Anabel Pantoja ha dicho basta. La influencer ha vivido un momento especialmente complicado después de recibir una oleada de críticas en redes sociales relacionadas con la forma en la que está criando a su hija, Alma. Visiblemente afectada y al borde de las lágrimas, la sevillana ha recurrido a sus historias de Instagram para responder a quienes, según considera, han traspasado todos los límites.
1Anabel Pantoja ha hablado muy claro
La que fuera concursante de ‘Supervivientes’ está acostumbrada a compartir buena parte de su vida con sus seguidores. Sus vacaciones, sus rutinas y algunos momentos junto a su hija forman parte habitual de sus publicaciones, pero en los últimos días esta exposición le ha generado un importante desgaste. Los comentarios recibidos han terminado por hacer mella en ella y la televisiva ha reconocido que empieza a tener miedo de mostrarse tal y como es.
«Me está dando un poco de miedo el ser yo misma y el contaros mi día a día y mi vida«, ha confesado Anabel, que no ha ocultado el malestar que le produce la situación. La influencer entiende que, al tratarse de un personaje público, está expuesta a opiniones de todo tipo, pero considera que existe una línea que no debería cruzarse, especialmente cuando las críticas afectan a su papel como madre.
El origen de su enfado se encuentra en las reacciones que han generado sus dos últimos vídeos durante sus vacaciones en Canarias. En uno de ellos aparecía en bikini y en otro mostraba algunos momentos de su día a día junto a Alma. Lo que para Anabel eran publicaciones cotidianas terminó convirtiéndose en un nuevo foco de comentarios y cuestionamientos.
Entre los mensajes que recibió había usuarios que ponían en duda incluso si utiliza tapones para dormir mientras está con su hija, además de otros que aprovechaban las imágenes para darle consejos y lecciones sobre nutrición infantil. Unos comentarios que han terminado agotando la paciencia de la sobrina de Isabel Pantoja.
Aunque asegura que no quiere tener que justificarse constantemente, Anabel decidió explicar la situación para responder a quienes habían cuestionado su manera de cuidar a la pequeña. «Mi habitación no tiene puertas; Alma duerme al final, con la puerta abierta. Yo utilizo tapones porque tengo problemas, ¡pero escucho a mi hija!«, ha explicado con contundencia.







