
Es el contertulio mejor remunerado del programa de Ana Rosa. Y vale más por lo que calla que por lo que cuenta. A veces se nos olvida, pero Alessandro Lequio pertenece a la alta nobleza y corre sangre real por sus venas. Es bisnieto de Alfonso XIII, por lo tanto desciende por línea directa de los Reyes de España al igual que Felipe VI. Su madre Sandra Torlonia. junto a él en la imagen, fue una de las aristócratas más bellas de Europa. La abuela de Alesandro, bisabuela de su hijo Álex, era famosa por su elegancia legendaria. Alessandro Lequio dejó de dar escándalos hace tiempo, pero su aristocrática familia está en boca de todos en Italia. Hay mucho dinero en juego.
2.000 millones de euros en juego

El abuelo de Alessandro era un Torlonia, un apellido ligado desde tiempos inmemorables al mundo de la Banca. Fue en este palazzo de nombre tan bello donde dio sus primeros pasos Alessandro. Era la residencia de su abuela, a quien visitaba con frecuencia su hijo Álex cuando esta aún vivía, acompañado en alguna ocasión de Ana Obregón. Este Palazzo, junto con otras propiedades y numerosos activos bancarios suma un total de 2.000 millones de euros. Los Torlonia han entablado una durísima guerra entre ellos por esta fabulosa herencia que ha sido secuestrada por un juez. El asunto atañe a numerosos parientes del ex de Ana Obregón, y ocupa los titulares de la prensa italiana.

El conflicto se inició tras el fallecimiento del príncipe Alessandro Torlonia el pasado año. Sus hijos se han enzarzado en una batalla judicial por la ejecución del testamento que se prevé larga, como informa el diario ABC .A Alessandro no le corresponde nada pero el asunto atañe a varios parientes suyos. No es la primera vez que esta familia se ve manchada por el escándalo o perseguida por el infortunio. Hay cosas mucho peores que pelear por una herencia. Al fin y al cabo, el dinero solo es dinero.
El accidente de tráfico en el que conducía la Infanta Beatriz y perdió la vida su hermano

En agosto de 1934 la Infanta Beatriz conducía un coche por una pequeña carretera de Austria. La acompañaba su hermano Gonzalo, hemofílico, el menor de los hijos varones de Alfonso XIII. Iban de camino hacia la casa de unos nobles donde se estaba alojando. Repentinamente, en las cercanías de Krumpendroz, Beatriz tuvo que maniobrar bruscamente para esquivar a un ciclista, el barón von Neumann. El coche se estampó contra un muro y los dos ocupantes, aparentemente no sufrieron daños. Horas más tarde, Gonzalo comenzó a quejarse, sufría un sangrado abdominal que terminó con su vida La abuela de Alessandro Lequio tardó mucho tiempo en recuperarse de aquella tragedia, al igual que su madre, la reina Victoria Eugenia.
Nadie quería casarse con una portadora del gen de la hemofilia
Tanto la Infanta Beatriz como su hermana, la infanta Cristina, madre de Giovanna Marone, eran consideradas como muy mal partido por considerarse que podían transmitir el gen de la hemofilia a sus descendientes. A los 26 años contrajo matrimonio con un miembro de la nobleza italiana cuyo pedigrí no le llegaba a la suela del zapato. Era Alessandro Torlonia, V príncipe de Civitella-Cesi. Al no pertenecer a una casa reinante Beatriz tuvo que renunciar a su derechos de sucesión al trono de España. Ninguno de sus hijos fue hemofílico.
El padre de Alessandro Lequio y su trágico final
Clemente Lequio di Assaba, el Conde Lequio se casó con la hija de la Infanta Beatriz, Sandra Torlonia una de las mujeres más bellas de Europa. Tenía fama de play boy y era tan guapo como su hijo. También como él, ponía querellas a diestro y siniestro contra la prensa. Una de ellas . memorable, la dirigió fue contra un periodista que le llamó “don Nadie”, un apelativo cariñoso si lo comparamos con las frases que lanza su hijo en el programa de Ana Rosa.
Le molestó incuso más que se dijera que había dado un braquetazo . Y ahí no tenía razón. Sandra era un partidazo, una una mujer que, solo por sus apellidos, Torlonia Borbón, podría abrir muchas puertas. Aunque no disponía de la liquidez de los primos que ahora se pelean por la herencia Torlonia, la rama más rica de la familia, era hija de una Infanta De España, propietaria, entre otras cosas, de joyas muy valiosas. En la imagen Alessandro Lequio con sus padres y su hermana.
La felicidad del matrimonio no duró mucho. Clemente Lequio falleció al caer de un cuarto piso. Las circunstancias de su muerte nunca quedaron muy claras. Desaparecido su padre, su hijo Alessandro empezó a usar el título, pero realmente no tenía derecho a hacerlo. Había otra persona de la que Lequio no habla nunca que está legitimado para usarlo: su hermano secreto. Te lo contamos todo de él.
El hermano de Alessandro está ingresado en un psiquiátrico

Lo publicaron varios medios, entre ellos El Confidencial Digital, que llegó a publicar que existía una entrevista grabada con él. Francesco Lequio es el verdadero conde Lequio. Es fruto del primer matrimonio de Clemente Lequio. Tiene problemas psiquiátricos y vive en un centro para enfermedades mentales de Montevídeo, donde su padre lo dejó.Era esquizofrénico. Los que vieron esas cintas, según el citado medio aseguran que Francesco critica con enorme dureza a su hermano a quien acusa no solo de robarle el título. En la entrevista también se recogían frases tan duras como esta: “la última vez que hablé con él (Alessandro) fue porque me pidió que atendiera a dos periodistas del ‘Hola’”. Pero aún hay más.
El día que se quemó el palacio Torlonia

Poco antes de que Alessandro Lequio llegara a España el Palazzio Torlonia, una de las fuentes de desavenencia en la herencia que tiene en jaque a esta aristocrática familia, ardió casi por completo. El incendio se produjo precisamente en las habitaciones de la Infanta Beatriz. Se quemaron obras de arte, objetos históricos valiosísimos y la plata de la familia. Las perdidas se cifraron en 500 millones de pesetas, unos tres millones de euros. Reconstruirlo costó doce millones de euros, o lo que es lo mismo 2.000 millones de pesetas. El Palacio era tan grande que bajo su techo albergaba a todos los Torlonia: los pobres, o menos ricos, y los absolutamente millonarios,que son los que ahora se están peleando para repartirse la friolera de 2.000 millones de pesetas. Para Alessandro este lugar, tras la muerte de su abuelo, “perdió toda su magia”. A Alessandro le resbala el asunto de la herencia de su familia, su única preocupación es ahora la salud de su hijo Álex.
Álex Lequio se pone nostálgico
Esta es la bonita imagen que ha colgado Álex Lequio entre sus seguidores de Instagram. Acompañan a la imagen unas líneas en las que se define como “Happy Kid”. Se le ve chapoteando en la bañera y es la viva imagen de su madre. La misma nariz respingona, los ojos vivaces.A pesar de toda las sangre aristocrática que corre por sus venas, Es más Obregón que Borbón, Torlonia o Lequio. Sus seguidores le han felicitado por la imagen y le han dicho que con su valerosa actitud, tiene la guerra ganada. Le deseamos toda la suerte del mundo. Y estamos de acuerdo con algunas de las apreciaciones de sus seguidores


















































































































