Mila Ximénez no lo está pasando nada bien La colaboradora de Sálvame atraviesa uno de sus peores momentos en los últimos tiempos. El confinamiento se le está haciendo cuesta arriba, y a eso se le ha sumado una triste noticia que tiene que ver con su hija. Te contamos todos los detalles, a continuación.
Preocupada por su hija
> La sevillana forma parte de la población de riesgo de cara al coronavirus. Razón de más para no saltarse la prohibición de salir de casa a no ser que sea completamente necesario. Sin embargo, Mila Ximénez reconoce que, más que por ella, permanece encerrada por su familia, para no darles un disgusto en caso de que ocurriera lo peor y se infectara de coronavirus. “Hago el confinamiento por seguir el protocolo que nos recomiendan –por edad, puedo tener más riesgo– pero sobre todo para proteger a mi familia. Si yo me infectara, para mí sería menos problemático que para ellos”, señaló la colaboradora hace unos días.
Especial preocupación muestra por su hija. La joven es madre de dos hijos, Alexander y Victoria, que, tras la suspensión de las clases en los centros educativos, también permanecen en casa sin poder salir. “Alba está cuidando de los niños y eso le hace estar todo el día ocupada, pero sin tensión”, cuenta Mila Ximénez. La periodista sabe lo difícil que es tener a dos pequeños en casa, y no quisiera complicar la situación de su hija si al final se infectara de coronavirus. Es precisamente ella el motivo por el que Mila no ha podido evitar romper a llorar en directo. Te desvelamos el motivo en la siguiente página.
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El drama de Mila Ximénez
> Mila Ximénez está pasando el confinamiento sola en su residencia de Madrid. Y, claro, como al resto de los españoles, se le está haciendo muy complicado. Así lo ha manifestado en su programa a través de una vídeollamada, reconociendo entre lágrimas que echa mucho de menos su trabajo y a sus compañeros, especialmente a su gran amigo Kiko Hernández. «Cada vez estoy más bajita y me estoy metiendo en un bucle de tristeza», ha espetado este martes.
Pero este no es su principal problema en estos momentos. Su tristeza tiene nombre y apellidos: Alba Santana Ximénez, su hija. «Mañana es el cumpleaños de Alba y son muchas cosas que van sumando y me está afectando. No está siendo fácil. Para mí el confinamiento está siendo duro y difícil, porque antes hacía cosas que parecían muy fáciles y ahora esas cosas se han vuelto imposibles», ha confesado. Se niega a salir de casa, ni siquiera para las cosas básicas que sí están permitidas: «No tengo narices, tengo miedo, no por mí, sino porque si me pasa algo y mi hija está fuera y mis hermanos. No lo estoy pasando nada bien», concluyó visiblemente afectada por esta complicada situación que estamos atravesando.
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Un problema de salud
> Mila Ximénez lleva semanas encerrada en casa, pero no ha dejado de trabajar a través de las vídeoconferencias. La colaboradora de Sálvame se ha vuelto más cañera desde que participó en la séptima edición de Gran Hermano VIP y no le importa absolutamente nada lo que piensen de ella. Por eso en las últimas horas, aprovechando su última intervención pública, ha espetado algo de su salud que tiene a todo su entorno preocupado. Era Jorge Javier el que le preguntaba cómo estaba y ella respondía así: “Se lo he contado a Alba y a David. Tú te acuerdas que el otro día estábamos en plató y te dije que tenía la barbilla como dormida, pues llevo dos noches que me duele muchísimo y se me sube al ojo y a la cabeza”, espetó. En cuestión de segundos, tanto Jorge Javier como los allí presentes enmudecieron.














































































