David Bustamante tiene clarísimo cuál es su sitio en el 25 aniversario de Operación Triunfo: donde le llamen.
Y con esa frase, casi de trámite, ha respondido a la única pregunta que de verdad importaba este mes: si habrá un reencuentro de la primera edición o si todo se queda en posts de aniversario. Su respuesta, ante las cámaras de Europa Press, fue la de un señor que ha aprendido a no pisar charcos ajenos: cada uno con su vida y sus circunstancias.
El ‘cada uno’ tiene nombre propio. Es Rosa López. La ganadora abrió la caja de los truenos hace unos días al anunciar que piensa decir ‘no’ a buena parte de los actos del 25 aniversario, y desde entonces media industria espera a ver quién se moja primero. Bustamante se ha mojado lo justo.
Lo que Bustamante dijo del reencuentro (y lo que esquivó)
Vamos por partes. El pasado jueves 22 de octubre se cumplieron 25 años de aquel 22 de octubre de 2001 en el que 16 jóvenes amantes de la música entraban en la academia con Carlos Lozano de presentador y Nina como directora. De allí salieron una ganadora (Rosa López), un segundo puesto (David Bisbal) y, un tercero que lleva 25 años sin bajarse del escenario. Un formato que cambió la televisión de este país y que tiene su propia entrada en Wikipedia.
Ese tercero celebró la efeméride a su manera, con un vídeo en Instagram en el que recordaba el día en que el público le dejó entrar en su casa. ‘Tal día como hoy hace 25 años me permitisteis entrar en vuestras casas, en vuestros corazones’, dijo, antes de cerrar con un ‘por otros 25 más’. Nostalgia del bueno, sin una sola arista.
Preguntado por si hay celebración prevista, el cántabro no se escondió: ‘Cuando me digan, yo siempre he estado ahí’. Y añadió que ‘siempre es bonito’ volver a juntarse con los compañeros, como ya ocurrió en 2016, cuando un doble especial en TVE y un concierto en Barcelona sirvieron para soplar las quince velas.
La diferencia entre 2016 y 2026 no es la nostalgia: es que entonces había un encargo firmado y ahora solo hay deseos en voz alta.
Rosa López dijo ‘no’ primero y el foco cambió de sitio
El detalle que ha convertido una efeméride en un pequeño culebrón es la postura de la granadina. ‘Con el permiso vuestro voy a denegar muchas cosas o algunas cosas en este 25 aniversario, porque creo que es mi momento’, planteó. Y remató con la pregunta que estos días repiten las cuentas de cotilleo: ‘¿Por qué tengo que estar siempre? ¿Por ser ganadora?’.
Bustamante no entró al trapo. ‘Cada uno tendrá sus razones. Pregúntale a ella, mi amor’, contestó, medio en broma medio en serio, dejando claro que él sí aparecerá si hay algo que celebrar. La frase, dicha con esa sonrisa de quien lleva dos décadas esquivando titulares, es lo más parecido a un ‘allá ella’ que se puede decir ante un micrófono sin que suene a portada.
Y mientras medio gremio discute si la fiesta se hace o no, él ya tiene plan: su debut en el musical ‘El zorro’. ‘Sí, y nos vemos en El zorro’, soltó. Ahí es nada.
Dos fotos, diez años de diferencia y una pregunta sin respuesta
Comparen las dos estampas. En 2016 hubo doble especial en TVE, concierto en Barcelona y una foto de grupo que vendió nostalgia a precio de oro. Diez años después, el aniversario se ha celebrado a base de stories individuales y la única noticia con miga es la de la ganadora poniendo condiciones. La foto de los 16 no está confirmada ni tiene fecha, y en televisión eso significa una cosa: nadie ha puesto el dinero encima de la mesa.
A OT le pasa lo que a las bodas de plata de un grupo de instituto: los que más hablan no siempre son los que más van, y los que menos hablan suelen ser los que aparecen. Bustamante ha hecho lo que mejor sabe, que es no cerrarse ninguna puerta. Si dentro de unos meses hay especial, allí estará; si no lo hay, el titular lo tendrá igual porque su temporada de musical ya está en marcha.
Y ojo, que la historia tiene su gracia. Hace 25 años la duda era quién ganaba Eurovisión; ahora la duda es quién coge el teléfono cuando llama la productora. El formato ha cambiado, el negocio ha cambiado y la manera de celebrarlo también: del plató único al vídeo vertical de 40 segundos. Lo único intacto es esa cosa rara que llamamos cariño del público y que, de vez en cuando, todavía llena teatros.
Habrá que ver cómo termina esto. De momento, dos versiones, una foto que no existe y un señor feliz con su musical.
El Termómetro de Cotilleo
- 🌡️ Nivel de drama: 6/10. Ni guerra ni boda: hay reproche velado, silencios y una foto que no llega.
- 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Bustamante, que se queda con el titular amable y el musical; pierde la nostalgia de los que esperaban la foto de los 16.
- 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Sí, y no tardará: en cuanto haya fecha de especial, Rosa tendrá que contestar otra vez.







