Álex Lequio ya no es el niño pequeño que iba mordiendo micros por la vida cuando en aquel entonces, sin una Ley del Menor tan férrea como la actual, la prensa acosaba a la mujer del momento: su madre, Ana García Obregón. Medio italiano, medio español y con mucho swag Álex es un smart boy.
Estudió una doble carrera en la prestigiosa Universidad de Duke en Estados Unidos: Filosofía y Ciencias Políticas, algo que ha llenado de orgullo tanto a su madre, como a su padre, Alessandro Lequio, quien ha confesado en más de una ocasión que su hijo -y homónino- es su ojito derecho.
Álex, Ana y Dado en su 18 años

Su rapidez mental y su inteligencia lo han llevado no solo a manejar varios idiomas sino a crear canciones con una base creada por él mismo, beatbox. A todos nos sorprendió ver al único hijo de Anita la Fantástica y Dado Lequio lanzando rimas en una canción de rap cuyo vídeo alcanzó varios miles de visitas en YouTube. A sus 24 años -camino de los 25-, Álex está muy concentrado en su trabajo.
En 2012 creó Polar Marketing Solutions y hace algunos meses explicaba que su empresa «es una agencia de amplificación. Nos hemos especializado en ayudar a nuestros clientes a ganar puntos en reputación y notoriedad de manera rápida y asequible. Es un hobby que afortunadamente resulta ser un negocio. Tengo el placer de poner en práctica conocimientos que he ido adquiriendo durante 23 años de vida, y encima cobrar por ello. Polar no es un curro, Polar es un sueño hecho realidad».
Todo un hombre de negocios

Poco queda ya de ese chico de la fotografía con el polo azul al que sus padres presentaban en sociedad al cumplir los 18 años a la vez que con tristeza -y orgullo- despedían en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Al llegar a su mayoría de edad, Álex, acompañado de sus progenitores, tomaba rumbo a Carolina del Norte para empezar su doble licenciatura y ahora, tal y como podemos ver en la imagen, es una persona completamente diferente. La vida del businessman: trajes de chaqueta, prisas y cervecitas y cigarrillos entre reunión y reunión. Lejos de tomar los derroteros de su hermano Clemente -basados en el pollo hervido y los gimnasios 24/7-, Álex se toma la vida de otra manera y además, todos conocemos a la perfección el concepto de «barriga cervecera» teniendo en cuenta que la cerveza contiene cebada y que la cebada ceba. La realidad es que esa incipiente barriguita seguro ha sido tema de debate y conversación entre su madre, Ana, que se conserva con la Barbie que es, y su padre, Alessandro, que todavía luce abdominales y por qué no decirlo, rompe corazones en casa, y según cuentan, también fuera de ella…
Entre reunión y reunión

Poco queda ya de ese chico de la fotografía con el polo azul al que sus padres presentaban en sociedad al cumplir los 18 años a la vez que con tristeza -y orgullo- despedían en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Al llegar a su mayoría de edad, Álex, acompañado de sus progenitores, tomaba rumbo a Carolina del Norte para empezar su doble licenciatura y ahora, tal y como podemos ver en la imagen, es una persona completamente diferente. La vida del businessman: trajes de chaqueta, prisas y cervecitas y cigarrillos entre reunión y reunión. Lejos de tomar los derroteros de su hermano Clemente -basados en el pollo hervido y los gimnasios 24/7-, Álex se toma la vida de otra manera y además, todos conocemos a la perfección el concepto de «barriga cervecera» teniendo en cuenta que la cerveza contiene cebada y que la cebada ceba. La realidad es que esa incipiente barriguita seguro ha sido tema de debate y conversación entre su madre, Ana, que se conserva con la Barbie que es, y su padre, Alessandro, que todavía luce abdominales y por qué no decirlo, rompe corazones en casa, y según cuentan, también fuera de ella…

Poco queda ya de ese chico de la fotografía con el polo azul al que sus padres presentaban en sociedad al cumplir los 18 años a la vez que con tristeza -y orgullo- despedían en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Al llegar a su mayoría de edad, Álex, acompañado de sus progenitores, tomaba rumbo a Carolina del Norte para empezar su doble licenciatura y ahora, tal y como podemos ver en la imagen, es una persona completamente diferente. La vida del businessman: trajes de chaqueta, prisas y cervecitas y cigarrillos entre reunión y reunión. Lejos de tomar los derroteros de su hermano Clemente -basados en el pollo hervido y los gimnasios 24/7-, Álex se toma la vida de otra manera y además, todos conocemos a la perfección el concepto de «barriga cervecera» teniendo en cuenta que la cerveza contiene cebada y que la cebada ceba. La realidad es que esa incipiente barriguita seguro ha sido tema de debate y conversación entre su madre, Ana, que se conserva con la Barbie que es, y su padre, Alessandro, que todavía luce abdominales y por qué no decirlo, rompe corazones en casa, y según cuentan, también fuera de ella…

Poco queda ya de ese chico de la fotografía con el polo azul al que sus padres presentaban en sociedad al cumplir los 18 años a la vez que con tristeza -y orgullo- despedían en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Al llegar a su mayoría de edad, Álex, acompañado de sus progenitores, tomaba rumbo a Carolina del Norte para empezar su doble licenciatura y ahora, tal y como podemos ver en la imagen, es una persona completamente diferente. La vida del businessman: trajes de chaqueta, prisas y cervecitas y cigarrillos entre reunión y reunión. Lejos de tomar los derroteros de su hermano Clemente -basados en el pollo hervido y los gimnasios 24/7-, Álex se toma la vida de otra manera y además, todos conocemos a la perfección el concepto de «barriga cervecera» teniendo en cuenta que la cerveza contiene cebada y que la cebada ceba. La realidad es que esa incipiente barriguita seguro ha sido tema de debate y conversación entre su madre, Ana, que se conserva con la Barbie que es, y su padre, Alessandro, que todavía luce abdominales y por qué no decirlo, rompe corazones en casa, y según cuentan, también fuera de ella…

Poco queda ya de ese chico de la fotografía con el polo azul al que sus padres presentaban en sociedad al cumplir los 18 años a la vez que con tristeza -y orgullo- despedían en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Al llegar a su mayoría de edad, Álex, acompañado de sus progenitores, tomaba rumbo a Carolina del Norte para empezar su doble licenciatura y ahora, tal y como podemos ver en la imagen, es una persona completamente diferente. La vida del businessman: trajes de chaqueta, prisas y cervecitas y cigarrillos entre reunión y reunión. Lejos de tomar los derroteros de su hermano Clemente -basados en el pollo hervido y los gimnasios 24/7-, Álex se toma la vida de otra manera y además, todos conocemos a la perfección el concepto de «barriga cervecera» teniendo en cuenta que la cerveza contiene cebada y que la cebada ceba. La realidad es que esa incipiente barriguita seguro ha sido tema de debate y conversación entre su madre, Ana, que se conserva con la Barbie que es, y su padre, Alessandro, que todavía luce abdominales y por qué no decirlo, rompe corazones en casa, y según cuentan, también fuera de ella…

Poco queda ya de ese chico de la fotografía con el polo azul al que sus padres presentaban en sociedad al cumplir los 18 años a la vez que con tristeza -y orgullo- despedían en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Al llegar a su mayoría de edad, Álex, acompañado de sus progenitores, tomaba rumbo a Carolina del Norte para empezar su doble licenciatura y ahora, tal y como podemos ver en la imagen, es una persona completamente diferente. La vida del businessman: trajes de chaqueta, prisas y cervecitas y cigarrillos entre reunión y reunión. Lejos de tomar los derroteros de su hermano Clemente -basados en el pollo hervido y los gimnasios 24/7-, Álex se toma la vida de otra manera y además, todos conocemos a la perfección el concepto de «barriga cervecera» teniendo en cuenta que la cerveza contiene cebada y que la cebada ceba. La realidad es que esa incipiente barriguita seguro ha sido tema de debate y conversación entre su madre, Ana, que se conserva con la Barbie que es, y su padre, Alessandro, que todavía luce abdominales y por qué no decirlo, rompe corazones en casa, y según cuentan, también fuera de ella…





























































Uno de los últimos percances que hemos sabido sobre el portugués ocurrió el pasado sábado 21 cuando en el partido del Real Madrid contra el Málaga apreciamos un vendaje en sus manos que como era de esperar, llamó la atención de todos los medios y también de la afición.













