A Juan Carlos I, Rey emérito, padre del Rey Felipe VI, abuelo de la Princesa de Asturias y sobre todo marido de la Reina emérita Sofia de Grecia…. ni está ni se le espera en el 78 cumpleaños de Doña Sofía. Si es una incógnita con quien celebró la Princesa de Asturias su undécimo cumpleaños, también lo es con quién y dónde celebró su cumpleaños Doña Sofía, a la que ya no importa guardar -algo tan español- como son «las formas y las apariencias».

Sabemos que Doña Sofía viajó este pasado puentea su Grecia natal, concretamente a la Isla de Creta y que no lo hizo sola, pues con ella siempre viaja su hermana menor Irene y que además de aprovechar para visitar el museo arqueológico de Eleftherna -antigua Creta-, y de visitar las calles y jardines donde pasaron parte de su infancia, después de salir de Atenas con la llegada de las tropas nazis durante la II Guerra Mundial y antes de exiliarse en Egipto,y aprovecharon -sobre todo- su estancia para visitar – debido a su delicada salud– a su hermano Constantino y a su esposa Ana María que residen a tan solo dos horas de Atenas desde 2013, tras abandonar Londres definitivamente. Es tan delicada su salud, que ambas hermanas viajan muy a menudo a Porto Heli, con la esperanza de que no sea la última vez.

Pero todo esto ocurrió este pasado fin de semana. Sorprende que, a día de hoy, no haya ninguna instantánea de sus hijas la Infanta Elena y la Infanta Cristina junto a su madre en Ginebra, lugar del exilio impuesto como cordón sanitario por Casa Real, aunque es más que probable que se hayan desplazado en un viaje privado y familiar al sitio neutral donde reside la hija repudiada y que no levantaría ninguna susceptibilidad entre el núcleo duro de Casa Real. A estas alturas de la vida, el único regalo que de verdad puede dulcificar la vejez a la reina emérita es la ansiada absolución de Cristina de Borbón, ya que hace tiempo que entendió que los nietos Urdangarin, no se relacionarán con las niñas Ortiz por el bien de la Institución Monárquica




Toño, además relata en la entrevista, que han sido muchas las ocasiones que Belén Esteban se ha inventado una subida o bajada de azúcar para evitar ir a trabajar. «Estas últimas semanas ha tenido que bajar el médico a hacerme un análisis porque la semana pasada me dio dos «bajones» de azúcar», explicaba por teléfono la angustiada colaboradora.
Visto y leído esto, suponíamos que el actor no volvería a tomar de nuevo las riendas de aquel barco que surcaba mares revueltos. Pero por lo visto no es así. El capitán es el último en abandonar y Rovira se niega a escuchar a los haters. Tal y como él mismo ha comentado: «¿Por qué dos amargados me van a impedir pasármelo bien?» La nueva cúpula directiva de la Academia del Cine Español (Ivonne Blake, Mariano Barroso y Nora Navas) se lo ha propuesto y el humorista ha aceptado.






























































