Cristina La Veneno murió el pasado 11 de noviembre en el Hospital de La Paz de Madrid. Tras una semana de hipótesis sobre su fallecimiento, familiares interviniendo en programas de televisión y amigos indignados por no poder despedir a Cristina en sus últimos momentos, de repente, el universo enmudeció. El mundo de los medios ha estado dos semanas conteniendo la respiración bajo un silencio sepulcral a la espera del resultado de la segunda autopsia reclamada por los familiares de la musa de Pepe Navarro.
El cuerpo de Cristina, que todavía sigue en una sala frigorífica del tanatorio Norte de Madrid, se encuentra a la espera de ser enviado al crematorio o a su pueblo, Adra, donde en un principio parte de su familia tenía pensado darle eterna sepultura en el cementerio de su localidad natal.

Valeria Vegas, biógrafa y amiga de La Veneno, cuenta que «en el estado en el que se encontraba Cristina -medicada de ansiolíticos- cualquier golpe o empujón podría haber hecho que se cayese al suelo», y tal y como recoge la autopsia, «la caída no fue mortal».
Vegas acepta la autopsia pero la pone en cuestión, pues tal y como contó ella misma, Cristina murió con los puños amoratados, bien de luchar, bien de defenderse. Asimismo, la familia, que se encuentra bastante dividida ante los acontecimientos acaecidos, se ha puesto en contacto con la biógrafa para preguntar sobre las finanzas de la vedette, pues aunque desconocemos si la familia posee recursos limitados, lo cierto es que pretenden costear los gastos de tanatorio, autopsia y futura cremación o entierro con el dinero ahorrado de La Veneno. Todos estos gastos ascienden a casi 20.000 euros.
Valeria explica que en una cuenta de La Caixa, Cristina tenía una cantidad aproximada a los 600€ y en una segunda cuenta había bastante más dinero, relativo a participaciones en programas de televisión e ingresos que la propia autora de Ni Puta, Ni Santa le hacía paulatinamente por los beneficios de su libro.
La noticia de última hora que deja en vilo a todo el mundo es que Cristina, el día antes de su fallecimiento, presentó una denuncia contra su pareja, Alin, por un presunto delito de lesiones. Tanto la documentación de la denuncia como de las autopsias están en posesión de sus familiares quienes no han dudado en filtrarlas a los medios de comunicación con el objetivo de divulgar y esclarecer las causas de la muerte de Cristina o quien sabe si demostrar, tal y como ellos sostienen, que el motivo del fallecimiento de La Veneno no solo no se trata de un accidente doméstico común sino que existe un responsable directo.



Es el propio fotógrafo quien nos explica el hilo conductor del Calendario Pirelli 2017: “En una época en que a las mujeres se las representa en los medios y en todas partes como embajadoras de la belleza y la perfección, he pensado que era importante recordarle a todo el mundo que existe una belleza diferente, más real y auténtica, no manipulada por la publicidad ni por nada. Una belleza que nos habla de individualidad, del coraje de ser una misma y de sensibilidad». El título “Emotional” elegido por Lindbergh pretende, pues, destacar que la intención de sus fotos consiste en “hacer un Calendario no sobre cuerpos perfectos, sino sobre la sensibilidad y la emoción, desnudando el alma de las personas, dejándolas así más desnudas que un desnudo”.
Para representar su idea de belleza natural y feminidad, Lindbergh ha retratado a 14 actrices de fama internacional: Jessica Chastain, Penélope Cruz, Nicole Kidman, Rooney Mara, Helen Mirren, Julianne Moore, Lupita Nyong’o, Charlotte Rampling, Lea Seydoux, Uma Thurman, Alicia Vikander, Kate Winslet, Robin Wright y Zhang Ziyi, a las que ha añadido a Anastasia Ignatova, profesora de Teoría Política en MGIMO – Moscow State University of International Relations.





Una frase sin intención que fue utilizada por miles de seguidores del jugador para iniciar una guerra de insultos, faltas de respeto y de provocaciones que desde que decidió denunciar los hechos, ha tenido que soportar en las redes sociales, a través de su teléfono o por la calle. Desde ese día, las cosas se complicaron y Laura y su familia decidieron cerrar la boca y no hacer declaraciones. Su entorno las disculpa con un discurso más que comprensible: “Prefieren tener la sentencia en la mano y respetar lo que diga un juez”. Será sólo entonces cuando conozcamos los hechos probados, será entonces cuando conozcamos la verdad de una durísima historia que Laura todavía recuerda con angustia.



















Nunca nos creímos a Tamara cuando se manifestaba como una conversa de la religión católica. Esa manera de utilizar a Dios con fines mediáticos nos revolvió el estómago.






































































