Por unas cosas u otras María Jesús siempre es el centro de atención de las cámaras de televisión. A ella eso le encanta y disfruta, pero en Cotilleo.es hemos averiguado la artimaña de la exMiss para seguir siendo el centro del foco mediático incluso en plena cuarentena. Sigue leyendo.
Una vida de relaciones fracasadas

> María Jesús Ruiz lleva años en televisión. Se convirtió en una de las modelos más codiciadas hace ya 16 años cuando se alzó con el premio de Miss España. Por aquel entonces, una joven modelo, inexperta en este mundo, comenzaba una relación sentimental con uno de los empresarios con más dinero del panorama español. Hablamos de Gil Silgado. Con él, mantuvo una larga relación sentimental, incluso llegaron a dar un paso más teniendo a su primera niña. Sin embargo, el buen ambiente se chafó, y terminaron en los tribunales. Tras este dramático episodio, un nuevo empresario llegó a la vida de la andaluza. Hablamos de Julio Ruz. Con él, la relación fue muy diferente.
Ambos protagonizaron una de las escenas más preciosas de la televisión: Julio decidió pedirle matrimonio a la modelo mientras esta participaba en Supervivientes. Pero no os hagáis ilusiones porque esta relación también se fue al traste debido a la desconfianza que generaron las amistades de ambos. Después de los rumores y las peleas en platós de televisión, María Jesús volvió a creer en el amor. Un amor que le volvió a decepcionar: Curro resultó estar casado y con dos hijas. Comenzó entonces un nuevo drama para la modelo que parece haber olvidado por completo. A María Jesús Ruiz parece que le importa más la televisión que sus propios problemas personales. Su última acción le ha delatado.
Siguiente: María Jesús Ruiz dispuesta a todo por seguir en el foco meidático
María Jesús Ruiz dispuesta a todo

> Quien pensara que, con la cuarentena, María Jesús Ruiz iba a dejar de dar contenido, estaba muy equivocado. El confinamiento no ha hecho nada más que alumbrar su ingenio para que la andaluza siga estando en el foco mediático sin ni si quiera moverse de casa. La modelo parece que sigue en contacto con Curro y, lejos de mantener en la más intimidad su relación, ambos decidieron compartir un rato juntos con sus seguidores de testigo. En un directo a las diez de la noche, la pareja se contaba y preguntaba cosas, a la vez que contestaba algunas de las preguntas de los followers. ¿A qué juega la modelo? Cotilleo.es tuvo la oportunidad de hablar con Julio Ruz, y sus declaraciones nos han dejado de piedra.
Siguiente: Julio Ruz y sus duras declaraciones sobre María Jesús Ruiz
Julio Ruz y sus duras declaraciones sobre María Jesús

> María Jesús se ha propuesto perdonar y pedir perdón. Según ella, son muchos los años que lleva ya en televisión y aunque dice ser siempre fiel a sus pensamientos y declaraciones, ha asegurado en Sálvame, aprovechando su nueva sección que, si en alguna ocasión ha ofendido a alguien, no tiene problemas en disculparse. Unas palabras que han hecho reír a su expareja, Julio Ruz: “Pero, ¿cuándo se jubila la psicóloga del programa? Porque si tiene que analizar todas las mentiras…le quedan años. Como tenga que pedir perdón una por una no le da tiempo. No lo aceptaría, sino que además no voy a aceptar muchas cosas. Me lo tomo a broma, hay cosas muy dolorosas. Ella no diferencia de las cosas que afectan a los demás con su fantasía”, exclama Julio en una conversación con Cotilleo.es.
El empresario está harto de que la modelo haga la guerra por su cuenta, sobre todo porque tienen una hija en común. Por eso, cuando este portal le ha explicado las intenciones que ella tiene de mudarse a Madrid, ha estallado: “Es mentira. Que se haya pulido el dinero no me extraña, ella pretende empezar su vida sin mentiras contando mentiras. No ha pagado nada del piso. Es verdad que se ha comprado un poso en Madrid, pero previo a ganar GH DÚO. No sé si lo tiene ahorrado para gastárselo después en demandas. Va a tener que pagar muchas indemnizaciones y demandas”, explica tajante. Aunque asegura que sus sentimientos hacia ella han cambiado y mucho, el empresario aún guarda algún que otro resentimiento.
















































































