Felipe VI protagoniza una de las imágenes más sorprendentes de sus vacaciones en Mallorca. El monarca ha sido fotografiado por primera vez en bañador y sin camiseta durante una jornada privada en el Mediterráneo, una escena poco habitual tratándose de un rey europeo en activo. La instantánea, publicada por la revista Diez Minutos, no ha tardado en llamar especialmente la atención por un detalle: el bañador que luce don Felipe.
2El lado más personal del rey Felipe
La relación entre Felipe VI y Jaime Anglada viene de años atrás y el cantante es una de las personas de confianza que forman parte del círculo de amistades del monarca en Mallorca. De hecho, ambos pudieron ser vistos recientemente durante la recepción celebrada en el Palacio de Marivent, una de las citas tradicionales de la Familia Real durante su estancia en la isla.
Pero más allá del contexto de la jornada, la fotografía ha adquirido una relevancia especial por lo poco habitual de este tipo de imágenes. No es frecuente encontrar fotografías de un rey europeo reinante, en plena edad adulta y durante unas vacaciones privadas, disfrutando del mar simplemente en bañador y sin camiseta. En el caso de Felipe VI, además, se trata de una imagen inédita hasta ahora.
El precedente más cercano en la monarquía española es Juan Carlos I, padre de Felipe VI, que sí fue fotografiado en bañador durante su etapa como rey a bordo del yate Fortuna. Sin embargo, la imagen de su hijo supone una novedad por las circunstancias y por el momento en el que se produce.
En otras casas reales europeas también existen algunos antecedentes. Guillermo de Holanda fue fotografiado en 2013 durante una visita a Aruba junto a su esposa, la reina Máxima. En aquella ocasión, el monarca llevaba un bañador multicolor, aunque lo combinaba con un polo de color rosa.
Aquellas imágenes fueron publicadas en Argentina por la revista Caras y posteriormente aparecieron en la edición de ¡Hola!, provocando cierto revuelo en Países Bajos. La exposición de la vida privada de los miembros de la familia real neerlandesa ha generado en diferentes ocasiones debate en el país, especialmente cuando las fotografías se obtienen durante momentos estrictamente personales.
El caso de Guillermo de Holanda volvió a cobrar especial importancia en el verano de 2020, cuando fue fotografiado en bañador durante una estancia en Grecia en plena pandemia. Aquellas imágenes finalmente no llegaron a publicarse, pero el episodio llevó al rey a pedir disculpas públicamente por haber viajado al extranjero durante un periodo especialmente delicado.
Si se amplía la mirada a otras monarquías europeas, existen más ejemplos, aunque muchos de ellos corresponden a miembros de familias reales que todavía no habían accedido al trono cuando fueron fotografiados.
Uno de los casos más antiguos es el de Alberto II de Bélgica, que en 1962, cuando todavía era príncipe, fue fotografiado en la playa del Lido de Venecia junto a la modelo Malize Manzies. Seis años después, también fue captado en Mónaco Carlos XVI Gustavo de Suecia, aunque por entonces todavía no había asumido la Corona.
Algo parecido ocurrió con Federico de Dinamarca, fotografiado en bañador en 2024, cuando aún era príncipe heredero y su madre, Margarita II, continuaba siendo la jefa de la monarquía danesa. Por eso, la fotografía de Felipe VI presenta una particularidad: es una imagen de un monarca reinante, adulto y durante un momento privado de descanso.
Así, una jornada aparentemente sencilla de vacaciones en Mallorca ha terminado dejando una de las fotografías más singulares protagonizadas por Felipe VI en los últimos años. El bañador, la escena de descanso junto al mar y, sobre todo, la imagen del rey sin camiseta han convertido una salida privada en una de las estampas estivales más comentadas de la Familia Real.







