Letizia

Si hay algo que molesta a doña Letizia es que sus familiares tengan protagonismo público. Esto marcó su relación con su hermana pequeña, Érika, y dejó una estela que han seguido otros miembros del clan Ortiz. Son varias las ocasiones en que la reina ha pedido a los suyos que opten por un perfil bajo. Sin embargo, esta vez, la reina ha dado un golpe en la mesa y ha hablado con contundencia. No está dispuesta a aguantar comentarios por culpa de la indiscreción de familiares que viven alegremente sin tomar las precauciones debidas. Letizia se planta. A continuación te contamos el cisma ocurrido entre la reina y los suyos.

Érika, la sombra que persigue a Letizia

> Doña Letizia sufrió un golpe brutal cuando Érika se quitó la vida. El asunto se trató como privado por parte de Casa Real y no se facilitó información al respecto. La reina estaba embarazada de su segunda hija cuando su hermana pequeña falleció. Aquello conmocionó porque a Érika Ortiz se la suponía en su mejor momento. Atrás habían quedado años de penurias económicas y la separación del padre de su única  hija, Carla.

Según reveló el primo de la reina, David Rocasolano, Érika le llamó semanas antes de su muerte para decirle que estaba cansada del control de Letizia. Al parecer, la reina telefoneaba a su hermana cada vez que la veía en la prensa y la reñía por no evitar lo que ella consideraba evitable. Este desgraciado hecho marcó a toda la familia.

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