Los que conocen a la reina aseguran que es una mujer de principios y convicciones bien arraigadas. Sin embargo, en más de una ocasión, Letizia ha echado por tierra sus ideas más sólidas porque así le interesaba en ese momento. Su criterio se adapta siempre a los objetivos que se le pongan por delante, tal y como ha demostrado recientemente… ¿Quieres conocer más detalles? Sigue leyendo, te lo contamos todo a continuación.
La reina roja

> No es ningún secreto que, antes de poner un pie en Zarzuela, los principios de Letizia tendían más a la izquierda. Republicana y agnóstica, representaba dos valores que chocaban frontalmente con la institución de la que empezó a formar parte. “Tenía las ideas muy claras. No era nada tímida a la hora de decir lo que pensaba, ni si quiera cuando su carrera se vio lanzada por Urdaci cuando estaba el PP en el Gobierno; si algo no le gustaba lo decía, y estaba claro que en aquella época había muchas cosas que no le gustaban del Gobierno de José María Aznar. Muchos nos sorprendimos al enterarnos de quién era su misteriosa pareja de la que había hablado alguna vez, siempre pensamos que era más bien republicana, pero…”, reveló a Jaleos un antiguo compañero de la reina.
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El cambio de criterio más radical de Letizia

> Baño de los madrileños cines Princesa. La reina se encuentra con antigua compañera de la Agencia EFE y, recordando viejas peripecias de periodista, reconoce que echa de menos esos tiempos en los que trabajaba a pie de calle, muy alejada de Palacio. “¿Por qué lo dejaste?”, preguntó su antigua colega. “Lo hice por amor”, respondió Letizia. Sus más allegados siguen sin entender que traicionara sus ideas republicanas para formar parte de la monarquía, y ella se escuda en sus sentimientos por FelipeVI para explicar este radical cambio de criterio.
Sin embargo, las malas lenguas no terminan de creerla y ven otros intereses en este giro de sus valores. “A ella solo le interesaba estar con la gente de bien, de clase alta”, apunta una mujer que convivió con Letizia en México, tal y como recoge Leonordo Faccio en su libro, La reina impaciente. Por amor o por ambición, parece que Ortiz se siente tan cómoda con la corona que está dispuesta a llegar hasta donde haga falta para asentar su estirpe en el trono.
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Letizia quiere ver a Leonor en el trono

> Son tiempos complicados para la monarquía, tiempos en los que su papel se ha cuestionado más que nunca. Los reyes son conscientes de la problemática que han de afrontar y saben que el cariño de su pueblo es uno de los pilares fundamentales sobre los que se apoya su poder. El escándalo que recientemente han protagonizado Juan Carlos y su fortuna negra en Suiza no ayuda a blanquear la imagen de la Corona, y, a sabiendas de que la institución estaba contra las cuerdas, Letizia instó a su marido a renegar públicamente de su padre.
“Piensa en nuestra hija, no llegará a ser reina. ¿Es lo que quieres para ella?”, habría dicho Letizia a Felipe VI, según publicó Pilar Eyre en su columna de Lecturas. La mujer que un día se proclamaba republicana se preocupa ahora de que su primogénita no pueda ostentar la jefatura del Estado por los chanchullos de su abuelo. Pero no es la primera vez que Ortiz se traiciona para satisfacer sus intereses. Para poder casarse con Felipe VI mintió incluso a la reina Sofía, quien jamás hubiera aprobado el matrimonio si conociera la verdad.
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La gran mentira de Letizia para casarse con Felipe VI

> En Zarzuela ya costó aceptar que el entonces heredero al trono quisiera casarse con una mujer divorciada. Las altas esferas eclesiásticas pasaron por alto esta separación para que Letizia y Felipe pudieran consagrar el santo matrimonio, pero jamás hubieran aprobado la unión si llegan a conocer que Ortiz abortó un embarazo de forma voluntaria. Según publicó su primo, David Rocasolano, en Adiós, Princesa, la ahora reina tuvo que mentir ante los ojos de Dios y a su propia suegra para poder pasar por el altar con el hijo pequeño de Juan Carlos de Borbón.
“Si doña Sofía hubiera sabido de este aborto, nunca hubiera dado el visto bueno al matrimonio de Letizia y Felipe”, señala Leonardo Faccio en su libro, La reina impaciente. Ortiz hizo de la mentira una herramienta para llegar hasta donde pretendía, y, con el paso del tiempo, ha aprendido a engañarse a sí misma para perpetuarse en el trono. Unos dicen que lo hizo “por amor”, otros que “por interés”, y tan solo ella conoce la verdad.



































































































