Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, estalla contra los reporteros: «¿Qué queréis, que os muerda el perro?»

El padre del futbolista se enzarza con un equipo de televisión y responde con ironía al episodio de la cafetería del Prat. Entre medias, un Balón de Oro que su hijo no ganó y un apellido que ya es noticia por sí solo.

Mounir Nasraoui, padre de Lamine Yamal, ha vuelto a protagonizar un encontronazo con la prensa y esta vez con perro de por medio.

Lo que pasó: un perro, un cámara y una frase para el archivo

El hombre se encaró con los periodistas que le aguardaban y les espetó la frase que ya corre por todos los grupos de WhatsApp: ‘¿Qué queréis, que os muerda el perro?’. No era una metáfora.

Lo contó el reportero Marc Leirado en La tarde se mueve, el magacín de Telecinco: ‘No ha sido amable con nosotros, nos quiso lanzar a un perro sin bozal para que nos atacara, empezó a correr tras el cámara’. Se lo decía a Ion Aramendi, con la cara del que todavía está procesando lo que acaba de vivir.

Su versión, en mitad de la calle: ‘Estoy con un perro… os va a morder el perro. Soy una persona que me altero… ¿Qué queréis, que me enfade o qué, tío? ¡Que no quiero hablar con nadie! ¡Id a preguntar a la chica!’. Y remató con la queja que lo resume todo: Soy una persona, no un animal.

La cafetería del Prat y el ‘es mentira’ de Mounir

El otro frente viene de unos días antes y de una cafetería del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Según la crónica que publica La Vanguardia, Nasraoui dejó la chaqueta en una zona no permitida del local, y una de las camareras le llamó la atención. La respuesta, siempre según los testigos, fue todo menos amable: la increpó, escupió en su cara e intentó agredir a quien salió en su defensa.

Todo habría terminado con la Guardia Civil reteniéndole de forma temporal, justo antes de embarcar rumbo a Londres. En la capital británica se celebró la gala del Balón de Oro, a la que su hijo acudió como uno de los grandes protagonistas de la noche. El viaje tenía premio; la escala, no.

Nadie sale bien parado de un vídeo en el que uno corre detrás de una cámara con el perro suelto.

Cuando los periodistas le preguntaron por aquello, la respuesta fue de una pieza: ‘¿Qué incidente? Es mentira. Porque no tengo papeles, será’. Un ‘es mentira’ seco y una salida por peteneras que, de momento, no aclara nada.

El Balón de Oro, el Kopa y el ruido de fondo

Lamine Yamal viene de un verano de los que marcan época: campeón del mundo con la selección y, ya en la gala, tercer puesto en el Balón de Oro y trofeo Kopa al mejor futbolista joven. Por delante quedaron el ganador, Harry Kane, y Kylian Mbappé. En redes, el debate sobre su puesto en la jerarquía sigue vivo semana sí, semana también.

Y aquí está el detalle incómodo: mientras el hijo firma un curso casi perfecto sobre el césped, el padre le pone banda sonora fuera de él. Ahí es nada.

El patrón que el entorno del vestuario no quiere repetir

Esto no va del perro ni de la camarera. Va de un patrón que se repite cada vez que un futbolista de 19 años se convierte en fenómeno global: el entorno gana cámara, pierde filtro y el chaval acaba respondiendo por cosas que no ha hecho. Otros padres de promesas han pasado por el mismo aro, y casi ninguno salió mejor de lo que entró.

Cada aparición del padre le resta brillo al hijo, aunque el hijo no tenga culpa de nada. No es una cuestión de simpatía, es de gestión: un jugador que ha ganado un Mundial, se ha colado en el podio del Balón de Oro y ha levantado el Kopa no necesita que su apellido aparezca en los titulares por una terminal de aeropuerto.

La comparación con otros episodios del mismo estilo deja una lectura clara: cuando el familiar se convierte en protagonista, el club activa el modo bombero y el jugador termina dando explicaciones que nadie le ha pedido. El silencio, en estos casos, cotiza al alza. Y no siempre llega a tiempo.

Queda por ver qué ocurre con la versión de la cafetería: si hay denuncia, si todo se queda en un cruce de relatos o si el asunto se enfría solo. De momento, el próximo micrófono que se le acerque a Mounir Nasraoui va a tener público asegurado. Habrá que ver cómo termina esto.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Un perro, una camarera y la Guardia Civil: el pack completo en menos de una semana.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la prensa, que ya tiene titular para tres días; pierde la imagen del jugador, que no ha abierto la boca.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En 48 horas toca comunicado tibio o silencio total. Y el siguiente vídeo, en cuanto pise otro aeropuerto.