Laura Matamoros se sentó en el plató de ‘De Viernes’ para ofrecer su versión sobre la polémica que la enfrenta con su primo Carlo Costanzia, un conflicto que ha puesto a toda la familia en el centro del debate mediático y ha generado tensiones que trascienden lo privado. Desde el inicio de la entrevista, la influencer dejó claro que su intención no era alimentar rumores, sino explicar cómo ha vivido este enfrentamiento desde dentro, un relato que combinó emoción, firmeza y momentos de vulnerabilidad que sorprendieron a la audiencia.
Laura Matamoros ha roto su silencio

Durante su intervención, Matamoros narró con detalle la tensa conversación que mantuvo con Carlo Costanzia en un coche, un encuentro que describió como “muy incómodo y doloroso”. Según explicó, su primo le llegó a decir que ni ella ni su familia debían hablar de él, lo que tocó lo que Laura denominó un “botón doloroso”, haciéndola sentir profundamente afectada y coaccionada. Esta situación, según confesó, fue determinante para que el distanciamiento entre ambos se volviera definitivo. Aunque en el momento no rompió a llorar, más tarde la reflexión sobre lo ocurrido le provocó un gran impacto emocional, evidenciando que la polémica familiar no había sido solo mediática, sino también profundamente personal.
La influencer también aprovechó para hablar de otros miembros de la familia y su papel en esta disputa. Criticó duramente a Alejandra Rubio, asegurando que “lo ha hecho muy mal” al alimentar la polémica, una afirmación que dejó claro que considera que ciertas actitudes han intensificado el conflicto. Además, reveló que la posición de Mar Flores, su tía, no ha sido tan clara como se pensaba: aunque públicamente se ha mantenido al margen, en privado le habría transmitido que comprende cómo es su hijo y cómo ciertas palabras pueden doler. Este gesto silencioso demuestra que, pese a la exposición mediática, existen apoyos dentro de la familia que no siempre se muestran frente a las cámaras, y que Laura Matamoros ha valorado enormemente.
Un momento especialmente emotivo se produjo cuando Laura relató un episodio familiar que le había contado Carlo Costanzia y del que ella desconocía muchos detalles. Al narrarlo, no pudo contener las lágrimas, confesando que le afectó “muy mal” y que, aunque no lloró en el momento, la emoción la superó posteriormente. La influencer explicó que este tipo de situaciones le han hecho sentir vulnerable y herida, mostrando que los conflictos familiares pueden tener un impacto psicológico profundo, más allá del ruido mediático.
La entrevista de Laura Matamoros

Durante la entrevista, Laura Matamoros quiso subrayar que siempre ha defendido a su madre, asegurando que su coherencia y fidelidad hacia ella han guiado cómo ha abordado públicamente esta disputa. “Siempre me he posicionado con mi madre”, enfatizó, dejando claro que, para ella, la familia es un pilar fundamental y que su prioridad ha sido proteger los vínculos que considera esenciales, incluso cuando los hechos se han hecho públicos y han dado lugar a debates y especulaciones.
Además, Laura explicó que su intención nunca fue herir a nadie con sus declaraciones, y que le resulta difícil entender la magnitud de la reacción de Carlo Costanzia, especialmente después de que su hermano Diego Matamoros lo acusara públicamente de actitudes “violentas”. La influencer mostró su desconcierto ante la escalada de la polémica, asegurando que ella solo ha querido defender su postura y aclarar malentendidos, pero que nunca buscó convertir un conflicto familiar en un espectáculo mediático.
La tensión familiar ha tenido varias aristas. Por un lado, se encuentra el enfrentamiento directo entre Laura Matamoros y Carlo Costanzia, con episodios que incluyen conversaciones tensas, reproches y emociones a flor de piel. Por otro lado, están los miembros del entorno más cercano, como Alejandra Rubio, cuya intervención ha sido percibida por Laura como contraproducente, y Mar Flores, que ha mostrado una posición ambivalente entre la prudencia pública y la comprensión privada. Todo esto ha convertido el conflicto en un tema recurrente en portadas, tertulias y redes sociales, donde cada declaración es analizada y comentada al detalle.
En su intervención, Laura también quiso explicar cómo se sintió coaccionada durante la conversación con Carlo Costanzia, un momento que, según relató, fue clave para que se rompieran definitivamente los lazos cercanos entre ellos. La influencer señaló que la sensación de presión y la mención de aspectos delicados de su vida familiar le provocaron incomodidad y tristeza, y que este episodio se ha convertido en un punto de inflexión dentro de la disputa.
Además, Laura aclaró que la polémica le ha afectado personalmente, especialmente porque se han puesto sobre la mesa aspectos íntimos de la familia que ella desconocía hasta ese momento. Este descubrimiento inesperado ha hecho que su dolor sea aún más profundo, al combinar la exposición mediática con el impacto emocional de conocer detalles que antes no estaban en su radar. La influencer insistió en que, a pesar de todo, su objetivo no ha sido dañar a nadie, sino proteger su integridad emocional y la de su familia.
Carlo Costanzia ha sido señalado

En resumen, la aparición de Laura Matamoros en ‘De Viernes’ dejó ver no solo un conflicto familiar mediático, sino también la dimensión personal de sus emociones. Entre lágrimas y momentos de sinceridad, Laura mostró cómo los enfrentamientos entre familiares pueden trascender lo privado y convertirse en un fenómeno público, donde la exposición mediática intensifica los sentimientos y obliga a las partes implicadas a defender su versión de manera constante. La combinación de vulnerabilidad, coherencia y firmeza que mostró durante la entrevista ha dejado una imagen de Laura Matamoros como una mujer afectada por la situación, pero también decidida a mantener su postura y proteger lo que considera más importante: los lazos con su madre y su familia.
Con declaraciones tan emotivas y detalladas, la influencer ha conseguido trasladar al público su versión más íntima, mostrando que los conflictos familiares no se limitan a discusiones superficiales, sino que pueden tener un alcance profundo, emocional y duradero. Su intervención ha marcado un antes y un después en la polémica, dejando claro que, detrás del enfrentamiento mediático, existen sentimientos reales, dolor personal y una necesidad de ser escuchada y comprendida por quienes la rodean.






























