Cincuenta y tres años acaba de cumplir la Infanta Elena. Y, sin duda, y ha sido uno de los cumpleaños más tristes y solitarios. Elena de Borbón y Grecia vive completamente alejada del núcleo duro de la Casa Real, cuyo peso se reparte entre Letizia y Felipe. Aunque era algo que podía ocurrir, lo cierto es que jamás pensaron que serían apartadas de la Institución de manera tan drástica. Cristina por “cordón sanitario” y Elena para evitar terribles comparaciones. También se habla de castigo. El mismo ha generado un auténtico debate en su círculo más próximo.

Nadie entiende la distancia, pues no sólo era ella la que más derechos tenía para representar a la Institución, sino porque jamás ha protagonizado un escándalo, ni siquiera cuando escogió a Jaime de Marichalar como su marido. De los tres hermanos, la Infanta Elena fue la única que se casó con quien debía. Con un alto linaje que uniría por siempre a la Casa Real con una de las más antiguas y austeras casas nobiliarias sorianas.
«A pesar de no tener una bonita y cautivadora sonrisa, es verdad que se gana a las personas en las distancias cortas».
Siempre se ha dicho la Infanta Elena es la más borbona de los tres. De hecho tiene el mismo carácter de su padre y con el que se siente mucho más cercana. Es normal verles juntos compartiendo una tarde en los toros, o disfrutando de una cena en un restaurante de moda. A pesar de no tener una bonita y cautivadora sonrisa, es verdad que se gana a las personas en las distancias cortas. Con el comentario jocoso. Es evidente que hay unanimidad entre la sociedad al pensar que, de haber sido reina de España, hubiera desempeñado su papel a la altura de su padre. Tiene un gran sentido del deber y sacrificio.
Lo que nunca pudo pensar que, a sus recién estrenados cincuenta y tres, lo haría divorciada, con su hijo mayor en el extranjero y alejada por tanto de ella (a pesar de que pronto regresará para pasar el primer turno vacacional navideño con su madre), y sin rehacer su vida, a pesar de que un viejo amor de juventud y ella intentaron retomar lo que años antes no fue posible consolidar.
Relaciones cordiales pero no fluidas
Ni que decir que con la Reina Letizia y su hermano el Rey Felipe VI, la relación es cordial pero no fluida como era antaño. Además, la nueva situación matrimonial de sus padres, tampoco ha hecho posible una celebración en conjunto, por lo que la Infanta se ha refugiado nuevamente en sus viejos amigos de la infancia y con otros de los apasionados por los caballos. Elena vive alejada del foco mediático y protege su vida al máximo desde que fuera apartada del Palco Real en 2014, durante el día de la Hispanidad. Y aunque la institución intentó recuperar su protagonismo, lo cierto es que rara es la ocasión en la que podemos verles juntos.


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