No es exagerado decir que Jaime Peñafiel es la bestia negra de doña Letizia. Al cronista no le gustó la elección matrimonial de don Felipe y ahí sigue. La reina ha sacado de sus casillas al veterano periodista a propósito del rifirrafe sucedido con doña Sofía. Pasen y lean porque Peñafiel tiene mucho que decirle a Letizia.
Me dices, te digo

El incidente sucedido en Palma de Mallorca, cuando doña Letizia impidió que doña Sofía se hiciera una fotografía con las infantas Leonor y Sofía, ha desatado la ira de Jaime Peñafiel, que no ha dudado en alzar su voz contra Letizia en entrevista para el programa radiofónico en Blau que los compañeros de El Nacional han transcrito: “A mí no me ha sorprendido. Yo conozco muy bien a Letizia, ya fui su víctima meses antes de casarse, cuando se enfrentó conmigo sin venir a cuento en el Ayuntamiento de Madrid. Me dijo que yo la criticaba, cuando ni había empezado a hacerlo. También me dijo: «Tú has dicho que estaba triste…». Y yo: «¿Cómo te voy a decir esto si eres la única mujer en España que se acuesta con el príncipe de sus sueños?».
Y así prosiguió la impactante conversación: “También: «Te fijas en mis tacones». Y yo: «Si acaso, me fijo en tus piernas». Tuve que decirle: «A mí tú ni me grites ni me señales con el dedo». Fue muy desagradable y con Felipe allí delante, asustado. Allí me di cuenta de que le tenía comida la moral y que quién dirigía el cotarro y la vida de los dos era ella. Pero la prensa es muy pelota con la familia real. Hay veces que me avergüenzo de ser periodista. Ahora todos lo han visto y me darán la razón”.
Peñafiel ya lo sabía

Peñafiel afirma que lo sucedido en Palma no ha hecho más que reafirmar lo que él ha sostenido sobre doña Letizia durante todos estos años: “Doña Sofía no hace mucho les dijo a unos familiares: «Mi nuera no me deja ver a mi nieta». Y Leonor le dijo a unas amiguitas del colegio: «Mi madre no nos deja ver a nuestra abuela». No me ha extrañado nada lo que he visto… Este tema no la daña a ella, porque ella ya está dañada. Esto daña a la institución”.
En cierta forma, Jaime tiene razón en el daño que ese episodio ha hecho a la Casa Real. A consecuencia del mismo, las vacaciones de verano se han trastocado. Este año, a doña Letizia le tocará estar más días de los que hubiera deseado en Palma. Tendrá que dejarse ver en el club náutico con sus hijas y su familia política. El incidente ha mostrado muy a las claras que la primera familia del país está desunida.
¿Adiós a la monarquía?

Lo ocurido en Palma hizo que en la Zarzuela se desplegara un gabinete de crisis para resolver la situación. Fueron muy pocos los que apoyaron a doña Letizia. La mayoría se posicionó con doña Sofía. Al respeto, Peñafiel opina lo siguiente: “En la Zarzuela ha habido muchas crisis. Primero, no existe el concepto Familia Real. Allí están ellos y los eméritos. Ella no traga a Don Juan Carlos. Cuando se iban a casar Felipe y Letizia, Juan Carlos ya dijo: «Si se casa con ella, se acabará cargando la monarquía»«.
En relación al papel que jugó la reina emérita cuando don Felipe anunció que iba a casarse con Letizia, el periodista lo tiene claro: “Y después, Sofía, por aquello de querer ayudar a su hijo, por todo lo que él la ayudó en la crisis matrimonial, ha intentado proteger a Letizia y enseñarle. Pero ella no se deja enseñar. Letizia odia Palma. Quizás es mejor Benidorm, a donde iba con su abuelo taxista. Ella tiene un gran desprecio por Mallorca. Todo esto quizás es la gota que colma el vaso. En este caso, una riada”.
Educando a Leonor

Contrariamente a lo que muchos creen, Jaime es de la opinión que el incidente entre reinas de Palma no ha ocasionado gabinete de crisis alguno en la Zarzuela, puede leerse en El Nacional: “Felipe es una buena persona, pero no tiene carácter, y menos con ella. Es bondadoso, pero vive aterrado con su mujer y que ella de vez en cuando salte como salta, sin venir a cuento. Ella es una persona muy maleducada, muy soberbia, y con una protección ridícula a sus hijas: si no las quiere enseñar, que no las saque, pero cuando a la casa real le interesa, bien que autoriza un reportaje en el ¡Hola! en donde se ve a sus niñas”.
Peñafiel tiene claro que el ejemplo de doña Letizia no es el mejor para la princesa Leonor: “Lo que ocurre es que la niña mayor está siendo una especie de copia pequeña de su madre. Está creciendo también como una niña maleducada. No es de recibo que le apartara la mano a su abuela”. Lo de apartar la mano fue algo que sorprendió mucho, pues se suponía que la relación entre abuela y nieta era de mucho cariño.
No existe desagravio para doña Sofía

Por más que desde Casa Real se intentó demostrar que no había mala relación entre doña Sofía y doña Letizia, el paripé se materializó a las puertas de la clínica donde don Juan Carlos estaba convaleciente tras una operación, Peñafiel opina todo lo contrario, incluso afirma que no existe desagravio posible para la reina emérita: “Es que no hay disculpa posible. El agravio ha sido público, no hay pública reparación. El agravio ha sido en un acto institucional, que ahora no me vengan con zarandajas”.
En cuanto a la relación de la infanta Leonor con doña Sofía, el periodista tiene claro que la reina no se ha preocupado especialmente de que sea todo lo buena que cabría esperar: “Me atengo a lo que veo. Yo soy muy objetivo, pero como ya sé cómo es su carácter… Además, es una persona provocadora. Rotundamente provocadora.”
La amiga cortesana de Letizia

Y cuando nadie lo esperaba, una amiga de doña Letizia salió a la palestra para dar su opinión sobre los hechos. Hablamos de Inma Aguilar, así opina sobre la aparición Jaime Peñafiel: “Bueno… Ésta es una cortesana, y claro, no ha parado de decir tonterías intentando disculpar a su amiga. Pero si lo que ha ocurrido es normal. Poniéndole azúcar las cosas no necesariamente saben mejor. ¿Que está sorprendida por lo que ha pasado? Sorprendido está don Juan Carlos, que me imagino pensó: «Para una vez que voy a un sitio con la familia, mejor no haber venido»”.
Así analiza Jaime Peñafiel la reacción de don Felipe y don Juan Carlos ante lo sucedido en Palma : “La de Felipe fue de sorpresa y de tristeza. En el coche oficial, después del momento, le echó un rapapolvo a Letizia. Se la quedó mirando de una manera feroz, pero ella miraba para otro sitio, como diciendo: «A mí me da igual lo que digas». Y la expresión de Juan Carlos es de desagradable sorpresa. Letizia se cree que es la reina, pero no lo es, es la consorte del rey. Pero en la Casa Real no hay nadie que pueda reconducirla. Como tampoco hay nadie que se atreva a decirle que deje de meterse botox en la cara”.
Divorcio como medida de prevención

Por si lo anterior no fuera suficiente, Jaime Peñafiel opina que don Felipe debería divorciarse de doña Letizia: “Debería de pasar. O Felipe reconduce el carácter de esta señora o se tendría que divorciar antes de que se cargue a la monarquía. Lo que no puede ser es que ella marque la línea a seguir de la monarquía y proteja a sus hijas como si fueran dos monstruitos. Aunque el error también fue de su padre al concederle el Toisón de Oro a una niña de doce años. Una niña es una niña”.
El cronista real tiene muy claro que Leonor no está aprendiendo lo que debería: “La están maleducando y se está pareciendo a su madre, de ahí que haya tratado así a su abuela. Eso es lo que también ha desagradado a la gente, que trate así a una mujer de ochenta años. Porque doña Sofía ha sido muy discreta y ha llevado con dignidad el papel de sufridora esposa. Nunca ha tenido un mal gesto, aunque ella por dentro estuviera hecha polvo”.
Botox aquí, botox allá

Peñafiel alaba el hecho de que doña Sofía “No se ha operado nunca. Ella es fiel a su imagen, a su peinado. Es que esa es una norma de la monarquía. La Casa Real tiene unas normas y unas dignidades. Cierto es que la monarquía necesitaba modernizarse, pero no vulgarizarse de manera negativa y atroz”. En contrapartida, deplora el culto a la medicina estética que practica doña Letizia, a quien muchos definen como una beauty victim.
Para Jaime, nada queda de los rasgos faciales que tenía doña Letizia cuando se anunció el compromiso matrimonial con don Felipe: “Si se comparan las fotos con las de hace años, no tiene nada que ver. Tanto botox en la cara, los labios… Felipe debería cogerla y llamarle la atención”.
Jaime Peñafiel ha sido, sin duda, uno de los mayores azotes de doña Letizia. Cuando se supo que la periodista era la elegida por don Felipe para matrimoniar, empezó una hostilidad que ha durado hasta nuestros días. El veterano periodista sigue la máxima de don Juan, padre del rey Juan Carlos y abuelo del rey Felipe VI, en cuanto a las mujeres que deben convertirse en reinas consortes, que no pueden tener pasado. También que el heredero debe casarse con quien quiera pero también con quien deba. Guste o no, es innegable que Peñafiel ha abordado todos los aspectos sobre la reina Letizia con absoluta libertad. Ha sido la voz de esos monárquicos que no querían a una plebeya, divorciada como reina. Pero ahora vuelve a hacer leña del árbol caído. ¿Demasiada obcecación?
El anuncio del matrimonio
Cuando se anunció el compromiso de don Felipe con doña Letizia, Jaime Peñafiel, que había sido muy crítico con Eva Sannum, escribió un artículo pidiendo perdón a la modelo que mostraba muy a las claras que no le gustaba la decisión amorosa del heredero: “Perdón, pido perdón a Eva Sannum. Perdón, perdón también a Camilla Parker. Me siento en estos momentos avergonzado por mis críticas a la modelo noruega, de quien pensaba que no podía ser la inmediata sucesora de un modelo de reina como doña Sofía.
Y así prosiguió el cronista: Sólo porque era horterilla, que eso se cura como al borracho la borrachera. Y sin formación. Avergonzados se sentirán hoy, también, todos aquellos que piensan que Camilla Parker no podrá ser reina de Inglaterra por… divorciada. Como mucho, sólo la esposa del Rey. ¿Y qué decir de Isabel Sartorius, el primer gran amor de don Felipe a la que descalificaban por ser hija de divorciados? Pero, como diría un castizo… otro vendrá que bueno te hará”.
La relación con el rey Juan Carlos

Jaime Peñafiel escribió una carta abierta a doña Letizia donde le explicaba el porqué de su reacción cuando se enteró de que ella era la elegida por don Felipe: “Reconozco que, con el sorprendente anuncio de boda, me sucedió lo que con las sentencias judiciales: las acato –¡faltaría más!- aunque no las comparto… Cualquier joven puede ser reina de España y eso, estimada Letizia, me es muy difícil de aceptar”. El periodista continúa su artículo citando las palabras de don Juan sobre el matrimonio del príncipe de Asturias: “El príncipe sabe que no puede ser libre para elegir a su futura mujer porque ésta será la Reina de España. Su libertad de elección está limitada”.
Los consejos a la Reina

Pero no todo han sido críticas de Peñafiel a doña Letizia, también consejos. Por ejemplo, sobre los altísimos tacones que la reina debe utilizar sí o sí para que no se vea tanta diferencia de altura con el rey. También sobre cómo estrechar manos sin cansarse. Y, por supuesto, acerca de la conveniencia de sonreír.
“Esfuérzate, Letizia, no sólo para controlar tu carácter (¿qué sucederá el día que no lo hagas?), sino para que no se produzca en ti esa terrible dualidad que posees: una sonrisa expansiva y espontánea, por un lado, como gélida es la expresión cuando se produce la repentina desaparición de esta sonrisa, por otro… No te olvides nunca del protocolo, que es una barrera muy eficaz contra toda clase de agresiones, engendradas por el desenfado, la familiaridad y la mala educación. A buen entendedor…”.
La relación con sus hijas

La faceta de doña Letizia como madre ha sido puesta en cuestión por Jaime. Así se expresó el periodista: “Letizia está deformando el carácter de las niñas. Simplemente son niñas y hay que educarlas como tal… Letizia ve a Leonor como la futura reina de España, y creer eso es ser demasiado optimista. No sabemos si para entonces habrá monarquía”. El periodista no entiende como siendo la soberana nieta de taxista e hija de una madre sindicalista de izquierdas, “esté dando este tipo de educación a sus hijas”.
Una vez más, Peñafiel pone el ejemplo de doña Sofía por delante: “Hasta determinada edad todos los niños se educan igual. Felipe se educó como un niño normal. A la reina Sofía le aconsejaron que dejase a su hijo asistir a las fiestas de cumpleaños de los demás niños y ella cedió”. También resalta las diferencia de crianza entre las infantas y otros miembros de su generación pertenecientes a diferentes casas reales: “La mayoría de monarquías europeas llevan a sus hijos a colegios públicos. Las hijas del rey están en un ambiente muy restringido”.
La relación con la gente

Peñafiel tiene claro que Letizia es un escollo para don Felipe en su puesto de rey: “Nunca he llamado reina a Letizia. A veces hace de menos a su marido. El otro día lo vimos: se negó a ir a Palma a felicitar a la tía Pilar, una anciana de ochenta años. El ejemplo que da no es bueno. Una vez tuvimos un encontronazo, incluso me señaló con el dedo. Le dije que no lo hiciera. Fue muy desagradable… Ha igualado la monarquía por abajo. Es la consorte y tiene que tener un comportamiento mucho más serio. ¿Qué es eso de llevar a Felipe a Malasaña? Me gusta mucho ese barrio, pero no es para que vaya el rey con unos pantalones rotos”.
No me gusta

La pregunta del millón: ¿Sigue sin gustarle a Jaime Peñafiel Letizia como reina? Aquí va su respuesta: “Entiendo que a los aristócratas no les caiga bien por sus orígenes más que modestos pero que a la gente sencilla tampoco le guste, es de sospechar. Hay algo en Letizia que el pueblo rechaza. Es prepotente, agresiva en sus gestos, actúa como titular en vez de consorte”. En opinión del periodista, doña Letizia “Se siente mejor en el papel de famosa que en el de reina. Dice cínicamente que le gustaría que solo le juzgaran por su reinado pero se cambia de look pensando en la impresión que dará a la prensa y lleva a cabo todo tipo de frivolidades como la cirugía. No es natural, siempre esta forzada queriendo demostrar que es la mejor”.
La relación con la reina Sofía

Lo cierto es que son muchos quienes reprochan a doña Letizia su forma de entender la monarquía. El hecho de que no sea proclive a mostrar a sus hijas ha levantado polvareda. Estamos ante las princesas menos conocidas de la realeza europea. Tampoco gusta la forma en que doña Letizia ejerce de reina, como si fuera un trabajo a tiempo parcial. ¡Y ay de aquel que intente averiguar qué hace en su tiempo libre! ¿Perdonaría la reina Letizia una infidelidad? Peñafiel es rotundo: “No toleraría una infidelidad porque le falta la profesionalidad de doña Sofía. Quiere ser reina de 9 a 2 y Sofía lo es las 24 horas. Son opuestas por eso no pueden ser amigas. Sofía, por ejemplo, es antiabortista cien por cien”.
Lo que hay es lo que ves

A pesar de todo, Peñafiel considera que doña Letizia ha sido transparente desde el minuto uno, cuando ya dio muestras de su verdadero carácter al anunciarse el compromiso: “Ella no engañó a nadie es la pura verdad. Ella dejó claro en su presentación en el Pardo quién era. No estaba dispuesta a que nadie le avasallara, le interrumpiera cuando le corrigió al príncipe. Aquello dejó a toda España conmocionada, ni en la Casa Real podían creerse lo que estaban viendo, ni los españoles tampoco… Ella entra en la Casa Real avasallando, sin mano izquierda, con mucha seguridad, pero se olvida de que no es la titular. Le queda mucho que aprender de doña Sofía, que ya ha dejado claro que ella es la reina porque está casada con el Rey. Eso tiene que tenerlo presente es la consorte”.
Letizia Ortiz y la imagen

Según Jaime Peñafiel, doña Letizia no cae bien a algunos de sus familiares políticos: “Las Infantas no la toleran y el Rey tampoco. La única que se esfuerza por integrarla es doña Sofía, que adora a su hijo. Hace lo imposible para que su matrimonio funcione”. ¿Cómo es doña Letizia según el veterano periodista? “Siempre quiere ser la más en todo. La más lista, la más culta, la más guapa, la más elegante… Tanto esfuerzo la consume. Así está tan delgada”. ¿A Jaime le gusta el aspecto de la reina? “Está visto que lo de Letizia es sorprender todos los días: ¿qué me pongo hoy? ¿Cómo me peino? ¿Cómo me maquillo? Ignoro quién es su estilista. De todas las maneras, no le hace caso alguno. Pero una consorte real no debería cambiar de imagen todos los días. Perdonen que me repita”.































































































































