Marta Peñate confiesa el dineral que se ha gastado para intentar quedarse embarazada

Marta Peñate ha vuelto a abrir su corazón ante sus más de un millón de seguidores para relatar uno de los procesos más duros de su vida: su intento por quedarse embarazada. La influencer ha querido mostrar la realidad que se esconde detrás de los tratamientos de fertilidad, alejándose de la imagen idealizada que muchas veces se proyecta en redes sociales y poniendo sobre la mesa el lado más doloroso de la maternidad cuando no llega de forma natural.

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Marta Peñate quiere ampliar la familia

Marta Peñate en un programa. (Foto: YouTube)
Marta Peñate en un programa. (Foto: YouTube)

La canaria ha explicado que lleva tiempo sometiéndose a un proceso de fecundación in vitro, un tratamiento complejo que incluye estimulación hormonal, extracción de óvulos, fecundación en laboratorio y posterior transferencia de embriones. A pesar de los intentos realizados, el resultado no ha sido positivo hasta ahora, y actualmente solo dispone de un embrión congelado, lo que supone una última oportunidad antes de tener que comenzar de nuevo todo el proceso desde cero.

En este contexto, Peñate también ha querido visibilizar el impacto económico que supone intentar ser madre mediante técnicas de reproducción asistida. Según ha detallado, la extracción de óvulos puede costar entre 1.500 y 3.000 euros, la medicación alrededor de 1.500 euros, la conservación de embriones unos 400 a 500 euros al año y cada transferencia entre 3.000 y 5.000 euros. A ello se suman pruebas complementarias y medicación adicional, lo que eleva el coste total de cada intento a una cifra que puede situarse entre los 9.580 y los 13.250 euros.

Más allá de lo económico, la influencer ha hablado del desgaste emocional que arrastra tras varios intentos fallidos y ha confesado que incluso ha sufrido varios abortos, una experiencia que ha afectado profundamente a su bienestar psicológico. Por este motivo, ha decidido esperar a sentirse más fuerte antes de realizar su último intento, consciente de que el camino que le queda por delante es tan incierto como exigente.

“He decidido esperar a estar fuerte psicológicamente para hacer el último intento. Me queda un embrión. Si no lo consigo, tendré que volver a extraerme óvulos y estoy un poco quemada con este tema”, ha explicado, dejando claro que, aunque la ilusión sigue intacta, el desgaste acumulado es muy grande. Aun así, Marta Peñate no renuncia a su deseo de ser madre, un objetivo que se ha convertido en uno de los retos más importantes de su vida.

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