Madre e hija permanecen enfrentadas desde el año 2012. En más de una ocasión, la joven ha lamentado esta situación y ha reconocido que le gustaría reconciliarse con la mujer que le dio la vida. Sin embargo, parece que se ha cansado de evasivas y Rocío Flores acaba de lanzar un dardo más que envenenado a Rocío Carrasco. Se abre así un nuevo episodio en esta guerra familiar… ¿Quieres saber qué ha pasado? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.
Rocío Flores, a lágrima viva por su madre

> No se han dirigido la palabra desde hace ocho años. Rocío Carrasco y su hija protagonizaron un fuerte enfrentamiento en el que incluso llegaron a las manos. Según los informes judiciales a los que Vanitatis tuvo acceso, Rocío Flores propinó golpes y patadas a su madre hasta que la dejó tendida en el suelo. La entonces menor fue condenada a seis meses de libertad vigilada por un delito de agresión y otro de maltrato habitual.
Sin embargo, parece que la joven está dispuesta a empezar de cero y, en varias ocasiones, ha manifestado su predisposición a hacer las paces con su madre. De hecho, llamó especialmente la atención que Rocío Flores implorara a lágrima viva recibir noticias de Rocío Carrasco cuando se comunicó a los supervivientes que España atravesaba un momento bastante complicado a raíz de la crisis del coronavirus, dejando entrever que se preocupa por ella más de lo que parece.
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El dardazo de Rocío Flores a Rocío Carrasco

> La nieta de la Jurado no es consciente de que, justo el día que comenzaba su aventura hondureña, un medio digital destapó aquel episodio violento que protagonizó con su madre. Rocío Flores no sabe que toda España conoce, con pelos y señales, qué pasó entre ella y Rocío Carrasco, aunque parece que intuye que su imagen no ha quedado en muy buen lugar. Así, aprovecha cualquier ocasión para dejar claro que no es una persona conflictiva y que hay que buscarle mucho las cosquillas para que explote. “Si yo fuese agresiva ya hubiese sido agresiva en muchas ocasiones, es la cuarta vez que demuestro que no soy agresiva”, aclaró en referencia a sus múltiples encontronazos con Yiya.
De forma muy sutil, Rocío intenta hacer ver que no es una persona violenta y que no es fácil que pierda los papeles, como pasó aquella trágica mañana del 27 de julio de 2012, en la que ella y su madre llegaron a las manos. ¿Está intentando así desmentir la versión que recientemente ha llegado a nuestros oídos? ¿Está preparando el terreno para cuando regrese a España y podamos escuchar su parte de la historia? De momento, lo único claro aquí es que sus palabras presentan unas claras segundas intenciones dirigidas a Carrasco, que en los últimos meses ha conseguido cambiar las tornas a su favor.
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Los detalles de la brutal paliza

> Según los documentos oficiales a los que Vanitatis tuvo acceso, el reloj rondaba las ocho de la mañana del 27 de julio de 2012 cuando se produjo el enfrentamiento entre madre e hija que terminaría con su relación hasta el día de hoy. Mientras desayunaban en la cocina de su casa, protagonizaron una fuerte discusión que subía de tono por momentos. De los gritos pasaron a las manos y fue entonces cuando Rocío Flores propinó varios golpes a Rocío Carrasco.
Tan grave fue el altercado que la heredera universal de la más grande “sufrió policontusiones con equimosis en la región frontal derecha, con edema en ambas muñecas, en muslo derecho, en el antepié derecho y un hematoma en el segundo dedo del pie derecho, para cuya curación únicamente precisó de una primera asistencia facultativa y de las que tardó en sanar ocho días, uno de los cuales estuvo impedida para el ejercicio de sus ocupaciones habituales”. Unos hechos cuyas heridas todavía se arrastran hasta el día de hoy.
















































































