Esta historia a tres no cesa. A Enrique Ponce no le han servido de nada los avisos de su expareja, Paloma Cuevas, y sigue a su libre albedrío. Es consciente de que cualquier movimiento que haga, es noticia, y sigue en sus trece. Hoy, el torero ha hecho rabiar a su ex pareja y lo peor es que lo ha hecho con la ayuda de Ana Soria. ¿Quieres saber que han hecho? Sigue leyendo, no te arrepentirás.
Se lía parda

> Que Enrique Ponce y Paloma Cuevas anunciaran a través de un comunicado que después de más de 20 años de relación tomaban caminos separados, fue un auténtico mazazo para la opinión pública. Eran muchos los que veían en esta pareja un claro ejemplo al que seguir, pero como veis, en el amor, no se puede planear nada. Todo cambia en cuestión de segundos y en este caso, se ha cumplido a la perfección.
Lo pero es que, esta relación tan larga no ha cerrado su historia pacíficamente, sino que durante semanas ha estado en la cresta de la ola informativa. Pullitas, rumores y críticas entre la expareja ha provocado que hoy en día, aún se siga hablando de ellos. Sin ir más lejos, hace tan solo unas horas, era el torero el que encendía de nuevo una mecha que se había apagado tan solo unos días atrás. Tiembla, Paloma Cuevas.
Siguiente: Provocación con Ana Soria de cómplice
Provoca a Paloma Cuevas con Ana Soria de testigo

> Tras anunciar que se separaban, Enrique ha sido el más abierto con la prensa. Anunció con una foto el inicio de su relación con Ana Soria, una decisión un tanto precipitada teniendo en cuenta el revuelo que causó su separación por aquel entonces. A Paloma Cuevas, como era evidente, no le sentó nada bien, por lo que tomó la decisión de hablar con el torero, con el fin de que esas imágenes que Enrique publicaba no llegaran a los móviles de sus hijas, tan solo unos años más jóvenes que Ana Soria, la chica del torero.
Llegaron a un acuerdo por las niñas, pero ya nada queda de él. Enrique ha vuelto hoy a ser el protagonista de los medios de comunicación y lo peor es que Ana Soria le ha acompañado en esta aventura que no ha hecho ninguna gracia a Paloma. ¿Qué han hecho? Todos los detalles, a continuación.
Siguiente: Unas provocaciones que ya han pasado la línea
Las provocaciones llegan muy lejos

> A Enrique Ponce le da todo igual. No lo decimos nosotros, sino sus amigos, que han aprovechado el tirón mediático para rajar del torero todo lo que han podido. El caso es que Enrique Ponce se siente en la flor de la vida y nada le importa lo que digan de él. Prueba de ello es la última publicación que ha soltado en Instagram. Con la ayuda de Ana Soria, la pareja se ha mostrado de lo más compenetrada y se ha sumado a la moda de los tik toks, algo que no ha hecho más que incendiar las redes sociales. “¿A qué juega Enrique Ponce? ¿Por qué no respeta a Paloma y se deja de publicar estas cosas?”, se leía bajo la publicación.
Lo cierto, por muy raro que parezca, es que esto no es lo único llamativo de Enrique Ponce. De hecho, se podría decir que es lo más normal que puede hacer junto a su pareja. Uno de sus amigos ya se encargó de dejarle en ridículo hace unos días, confesando sus gustos sexuales. Agárrate porque vienen curvas.
Siguiente: Se airean las confesiones sexuales de Enrique Ponce
Las confesiones sexuales de Enrique Ponce

> Es tal el pasotismo de Enrique Ponce que, nada más hacerse oficial su ruptura y divorcio con Paloma Cuevas, con quien llevaba más de 20 años de relación, colgaba día sí y día también fotografías con su actual novia, Ana Soria. La estudiante de derecho, veinte años más joven que él, hacía lo mismo, algo que terminó mermando mucho la paciencia de Paloma Cuevas. Así pues, el torero se vio en la obligación de borrar todo rastro de la joven en sus redes “con la finalidad de que sus niñas no sufran viendo esas fotografías”, aseguraban algunos rumores.
Hoy, la historia ha dado un giro de 180 grados, y son los amigos del empresario los que airean sus intimidades sin pudor alguno. “La gente se mete con él, pero a él no le importa. Yo creo que incluso le pone un poco el cachondeo ese de la gente. Y sale y pinta la A en el ruedo y le canta y le graba un vídeo. Está como un niño chico”, explicaba esta mañana su amigo José Manuel Soto.



































































































































