Mónica Carrillo destapa su rutina de gimnasio a los 50 y su lucha contra el cáncer de piel

La presentadora de Antena 3 Noticias repasa cómo pasó de la pereza a los entrenamientos funcionales con chaleco de seis kilos. Y explica por qué aquel diagnóstico de 2020 sigue marcando su forma de cuidarse.

Mónica Carrillo ha vuelto a contar su vida sin edulcorarla. A los 50, la presentadora de Antena 3 Noticias ha confesado que el gimnasio se ha convertido en su mejor terapia, aunque no todos los días llegue con ganas.

Lo cuenta en una entrevista en Trendencias donde repasa su relación con el ejercicio, su alimentación y aquel diagnóstico de cáncer de piel que en 2020 le cambió la escala de prioridades. Sin épica de barra de proteína ni discurso de gurú: hay una mujer de 50 años explicando que hay días en los que ir al gimnasio cuesta.

Del sofá al chaleco de seis kilos: así entrena Mónica Carrillo

La confesión completa es esta: «Muchos días he ido sin ganas, con agujetas o migraña. Da igual cómo llegue al gimnasio, lo que siempre sucede es que salgo mejor. Con las endorfinas disparadas y la satisfacción del deber cumplido».

El punto de inflexión llegó hace algo más de un año, cuando decidió incorporar el ejercicio de forma rutinaria. «Al principio me costó adaptarme a la disciplina de los entrenamientos funcionales, pero poco a poco con esfuerzo y constancia fui venciendo la pereza», explicó en su cuenta de Instagram.

El resultado, según su propio relato: «un año después me encuentro bien, no solo más tonificada, y más equilibrada con mi corazón y mi mente». La recompensa, dice, se la toma en forma de alfajor de chocolate negro.

La rutina que comparte en redes incluye remo, hip thrust, TRX, kettlebells, zancadas, flexiones y escalador, con un invitado especial: un chaleco de seis kilos con el que bromea y que resume su filosofía con una frase: «aquí hemos venido a jugar».

A los cincuenta no se trata de recuperar el cuerpo de los treinta, sino de que la cabeza aguante el día con algo más de margen.

El diagnóstico de 2020 que le cambió la escala de prioridades

Antes del gimnasio estuvo el susto. En 2020 detectó una herida en la nariz que no terminaba de cerrar y el diagnóstico fue cáncer de piel. Pasó por varias intervenciones quirúrgicas y tuvo que parar unos meses su trabajo en los informativos.

A su vuelta lo contó todo. «Fue impulsivo como todo lo que hago. Me reconocí muy valiente y pensé que esa visibilidad podría servir a muchas personas», dijo entonces. Cinco años después de aquello, mantiene que se alegra de haberlo hecho.

Ahí está el detalle que separa este testimonio del manual de autoayuda: hablar de la enfermedad cuando aún escuece y no cuando ya queda bien en el currículum.

En la alimentación tampoco hay milagros. Desayuna un zumo de vitaminas, tostada con aceite de oliva y café con leche; las cenas las hace ligeras, aunque confiesa que cae mucho pan y chocolate.

Por qué esta confesión importa más de lo que parece

No es la primera vez que una cara de informativos habla de su cuerpo, pero sí es de las pocas en hacerlo sin vender nada. El relato del gimnasio a los 50 suele venir con suplementos y códigos de descuento; aquí llega con agujetas, migrañas y un alfajor como premio.

Hay además un contexto que el titular fácil se salta: la perimenopausia y la menopausia aceleran la pérdida de masa muscular y ósea, y el entrenamiento de fuerza es una de las pocas herramientas que frenan esa curva. Que lo cuente una presentadora sentada cada noche frente a la audiencia de medio país tiene más recorrido que cualquier campaña institucional. Su ficha en Wikipedia recoge dos décadas de informativos; ahora suma también un cambio de hábitos que no ha llegado por estética.

La pregunta que queda en el aire es si estos testimonios cambian algo o solo engordan el feed. Mi lectura: cambian, pero despacio. Cuando una periodista reconocida admite que ha ido al gimnasio con migraña y sin ganas, le quita drama al asunto para quien aún no ha empezado. Y en un país donde el ejercicio se vende como castigo, eso es casi revolucionario. Habrá que ver si su próxima publicación es otra serie de sentadillas o un paso más allá: contar cómo se entrena la cabeza.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Cero traiciones y cero carpetas, pero el relato tiene más fondo que la media del feed.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana la conversación sobre salud a los 50; pierde el fitness de postureo y su chaleco de pega.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En dos semanas, otro clip entrenando y alguna firma deportiva llamando a su puerta.