José María Almoguera ha despedido el año marcado por una noticia profundamente dolorosa que ha querido compartir públicamente con sus seguidores. El hijo de Carmen Borrego ha anunciado la muerte de una persona muy importante en su vida, un amigo cercano cuya pérdida le ha dejado completamente desolado a tan solo unos días de la llegada de 2026. Un golpe inesperado que se suma a unos meses especialmente intensos tanto a nivel personal como emocional.
El anuncio de José María Almoguera

Hasta hace relativamente poco, José María Almoguera era uno de los miembros más discretos de la familia Campos, alejado del foco mediático que siempre ha acompañado a su madre y al resto del clan. Sin embargo, en los últimos meses su vida dio un giro notable tras su participación en diferentes realities de televisión y su fichaje como colaborador en programas de Telecinco, como TardeAR, donde comenzó a mostrarse mucho más abierto y cercano al público.
El joven, de 35 años, no ha tenido reparos en hablar de episodios muy delicados de su pasado, como la muerte súbita que sufrió a los 24 años, un acontecimiento que marcó un antes y un después en su vida. Desde entonces, José María ha convivido con una compleja enfermedad cardiaca y ha aprendido a vivir con la conciencia permanente de la fragilidad de la salud. Aun así, nada parecía prepararle para el duro varapalo emocional que ha sufrido ahora.
La noticia de la pérdida la ha dado él mismo a través de su cuenta oficial de Instagram, donde en numerosas ocasiones ha compartido su gran pasión por el mundo del motociclismo. Almoguera ha asistido a torneos, ha mostrado su afición por las motos y ha dejado claro que este entorno forma parte esencial de su vida. Precisamente de ese círculo llega ahora la trágica noticia: la muerte de un piloto con el que mantenía una relación muy estrecha.
En una de sus historias temporales, José María publicaba una imagen en la que aparece posando junto a quien sería el piloto fallecido, acompañada de un mensaje tan breve como desgarrador: “DEP hermano, ráfagas al cielo por un gran piloto y un gran amigo”. Unas palabras con las que ha querido rendir homenaje a alguien muy especial para él y mostrar públicamente el enorme dolor que atraviesa. Su reacción deja entrever el impacto emocional que ha supuesto esta pérdida, considerada por él como el peor golpe para cerrar el año.
El momento que atraviesa José María Almoguera

Este duro episodio llega, además, en un momento especialmente sensible para Almoguera, que hace apenas unas semanas tuvo que enfrentarse a un serio problema de salud. El joven convive desde hace doce años con un marcapasos debido a la enfermedad cardiaca que padece, y recientemente el dispositivo sufrió una complicación que obligó a los médicos a intervenirle de urgencia.
Fue la periodista Leticia Requejo quien explicó en El tiempo justo que el hijo de Carmen Borrego, afectado por el síndrome de Brugada, una alteración hereditaria que afecta al ritmo cardíaco, debía pasar por quirófano debido a ciertos fallos y anomalías en su desfibrilador. Una situación delicada que encendió las alarmas y que obligó a actuar con rapidez para evitar riesgos mayores.
Tras la operación, José María Almoguera se sentó en el plató de ¡De Viernes! para contar cómo se encontraba y tranquilizar tanto a su familia como al público. “Estoy contento porque ha salido todo bien, pero estoy bastante dolorido todavía”, confesó entonces, visiblemente afectado pero aliviado por el resultado de la intervención.
El colaborador también reconoció que, pese a la gravedad de la cirugía, afrontó esta segunda operación con menos miedo que la primera vez que tuvo que pasar por quirófano. “La primera fue más complicada por todo el revuelo que conlleva. Cuando te dicen ‘o te pones esto o te puedes morir’, te asustas, y más con 23 años, que eres un poco inconsciente de que la vida es efímera”, explicó con sinceridad, dejando claro hasta qué punto aquellas palabras marcaron su forma de ver la vida.
Ahora, cuando parecía que comenzaba a recuperar la calma tras el susto médico, la muerte de su amigo ha vuelto a sacudirle emocionalmente. Un golpe inesperado que llega en un momento de reflexión personal y que refuerza esa sensación de fragilidad que él mismo ha confesado haber aprendido a asumir con el paso de los años.
A pesar del dolor, José María Almoguera ha optado por compartir su duelo de manera pública, recibiendo el apoyo de seguidores y compañeros que han querido acompañarle en este momento tan difícil. Un final de año marcado por la tristeza, pero también por la muestra de cariño de quienes reconocen la entereza con la que el joven está afrontando uno de los episodios más duros de su vida reciente.


















































