¿Ya lo tienes todo preparado para los primeros días de playa, piscina y de tomar el sol? Seguro que no te faltan las ganas de empezar a disfrutar del buen tiempo y de lucir un buen bronceado, aunque esto último puede resultar un poco difícil si no sabes los trucos para conseguir un bronceado natural y sin estropear tu piel. Hoy te contamos todos los secretos para conseguirlo.
Empieza por una buena exfoliación

Seguro que pones mucho empeño en la exfoliación de la piel del rostro pero no realizas tan a menudo una exfoliación de la piel de todo el cuerpo, ya que es un descuido muy habitual. Debes saber que realizar esta limpieza profunda antes de empezar tus vacaciones favorecerá para algo muy importante: tener un bronceado uniforme y duradero.
El exfoliante retira las células muertas del cuerpo y aporta la hidratación necesaria para una buena salud en la piel, así que se recomienda realizar este proceso cada 15 días. Puedes hacerlo con ingredientes sencillos que tengas en casa, como azúcar y aceite de oliva. Una vez finalizado el proceso tu piel estará preparada para un bronceado saludable y más receptiva a la exposición solar.
Aliméntate con estrategia: gazpacho y albaricoque

La alimentación influye directamente en nuestro organismo, también en la piel y su pigmentación. Alimentos como el gazpacho y el albaricoque pueden ayudarte a conseguir un bronceado mejor y más rápido de una forma natural. Antiguamente se utilizaban remedios como las lociones de zanahoria o coco, desde luego no nos referimos a esto: en la dieta está el secreto.
Para conseguir un bronceado más duradero y atractivo ayudándote con la alimentación debes buscar entre las frutas y las verduras, especialmente las que tienen betacarotenos como la zanahoria, la calabaza, alcachofas, albaricoque, espinacas, bayas de goji o el tomate. Este compuesto estimula la melanina y potencia el bronceado desde el interior.
No olvides la protección solar

Si crees que huyendo de la protección solar vas a conseguir un buen moreno mucho más rápido tenemos que decirte que nada más lejos de la realidad. Esto solo conseguirá que pongas en riesgo la salud de tu piel, que puedas sufrir quemaduras e incluso acabes adquiriendo sensibilidad / alergia a la exposición a la luz solar, es decir, ¡un desastre!
Las pieles cuidadas con protección solar son más saludables y adquieren un bronceado mucho más bonito. Además, tomar el sol de una forma excesiva puede producir el envejecimiento y deterioro prematuro de la piel, con lo que el remedio es peor que la enfermedad.
Un autobronceador natural es posible

Si quieres acortar pasos y usar un auto bronceador también existen remedios naturales que protegen tu salud y la de tu piel. Uno de ellos es la henna, que consigue oscurecer la piel de una forma natural y sin ingredientes químicos que puedan resultar tóxicos. Basta con llenar la bañera y añadir una cucharada de henna y sumergirse durante 5 o 10 minutos. Observarás cómo adquieres algunos tonos más y durarán varios días.
Otra forma de auto broncearse sin correr riesgos es utilizar algo tan sencillo como el té negro. En este caso podrás obtener un tono dorado muy bonito, el que todas buscamos en un bronceado perfecto. Para este método tendrás que hacer una infusión de té negro e introducirla en un pulverizador, si lo rocías en la piel antes de tomar el sol potenciará el efecto buscado.
Cuida tu piel después de tomar el sol

De la misma forma en la que una buena exfoliación y una protección solar adecuada van a cuidar tu piel y conseguir buenos resultados a la larga en tus sesiones de bronceado, la aplicación de reparación después de exponerse es fundamental. Una piel cuidada sigue siendo la mejor fórmula para lucir un moreno bonito de verdad y no estropear la piel en el intento.
Si quieres ser infalible en este proceso te aconsejamos que utilices una crema reparadora específica para calmar la piel después del sol y, a ser posible, que contenga ácido hialurónico. Esta sustancia previene de los efectos nocivos del sol a largo plazo. Antes de la aplicación es conveniente que limpies tu piel de los cloros de las piscinas, la sal y la arena… y una vez eliminados estos elementos la hidrates con una crema de reparación. Si quieres que esto también ayude a conseguir un bronceado más rápido puedes usar un prolongador, esto ayudará a conseguir un tono dorado muy bonito.
Busca hidratación en todo momento

Todos los puntos anteriores nos llevan a una conclusión muy importante: necesitarás hidratación constante para un bronceado bonito y saludable. La hidratación es crucial para mejorar la calidad de la piel y que el sol tenga el efecto positivo en ella que se busca.
Esto se puede realizar combinando varios consejos de los que hemos hablado como la ingesta de frutas y verduras o la aplicación de cremas, pero también podríamos añadir algo tan sencillo como el agua. Beber la cantidad de agua adecuada al día mejorará la salud de tu cuerpo en general y el aspecto bonito de tu piel.



































































































