La polémica ha estallado con fuerza en torno a Ana Obregón, hasta el punto de que numerosos espectadores están exigiendo públicamente su despido de la televisión tras su intervención en el especial de ‘¡De viernes!’ dedicado a Julio Iglesias. La férrea defensa que hizo del cantante y, sobre todo, la forma en la que banalizó los testimonios de las mujeres que le acusan de presuntas agresiones sexuales, ha provocado una oleada de indignación que no deja de crecer en redes sociales y foros de opinión.
El error de Ana Obregón

La emisión del programa coincidió con una de las noticias más impactantes de la semana. Este martes 13 de enero, elDiario.es y Univisión publicaban una investigación en la que dos exempleadas de Julio Iglesias relataban presuntas situaciones de acoso y agresión sexual ocurridas en 2021 en las propiedades del artista en República Dominicana. Tras la publicación del reportaje, la Fiscalía de la Audiencia Nacional abrió diligencias de investigación penal preprocesales, después de haber seen recibido una denuncia formal el pasado 5 de enero.
En este contexto, Telecinco decidió programar un especial de ‘¡De viernes!’, una elección que ya generó expectación y tensión antes de su emisión. Sin embargo, lo que nadie esperaba era que la presencia de Ana Obregón, amiga íntima de Julio Iglesias desde hace décadas, se convirtiera en el foco absoluto de la polémica. Sus palabras, lejos de aportar mesura, encendieron los ánimos de la audiencia y desataron una avalancha de críticas.
Nada más emitirse los testimonios de las denunciantes, la bióloga aseguró estar “en shock”, pero rápidamente se posicionó en defensa cerrada del cantante, con quien convivió durante dos años y medio. “Nadie va a poner en duda la profesionalidad de Julio Iglesias, pero yo quiero hablar de él como persona”, comenzó diciendo, subrayando que había pasado “todo el día” con él durante años y que el retrato que se estaba ofreciendo “no se correspondía con el Julio que ella conocía”.
Ana Obregón insistió en que había tenido relación con el artista durante más de 40 años, defendiendo que “trataba a todas las mujeres de maravilla”, aunque reconoció sin tapujos que “era un mujeriego”, algo que, según ella, era de sobra conocido y asumido. Para la actriz, el tratamiento mediático del caso suponía “un juicio cruel” contra alguien que todavía no ha sido juzgado, una afirmación que ya generó incomodidad en parte del plató.
La tensión fue en aumento cuando explicó que Julio Iglesias no se había pronunciado públicamente porque, en su opinión, “es muy inteligente” y estaría preparando acciones legales contra quienes le acusan. Pero el momento más controvertido llegó cuando Ana Obregón derivó la conversación hacia el terreno de la burla, pronunciando comentarios que muchos calificaron de lamentables y ofensivos.
“Yo no soy hombre, pero a vosotros os chupan el pito toda la noche y ¿no os salen ampollas o algo?”, soltó en directo a Antonio Rossi y José Antonio León, dejando al plató en completo silencio. La presentadora, Bea Archidona, tuvo que intervenir de inmediato para frenar la situación y recordarle que se trataba de acusaciones extremadamente graves sobre las que no cabía bromear.
Lejos de rectificar, Ana Obregón continuó con un discurso que fue subiendo de tono, llegando incluso a cuestionar directamente a las denunciantes. “¿Estabas esposada? ¿Estabas clavada en la cama? ¿Por qué no te has ido?”, preguntó, unas palabras que fueron interpretadas por muchos espectadores como una culpabilización directa de las presuntas víctimas. Aunque aseguró estar “absolutamente en contra del acoso sexual”, sus declaraciones provocaron aún más rechazo.
Las reacciones han sido firmes

Las reacciones no tardaron en llegar, incluso dentro del propio programa. Bea Archidona le recordó que se trataba de mujeres vulnerables, con problemas económicos y familiares, que no siempre pueden permitirse abandonar un trabajo. Pero la intervención más dura fue, sin duda, la de Rosa Villacastín, que entró en directo visiblemente molesta y rompió con su habitual apoyo a Ana Obregón.
“Por primera vez no te voy a dar la razón y me das vergüenza como mujer”, le espetó la periodista, dejando claro que convivir con Julio Iglesias no significa conocer todos los aspectos de su vida. “Tú no has entrado en su habitación. No sabes lo que él hace por las noches”, añadió, defendiendo que dos empleadas se enfrenten a una figura tan poderosa requiere un enorme valor y merecen, como mínimo, respeto.
Villacastín insistió en que se puede dudar de la veracidad de los hechos, pero nunca deslegitimar a quienes denuncian. “Conoces la cara A de Julio Iglesias, pero no la cara B”, sentenció, mientras Ana Obregón trataba de justificarse asegurando que sí respetaba a las denunciantes, aunque sus palabras seguían generando rechazo.
La actriz recordó en varias ocasiones que estaba en el programa “por amistad” con Julio Iglesias y defendió haber visto cómo trataba a su equipo durante giras mundiales, afirmando que todo aquello “le chocaba y le entristecía”. Sin embargo, lejos de calmar los ánimos, volvió a incendiar la conversación al asegurar que, cuando vivía con él, llegaban mujeres constantemente, algunas de ellas “casi con las braguitas en la mano”, una frase que muchos consideraron profundamente desafortunada.
Tras la emisión del programa, las redes sociales se llenaron de mensajes exigiendo consecuencias. Numerosos usuarios reclamaron el despido inmediato de Ana Obregón de la televisión, acusándola de banalizar la violencia sexual, de reírse de los testimonios y de lanzar mensajes que, según denuncian, perpetúan estereotipos dañinos y culpabilizan a las víctimas.
La polémica sigue creciendo y el debate continúa abierto. Mientras tanto, la figura de Ana Obregón ha quedado seriamente cuestionada, y su intervención en ‘¡De viernes!’ se ha convertido en uno de los momentos más criticados de la televisión reciente, con una audiencia que no está dispuesta a pasar por alto lo ocurrido.





































