Rosa Benito ha protagonizado uno de los momentos más emotivos de la última gala de ‘Supervivientes All Stars 3’. La colaboradora y concursante se ha enfrentado al puente de las emociones, una de las pruebas más personales del programa, y ha hecho un repaso por algunos de los episodios que han marcado su vida. Entre recuerdos de su infancia, pérdidas familiares y momentos especialmente complicados, Rosa ha terminado hablando de su relación con Amador Mohedano y de las consecuencias de su separación.
1Rosa Benito se emociona en ‘Supervivientes’
La emoción ha sido constante durante su recorrido. Rosa ha recordado el fallecimiento de su madre, la muerte de su cuñada Rocío Jurado y, especialmente, los años que compartió junto al padre de sus hijos. Aunque su matrimonio terminó hace años, la concursante ha dejado claro que Amador sigue ocupando un lugar fundamental en su vida sentimental.
«Fue la persona más importante de mi vida en el amor. Luchamos mucho por conseguir cosas. Pero igual que luchamos se derrumbó todo», ha explicado Rosa entre lágrimas. La concursante ha reconocido que durante muchos años situó a su marido por delante incluso de sus hijos porque estaba convencida de que sería la persona con la que envejecería a su lado.
«Mis hijos siempre van a estar ahí y yo tenía que cuidarle a él porque quería envejecer con él», ha confesado. Sin embargo, la vida terminó llevándola por un camino completamente diferente. «La vida me tenía muchas cosas preparadas. Una de ellas es quitármelo a él en el sentido de una separación», ha añadido.
A pesar de todo lo sucedido, Rosa Benito no ha cerrado la puerta emocionalmente a aquella historia. De hecho, ha asegurado que no ha vuelto a enamorarse de la misma manera desde entonces. «Yo no he tenido más hombres después de él porque para mí fue un amor tan grande… El amor de mi vida. No hay un hombre que lo reemplace ni yo quiero que lo reemplace nadie», ha afirmado.
La relación con Amador no solo estuvo marcada por los sentimientos. También hubo importantes consecuencias económicas que Rosa ha recordado durante su paso por el puente. Uno de los momentos determinantes fue su participación en ‘Supervivientes’ en 2011, una experiencia que, según ella misma ha relatado, supuso un antes y un después.
«Fue un momento de terror en el que me di cuenta de que yo era una mujer muy fuerte. Tenía 55 años. Conseguí muchas cosas pero también se me derrumbaron», ha explicado sobre aquella primera aventura en Honduras.
Rosa considera que el concurso le permitió reencontrarse consigo misma y descubrir una fortaleza que desconocía. «Conseguí encontrarme a mí misma, conseguí ser una mujer fuerte y conseguí ser feliz dentro de lo que yo era. Me dio mucho, me dio libertad», ha recordado.







