Kim Kardashian asiste al concierto de Ariana Grande en Los Ángeles: las famosas que no se lo perdieron

La fundadora de Skims compartió vídeos cantando el setlist de Eternal Sunshine junto a Emma Roberts. La ausencia del piloto Lewis Hamilton fue el detalle más inesperado de una noche repleta de complicidad femenina.

Kim Kardashian cambió las pasarelas y los despachos de Skims por una noche de concierto en el parqué. La empresaria apareció en sus propias stories de Instagram cantando a pleno pulmón durante el segundo concierto del Eternal Sunshine Tour de Ariana Grande en Los Ángeles, un gesto que la confirma como una swiftie más de la nueva era musical. Junto a ella, a la cita no faltaron otras caras muy conocidas del star system que convirtieron la velada en un auténtico desfile de A-Listers.

El sábado por la noche, el recinto angelino se tiñó del brillo de los focos y de la luz de los móviles. Kim Kardashian, de 45 años, no reservó un palco VIP privado, sino que disfrutó del espectáculo desde la pista, mezclada con los fans. La fundadora de Skims cantó a pleno pulmón los temas del setlist y bailó sin parar junto a su amiga y excompañera de ‘American Horror Story’, Emma Roberts. Según los vídeos publicados, Roberts y Kardashian compartieron largos minutos de complicidad, micrófono invisible en mano, demostrando que la química que forjaron en el plató de Ryan Murphy sigue intacta.

El círculo de invitadas de lujo lo completaron la cantante Ashlee Simpson, que reaparecía en un evento público tras meses de perfil bajo; la nueva musa de la Generación Z, Addison Rae; y también caras como las de John Legend y Chrissy Teigen. Pero sin duda, el detalle más comentado de la noche fue la ausencia del nuevo novio de Kardashian, el piloto de Fórmula 1 Lewis Hamilton. La pareja, que ha sido fotografiada junta en varios circuitos europeos y en citas discretas en Beverly Hills, no compartió la velada musical. Una decisión que, según fuentes próximas consultadas, responde únicamente a querer pasar una noche de chicas sin su reciente beau.

Una noche de estrellas en el Eternal Sunshine Tour

El Eternal Sunshine Tour de Ariana Grande se está convirtiendo en un imán para las celebridades. Tras su arranque, esta segunda parada en Los Ángeles fue la excusa perfecta para que las it-girls de la ciudad salieran en manada. Y no es para menos: el espectáculo apela a la nostalgia del pop más refinado y cuenta con una producción que ha sido calificada por la crítica como «teatro musical del siglo XXI».

Kim Kardashian no fue la única en coreografiar cada canción. La lista de asistentes incluyó a la cantante Ashlee Simpson, la influencer y actriz Addison Rae, el matrimonio de John Legend y Chrissy Teigen, y otros rostros menos mediáticos pero muy conocidos en el entorno de la familia Kardashian, como Stephanie Suganami, antigua asistente ejecutiva y hoy amiga íntima de la empresaria. La propia Kim compartió en sus redes un pequeño montaje con el tema We Can’t Be Friends de fondo, donde se le veía abrazada a Suganami y a Roberts cantando el estribillo.

Para la ocasión, Kardashian optó por un look sorprendentemente sobrio y muy alejado del brillo extremo al que suele recurrir en las alfombras rojas. Una blusa negra de encaje, tirantes finos y un escote festoneado compusieron una estética que recordaba más a la moda parisina de los noventa que a los patrones excesivos del lifestyle californiano. Su elección de beauty look fue igual de minimalista: melena suelta con ondas al agua y un maquillaje soft que iluminaba el rostro apenas con un toque de gloss y sombras marrones. Un guiño, tal vez intencionado, a la icónica estética de Ariana Grande.

Kim Kardashian no necesitó un palco para brillar: bajó a la pista con su gente y demostró que el verdadero lujo es cantar el setlist de memoria.

La amistad silenciosa entre Kim Kardashian y Ariana Grande

La relación entre la estrella de los realities y la cantante no es nueva, aunque ambas la han llevado siempre con una discreción envidiable. Más allá de los likes mutuos en redes sociales y algún mensaje de apoyo compartido, el gesto más significativo lo protagonizó Kim Kardashian en 2024, cuando organizó un pase privado en su propia casa para celebrar el estreno de la primera parte de ‘Wicked’. A aquella proyección asistieron Ariana Grande y su compañera de reparto, la oscarizada Cynthia Erivo. Un encuentro que selló la buena sintonía entre la estrella del pop y la mayor magnate de la belleza.

Las coincidencias vitales entre ambas son curiosas. Las dos mantienen imperios de la cosmética —Rem Beauty y Skims/SKKN—, manejan fortunas que superan los cientos de millones y, sobre todo, comparten un pasado en común que Hollywood no olvida: Kim Kardashian y Ariana Grande salieron, en distintos momentos, con el humorista y actor de ‘Saturday Night Live’ Pete Davidson. Una casualidad casi novelesca que, sin embargo, nunca ha enturbiado la cordialidad entre ellas. Las imágenes que llegaron a filtrarse de esas primeras interacciones en la mansión de la socialité demostraron que, entre el salón de una y el micrófono de la otra, solo hay respeto mutuo y un par de copas de champán.

Cuando dos ex de Pete Davidson coinciden (y no hay drama)

En una industria donde las rupturas sentimentales generan bandos y enemistades largamente documentadas por la prensa del corazón, el caso de Kim Kardashian y Ariana Grande se estudia casi como un manual de convivencia. No hay fotos incómodas, ni desplantes públicos, ni declaraciones veladas en podcasts. Cuando Grande lanza un disco, Kim lo promociona con entusiasmo. Cuando Kim estrena una colección, Ariana comparte el enlace en sus historias. Una alianza femenina que rompe con el arquetipo del drama que tantos titulares ha vendido en el pasado.

Conviene recordar que la relación de nueve meses entre Kim Kardashian y Pete Davidson, entre mediados de 2022 y principios de 2023, fue extremadamente mediática, marcada por los titulares sobre la diferencia de edad y el omnipresente foco que proyecta la sombra de Kanye West. Por su parte, el compromiso fugaz de Ariana Grande con Davidson, en 2018, terminó abruptamente pocos meses después de anunciarse. Que Kim Kardashian esté coreando las canciones de Grande en la pista del Staples Center sin un ápice de tensión es una imagen que dice mucho de la inteligencia emocional con la que ambas gestionan sus narrativas personales. Algo que, en la meca del cine, no tiene precio.

El concierto de Los Ángeles fue, en el fondo, una celebración de esa madurez. Sin cámaras de ‘The Kardashians’ a pleno rendimiento —solo los vídeos caseros de la propia protagonista—, la velada se convirtió en un statement de poderío femenino. Cosas que pasan en 2026. Porque mientras unas generan polémica vacía, otras prefieren grabarse bailando bajo la bola de espejos con la que fue, una vez, el amor de su ex.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Kim Kardashian humaniza su perfil de gran magnate con una noche de chicas y despliega una inteligencia emocional que neutraliza cualquier atisbo de polémica.
  • 💎 El detalle de lujo: El look minimalista de encaje negro, con ondas al agua y maquillaje soft, fue un guiño maestro a la estética clásica de la propia Ariana Grande.
  • 🗣️ El entorno cuenta: La ausencia de Lewis Hamilton fue una decisión premeditada; fuentes cercanas insisten en que la noche requería complicidad femenina, no una cita romántica.