Urdangarín no es el único que le ha salido rana. La hija pequeña de Juan Carlos I y doña Sofía arrastra un currículum amoroso bastante dramático, marcado por la muerte y la tragedia. Se trata de tremendos varapalos que rompieron en mil pedazos el corazón de la infanta Cristina. ¿Quieres conocer más detalles? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.
Condenada a sufrir por amor

> En el plano sentimental, las cosas no le han ido precisamente bien a la infanta Cristina. Tras fracasar algunas de sus relaciones en las que puso toda su ilusión y esperanza, parecía que por fin había dado con el príncipe azul que buscaba. Iñaki Urdangarín se presentó ante los medios como el hombre perfecto: deportista, atractivo y buena gente. No solo se ganó el respeto y la simpatía de la familia real, sino de la opinión pública, que lo dibujaba como el esposo que todo el mundo querría tener. Como sabemos, todo cambió cuando estalló el escándalo del Caso Nóos.
El príncipe azul se convirtió en rana y su familia política lo condenó al ostracismo. Urdangarín no era bien recibido en Zarzuela y la infanta Cristina se vio en la tesitura de tener que elegir. Finalmente se decantó por el padre de sus cuatro hijos y, desde entonces, las relaciones con los Borbones parecen haberse roto de forma irremediable. Pero no es esta la primera vez que la hermana del rey Felipe VI sufre por amor. Por desgracia, está más que acostumbrada…
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Se suicida un novio de la infanta Cristina

> Por lo visto, la cuñada más joven de Letizia siente predilección por los deportistas. Antes de Urdangarín, uno de sus noviazgos más sonados fue el que mantuvo, durante una larga temporada, con Jesús Rollán, un waterpolista que llegó a lo más alto de su carrera al hacerse con dos medallas olímpicas. Casa Real veía con buenos ojos al atleta y dio su bendición a la infanta Cristina. Lo cierto es que tenía todas las papeletas para convertirse en el nuero de los reyes Juan Carlos y Sofía, pero el amor terminó repentinamente.
Aun así, mantuvieron una bonita amistad y siguieron en contacto. De hecho, fue Jesús Rollán quien presentó a la infanta Cristina y a Urdangarín en las Olimpiadas de Atlanta de 1996. Por desgracia, el deportista se suicidó en 2006, arrojándose por la ventana de un balneario de Barcelona, donde trataba desus problemas de adicciones. Supuso un tremendo varapalo para la que fuera duquesa de Palma, teniendo en cuenta el cariño que todavía sentía por él. El destino le tenía preparado otro duro golpe y, por una trágica casualidad, otro de sus exnovios perdió la vida años más tarde.
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Muere otro novio de la infanta Cristina

> Álvaro Bultó fue otro de los amores que se atribuyó a la hermana del rey Felipe VI. Aunque nunca se confirmó de forma oficial, era un secreto a voces y todo el mundo daba por hecho que estaba juntos. También él fue aceptado por Casa Real como posible esposo de doña Cristina de Borbón, gracias en parte a su buena cuna, su impecable formación académica y, como no, su pasión por el deporte. De nuevo, no hace falta explicar que, por una u otras razones, el romance no llegó a buen puerto y la infanta terminó en los brazos de Urdangarín.
Por desgracia, la pasión de Álvaro Bultó por los deportes de riesgo lo llevó a sufrir un trágico accidente que terminó con su vida. Falleció en agosto de 2013, mientras practicaba wingfly (salto al vació con un traje de alas) en los Alpes suizos. Una vez más, la noticia de la muerte de uno de sus exnovios cayó como un jarro de agua fría sobre la infanta Cristina, que en aquel momento estaba implicada en plena polémica del Caso Nóos.
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El novio que le presentó Felipe VI

> Una vez más, los rumores lo señalaban como posible pareja de la infanta Cristina, aunque nunca hubo confirmación oficial por parte de Casa Real. De nuevo, se trataba de un deportista: el regatista Fernando León. El entonces príncipe de Asturias entrenó junto a él para participar en los Juegos Olímpicos de 1992 en Barcelona y ambos entablaron una estrecha amistad. Fue don Felipe quien lo presentó a su hermana y, rápidamente, también se formó entre ellos un vínculo intenso que terminó convirtiéndose en una relación sentimental.
De nuevo, este romance fracasó, por razones desconocidas para la opinión pública, y ya todos saben la suerte que corrió doña Cristina: se enamoró de Urdangarín y formó una familia junto a él. La infanta arrastra un historial amoroso marcado por la muerte, la tragedia y la cárcel, más propio de una película de sobremesa que de una mujer de sangre azul.


























































































