La reina Sofía y don Felipe están muy unidos, y, aunque la griega no sea santo de la devoción de Letizia, esta la prefiere a su suegro, don Juan Carlos I. Sin embargo, esta buena sintonía entre los tres se ha visto amenazada en cuanto se ha descubierto la brutal traición que los monarcas acometieron contra la emérita. ¿Quieres saber qué pasó? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.
El peor momento de la Corona

> Zarzuela atraviesa por un momento bastante complicado. Hace unas semanas se hizo público que las autoridades suizas investigan a Juan Carlos por una cuenta offshore cuya millonaria fortuna provenía de negocios bastante cuestionables. En plena emergencia sanitaria, el coronavirus logró eclipsar este nuevo escándalo de la Corona, pero la polémica ha terminado de estallar cuando se ha conocido que nuestro jefe de Estado, don Felipe VI, también aparece como beneficiario de todo ese dinero ilícito. En un intento de salvar su imagen y la de la institución, el monarca se desvinculó de su padre y renunció a su herencia a través de un comunicado que Casa Real hizo público, pero el daño ya estaba hecho.
Se avecinan momentos bastante complicados para la monarquía, especialmente para don Felipe VI. Con casi toda la familia en su contra, tan solo cuenta con el apoyo de Letizia y de su madre, la reina Sofía. Sin embargo, el apoyo de la griega en este momento complicado se ha puesto en entredicho tras descubrir la brutal traición que le llegó de parte de su hijo y de su nuera. ¿Quieres saber qué pasó? Sigue leyendo, te lo contamos todo en la página siguiente.
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La traición de Felipe y Letizia a la reina Sofía

> Corinna ha puesto patas arriba la Casa Real. Ha sido ella quien ha prendido la mecha que parece dinamitará la monarquía dentro de bien poco. Empezamos a saber de esta empresaria hace pocos años, pero lo cierto es que forma parte del entorno de Juan Carlos desde 2004, cuando se conocieron. Por todos es sabido que entre ellos hubo algo más que amistad y, aunque intentaban disimular su aventura de cara a la opinión pública, todo el mundo sabía de la alemana de puertas de Zarzuela para adentro. De hecho, incluso hizo buenas migas con algunos miembros de la realeza, como don Felipe y Letizia. Tanto es así que, tras su boda ese mismo año, fue la comisionista quien organizó su luna de miel.
En el otro extremo, encontramos a la reina Sofía. Si bien es cierto que algunas fuentes cercanas a Casa Real aseguran que, de todas las mujeres que pasaron por la vida de Juan Carlos durante su matrimonio, Corinna era la que más gustaba a la griega (a saber qué piensa ahora), no debió ser fácil para ella que la amante de su marido tomara partido en algo tan importante como la luna de miel de su hijo y de su reciente nuera. La suya ha sido una vida llena de sufrimiento, un sufrimiento que no ha tenido que sobrellevar en silencio, siempre al servicio de la Corona.
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La reina Sofía, rota de dolor

> España entera sabía de las infidelidades de don Juan Carlos, pero no con tanta certeza como ahora. Con todo y con eso, la griega siempre ha tenido que mostrar la mejor de sus sonrisas y simular felicidad junto a su familia, aunque el resto de ciudadanos conociera bien lo que se cocía en Palacio. Para ella, suponía una humillación brutal tener que personarse en actos y eventos oficiales de la mano de Juan Carlos, que no se esforzaba en disimular su faceta más casquivana. De cara a la opinión pública, la reina Sofía era una mujer sumisa que consentía los engaños de su marido, un rol degradante y denigrante no solo para alguien de su posición, sino para cualquier mujer de nuestro mundo.
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Las lágrimas de doña Sofía

> Se dice que don Juan Carlos nunca estuvo enamorado de su esposa. Le tocó casarse con ella por asuntos que nada tienen que ver con este sentimiento, y tampoco fue capaz de desarrollarlo tras pasar por el altar. Sin embargo, fuentes cercanas a Casa Real aseguran que la reina Sofía sí llegó a querer a su marido. De hecho, cuentan que cada mañana acudía al despacho de su consejero y amigo, Sabino, a desahogarse y lamentarse por las aventuras del monarca abdicado.
En esas cuatro paredes de Zarzuela derramó un mar en lágrimas, hasta que aprendió a vivir con el dolor. Desde pequeña le enseñaron que la Corona es lo primero, y si tenía que llevar una vida de sufrimiento en su matrimonio por el bien de la monarquía, no tenía ninguna duda de que así lo haría. Casi sesenta años después de darse el ‘sí, quiero’, Juan Carlos sigue dando disgustos a doña Sofía, y los que le quedan…














































































