Hay regresos que se producen poco a poco, con cuentagotas, y hay otros que llegan de golpe y lo arrasan todo. El de Ylenia Padilla está siendo de los segundos. La benidormense, que hace apenas unas semanas concedió una pequeña entrevista en ¡De Viernes! para explicar los motivos de su larga desaparición mediática, volvió anoche al mismo plató para enfrentarse al público en directo, a las preguntas de todos los colaboradores, dando un repaso a su carrera que dejó momentos verdaderamente televisivos. Y lo hizo exactamente como todos esperaban, sin pelos en la lengua y con nombres propios sobre la mesa.
Cinco años alejada del foco dan mucho de sí, y la exconcursante de Gran Hermano VIP y Gandía Shore los ha vivido con una intensidad que pocas personas podrían imaginar. Reconoció haber tocado fondo y haber salido de ello con mucho esfuerzo. Sobre sus inicios en la pequeña pantalla fue igual de honesta, desde el principio sintió que nadie la protegía realmente dentro de la industria. «Me decían muchísimas cosas que luego se cortaban y solo se ponía mi reacción», recordó, dejando claro que la imagen que el público conoció estaba filtrada por la edición y nunca fue el cuadro completo.
Una amistad televisiva que se fue apagando
El nombre que monopolizó la primera parte de la conversación fue el de Belén Esteban. Las dos forjaron un vínculo dentro de Gran Hermano VIP que parecía sólido, pero que, según Ylenia, nunca aguantó el peso de la vida real fuera de las cámaras. Lo resumió con una frase que no admite interpretación: «Se apagó el foco y se acabó la amistad». Antes de llegar ahí reconoció que el inicio fue genuino: «Conectamos muchísimo en el reality. Sentíamos que teníamos cosas parecidas, nos apoyamos bastante». Y añadió: «El cariño al principio era real. La defensa en los platós era real. Conforme pasaba el tiempo se fue apagando».
Lo que más le duele no es ese silencio progresivo, sino lo que ocurrió cuando Ylenia más necesitaba apoyo. En el peor momento de su vida pública, rodeada de críticas y una oleada de cancelación en redes, esperaba encontrar en Belén a alguien que saliera en su defensa. No ocurrió. «Estaba pasando uno de los peores momentos de mi vida pública y no me defendió», denunció, lanzando a continuación la pregunta que ya nadie se ha podido quitar de la cabeza: «¿Y tú la has escuchado defenderme en algún momento?». Incluso aseguró que «en mi peor momento me metió caña», aunque matizó que sus propias reacciones contra ella en aquel entonces fueron «una reacción» a ese abandono. Y entonces llegó la bomba: justo antes de sentarse en el plató, Belén había intentado llamarla. «Ayer me llamó y no se lo cogí», confesó. ¿Tiene intención de devolverla? «Ahora mismo no tengo ganas».
Labrador: del circo televisivo al bloqueo total
Pero Belén Esteban no fue el único nombre incómodo de la noche. Ylenia Padilla también ajustó cuentas con Labrador, su expareja de Gandía Shore, con quien la relación ha dado un giro radical en las últimas semanas. Reconoció que lo que vivieron dentro del reality fue «un poco tormentoso, un poco circo televisivo» y que él «se portó muy mal» con ella en aquel entonces.
Con el tiempo, sin embargo, ambos habían conseguido construir algo parecido a una amistad tranquila. Hasta ahora. Las declaraciones que Labrador hizo recientemente en un reality lo han cambiado todo. Ylenia no se anduvo con rodeos: «A día de hoy, estamos hablando de buen rollo pero ese buen rollo se ha acabado, le he bloqueado de todos lados. Que confíe en quien le trata mal y tire mierda a quien le trata bien, no merece estar en mi vida». Y fue más allá, explicando que intentó ayudarle a protegerse: «Le mintieron sobre la entrevista y él prefirió confiar en esas personas que le dejaron tirado que en la persona que le ha insistido en que negocie un caché para evitar que le volviera a pasar lo mismo». Una traición que, al parecer, Ylenia no está dispuesta a perdonar.

