú, se dio cuenta del error y pidió disculpas a doña Letizia, a la que besó en la mano.
Un gesto que dio para mucho en su día en la prensa, ya que, según los medios internacionales, doña Letizia acabó muy disgustada por este fallo. Pero ya empezaba a abrir los ojos y a tener más conocimientos…
Reescribiendo el protocolo en Casa Real

Letizia entró fuerte, muy fuerte en Zarzuela. Aquella frase a don Felipe de “déjame terminar” en su pedida de mano, fue su primer hachazo a las normas, la primera patada al protocolo que anunciaba que vendrían muchas después. No se interrumpe a nadie de la Familia Real ni se le manda callar. Entonces se achacó a los nervios y a la situación, otros lo tomaron como toda una declaración de intenciones que ella sigue ‘defendiendo’ a su manera.
Como por ejemplo luciendo cortos vestidos como el que vimos la semana pasada firmado por Teresa Helbig o con otros como el que mostramos en la foto en el que predominan las transparencias, algo prohibido para una reina.
Vaqueros rotos y camisetas

Letizia se ha saltado el protocolo en tantas ocasiones que podemos decir que ha comenzado a escribir el suyo propio, según apuntan en ‘El Español’. Nueva reina, nuevas normas. Para ayudarle en este cometido, tiene a su lado al jefe de protocolo de la Casa, Alfredo Martínez Serrano, un diplomático asturiano como ella.
Por otro lado, la RAE lo deja claro, protocolo: “Conjunto de reglas establecidas por norma o por costumbre para ceremonias y actos oficiales o solemnes”. Es este el motivo por el que creemos que Letizia está reinventando las normas de protocolo de la Casa Real y adaptándolas a la actualidad vistiendo con vaqueros rotos y camisetas de deporte, entre otros muchos ejemplos.
Las operaciones de estética de doña Letizia
Han sido muchos los desprecios al protocolo o ‘savoir faire’ de la reina Letizia. Hay quienes opinan que las continuas operaciones de estética de la Reina son otra clara falta al protocolo, pero… ¿Dónde empieza y dónde acaba el protocolo y la libertad de Letizia por decidir si quiere o no retocarse la nariz?
Esta claro que lo que para los más veteranos en cuestiones de protocolo esta pueda ser una falta grave, pero hay muchos otros expertos que son más permisivos y consideran que la salud y estética de una reina puede estar por encima de las normas.
Adiós al vestido por rebeldía

Doña Letizia cuando aún era la Princesa de Asturias fue también protagonista de otro fallo protocolario durante el día de la Hispanidad, cuando en lugar de vestir traje corto o vestido -como se exigía a las señoras- optó por unos pantalones y una blusa, firmados por Felipe Varela, su modisto de cabecera.
Desde mi punto de vista como experto en moda y protocolo opino que el estilismo elegido por Letizia Ortiz para el citado día de la Hispanidad en el año 2010 no fue una decisión precisamente para «innovar» como citaron ciertos medios: el verdadero motivo es que Letizia siempre ha querido romper con los restricciones que oprimen a la mujer en la actualidad. Letizia es una precursora y una defensora de la libertad femenina del siglo XXI.
Ruptura con el protocolo por ‘amistad’

La visita de Estado de Mauricio Macri y Juliana Awada a principios de año estuvo rodeada por una polémica. El hecho de que la primera dama y la Reina de España coincidieran en el color de su ‘modelito’ para la ceremonia de bienvenida no gustaba demasiado a los medios argentinos, en los se podían leer varias críticas al protocolo español.
Ese era el caso del portal ‘BigBang!’ que aseguraba en su titular: «Protocolo erróneo: Juliana, la reina y un estilo muy similar». Pero ahora no estamos hablando de la Letizia del principio, la Letizia que era una becaria de princesa. Hablamos de una Reina bien formado y capacitada, de las mejores de hecho que hay en la realeza de todo el mundo. Es por ello que, una vez más, sabemos con total seguridad que la Reina quiso romper con el protocolo para evitar un ‘duelo de tendencias’ y brindar seguridad a su amiga, la primera dama argentina: Juliana Awada. ¡Exquisita, Letizia!





































































































































