Fabiola Martínez ha querido salir en defensa de Paz Padilla después de que Telecinco decidiera poner punto final a «El show de Paz». La colaboradora del programa ha hablado sobre su experiencia entre bambalinas y ha ofrecido una imagen de la presentadora muy diferente a la que, según considera, se ha proyectado durante los últimos días.
Paz Padilla se queda sin programa en Telecinco

La cadena de Mediaset decidió esta semana precipitar el final del programa debido a sus resultados de audiencia. El magacín, que ocupaba la franja de sobremesa durante los fines de semana de este verano, se despedía este domingo 30 de agosto después de no haber conseguido los datos esperados.
La cancelación ha generado todo tipo de reacciones, especialmente en redes sociales, donde Paz Padilla se ha convertido en uno de los principales objetivos de las críticas. Ante esta situación, Fabiola Martínez ha concedido una entrevista a YOTELE en la que ha hecho balance de su paso por el espacio y ha defendido públicamente a la presentadora.
La presidenta de la Fundación Kike Osborne no ha dudado en calificar de «profundamente injusto» el ataque recibido por Paz Padilla tras conocerse la cancelación. Su experiencia personal, asegura, le ha permitido conocer una faceta de la gaditana que no siempre trasciende ante las cámaras.
«Ese ataque descarnado hacia Paz Padilla es profundamente injusto. Mi experiencia personal con ella, y lo que me ha demostrado durante muchos años, es que es una persona auténtica, generosa y entregada, que ayuda de corazón y que muchas veces lo hace de forma completamente anónima», ha explicado.
Unas palabras con las que Fabiola pone el foco en la manera de ser de Paz Padilla fuera de los focos, especialmente en su relación con quienes han trabajado a su lado y en su compromiso con determinadas causas sociales.
Para Fabiola, formar parte de «El show de Paz» ha sido además una experiencia especialmente positiva. «Me siento muy afortunada de haber formado parte de él», reconoce, al mismo tiempo que destaca los momentos que ha compartido tanto con la presentadora como con el resto del equipo.
Según explica, el programa nació con una intención muy concreta: ayudar y entretener, dando protagonismo a personas y situaciones que habitualmente no tienen espacio en televisión. «Todo el equipo de Secuoya y nosotros hemos tenido muy claro desde el inicio cuál era el objetivo: ayudar y entretener», señala.
Fabiola Martínez ha confesado su punto de vista

Fabiola también reconoce que el proyecto suponía un desafío teniendo en cuenta el tipo de contenidos que tradicionalmente han tenido mayor presencia en la cadena. El programa apostaba por un tono más amable y pausado, alejándose de la confrontación y del enfrentamiento.
«Era todo un reto intentar saciar esa ansia de gritos, peleas y ataques en un formato donde precisamente eso no se encontraba y atraer a un nuevo público hacia un contenido más blanco, amable y con vocación social», explica.
La colaboradora considera que la televisión puede amplificar tanto las virtudes como los defectos de un formato y lamenta que, en ocasiones, las buenas intenciones queden relegadas a un segundo plano. «La televisión es así: dimensiona y magnifica lo bueno y lo malo, muchas veces incluso sin que exista un motivo real que lo justifique», reflexiona.
Precisamente por eso, Fabiola lamenta que el foco se haya colocado sobre las caras conocidas del programa en lugar de sobre las personas que protagonizaban muchas de sus historias. A su juicio, ellas eran las verdaderas protagonistas de «El show de Paz».
«Hay que mirar un poco más allá. Los verdaderos protagonistas del programa eran esos héroes y heroínas anónimos que van por la vida haciendo de este mundo un lugar mejor«, afirma.
La venezolana pone como ejemplo a personas humildes y vulnerables que tuvieron la oportunidad de ser escuchadas y reconocidas públicamente. «Necesitan dejar de ser invisibles para tener una oportunidad de ser vistas, escuchadas, reconocidas y de sentir que pertenecen», sostiene.
Fabiola también ha querido dejar claro que el programa no debe analizarse únicamente desde sus presentadores y colaboradores. «Esto no va de Paz Padilla y su hermana Lola», asegura, mencionando también a Pedro García Aguado, Jenni Alcoholado, Roi Méndez, Cristina Piaget, Jimmy Castro y a ella misma.
«Va de la sociedad, de quienes hacen el bien y nadie los ve. Y va también de quienes no lo tienen fácil y nadie les ayuda», añade, resumiendo así cuál considera que era el verdadero propósito del espacio televisivo.
El lado más desconocido de Paz Padilla

A pesar de la cancelación, Fabiola Martínez no pierde la esperanza de que este tipo de formatos puedan regresar en el futuro. «Ojalá se sigan dando oportunidades a este tipo de contenidos», afirma, defendiendo una televisión en la que no todo tenga que girar necesariamente alrededor del conflicto y el ruido.
Su experiencia junto a Paz Padilla parece haber dejado además una huella positiva. «Como dice el refrán: ‘Haz el bien y no mires a quién’. Me quedo con eso y nuevos amigos», concluye.
Fabiola también ha explicado que el programa intentaba abordar historias difíciles desde el respeto, la amabilidad y el humor, una combinación que podía generar opiniones diversas entre los espectadores, pero que respondía a una intención concreta.
«Como mirar el dolor ajeno a la cara es muy duro, intentamos abordarlo con respeto, amabilidad y también con humor», asegura. «Un humor que te puede gustar más, menos o incluso nada, pero sin perder nunca el foco de lo que realmente era importante: ayudar».
Así, mientras «El show de Paz» ya forma parte de los proyectos televisivos que no han logrado continuar en la parrilla de Telecinco, Fabiola Martínez ha querido reivindicar el trabajo realizado detrás de las cámaras y, sobre todo, defender a una Paz Padilla a la que define como auténtica, generosa y comprometida. Un testimonio que ofrece una perspectiva diferente sobre la presentadora y sobre el proyecto que ambas compartieron durante este verano.















