Marta Peñate ha vuelto a abrir su corazón ante sus más de un millón de seguidores para relatar uno de los procesos más duros de su vida: su intento por quedarse embarazada. La influencer ha querido mostrar la realidad que se esconde detrás de los tratamientos de fertilidad, alejándose de la imagen idealizada que muchas veces se proyecta en redes sociales y poniendo sobre la mesa el lado más doloroso de la maternidad cuando no llega de forma natural.
Marta Peñate quiere ampliar la familia

La canaria ha explicado que lleva tiempo sometiéndose a un proceso de fecundación in vitro, un tratamiento complejo que incluye estimulación hormonal, extracción de óvulos, fecundación en laboratorio y posterior transferencia de embriones. A pesar de los intentos realizados, el resultado no ha sido positivo hasta ahora, y actualmente solo dispone de un embrión congelado, lo que supone una última oportunidad antes de tener que comenzar de nuevo todo el proceso desde cero.
En este contexto, Peñate también ha querido visibilizar el impacto económico que supone intentar ser madre mediante técnicas de reproducción asistida. Según ha detallado, la extracción de óvulos puede costar entre 1.500 y 3.000 euros, la medicación alrededor de 1.500 euros, la conservación de embriones unos 400 a 500 euros al año y cada transferencia entre 3.000 y 5.000 euros. A ello se suman pruebas complementarias y medicación adicional, lo que eleva el coste total de cada intento a una cifra que puede situarse entre los 9.580 y los 13.250 euros.
Más allá de lo económico, la influencer ha hablado del desgaste emocional que arrastra tras varios intentos fallidos y ha confesado que incluso ha sufrido varios abortos, una experiencia que ha afectado profundamente a su bienestar psicológico. Por este motivo, ha decidido esperar a sentirse más fuerte antes de realizar su último intento, consciente de que el camino que le queda por delante es tan incierto como exigente.
“He decidido esperar a estar fuerte psicológicamente para hacer el último intento. Me queda un embrión. Si no lo consigo, tendré que volver a extraerme óvulos y estoy un poco quemada con este tema”, ha explicado, dejando claro que, aunque la ilusión sigue intacta, el desgaste acumulado es muy grande. Aun así, Marta Peñate no renuncia a su deseo de ser madre, un objetivo que se ha convertido en uno de los retos más importantes de su vida.
Un proceso muy complicado

En este proceso, Marta Peñate ha contado también con el apoyo constante de su pareja, Tony Spina, que ha estado a su lado en cada etapa del tratamiento, especialmente en los momentos más complicados. La influencer ha reconocido que el desgaste no solo es físico, sino también emocional, y que la presión de cada intento fallido afecta directamente a su día a día y a su estado de ánimo.
A pesar de las dificultades, Peñate ha querido recalcar que sigue sintiendo ilusión por convertirse en madre, aunque admite que el miedo a volver a empezar desde cero pesa cada vez más. La incertidumbre de no saber si el próximo intento será el definitivo se ha convertido en una carga constante, especialmente tras haber vivido ya varios episodios de pérdida.
Con este testimonio, la creadora de contenido ha vuelto a poner sobre la mesa la realidad de muchos procesos de reproducción asistida, donde la esperanza convive con la frustración y donde el factor económico, emocional y médico se entrelazan de forma inevitable. Su relato ha generado una ola de apoyo en redes sociales, donde muchos usuarios han agradecido su sinceridad al hablar de un tema todavía rodeado de silencio.










































