María Teresa Campos no está bien. Hace tiempo que tocó fondo. Está consumida por los problemas que arrastra Terelu desde que se sometiera a la doble mastectomía. Por otro lado, su relación con Bigote Arrocet es complicada. La comunicadora está a la espera de destino en Telecinco. Triste final para una mujer que lo tuvo todo y que ha bajado del cielo al infierno. Así serán las Navidades más tristes de la matriarca de las Campos.
El sufrimiento de Terelu es el de María Teresa

María Teresa Campos apoyó sin fisuras a Terelu cuando decidió someterse a la doble mastectomía. Tenía sus recelos porque sabía de lo complicado de la intervención. Sin embargo, esperaba que todo saliera bien, así fue. Sin embargo, los problemas llegaron al recibir el alta. Sufría fuertes dolores, no podía dormir y fue necesaria la morfina para paliar el sufrimiento. Al final, la colaboradora de Sálvame tuvo que volver al quirófano para un injerto de piel en el pecho.
Las últimas imágenes que hemos publicado de Terelu Campos en Cotilleo muestran que está tocada. Su porte no es el de otras ocasiones, cuando luce erguida y sonriente. Al contrario, se la ve cabizbaja y muy seria. Esto hace que su estado anímico se haya resentido. No está al cien por cien. Le gustaría volver al trabajo pero lleva un tiempo en dique seco. María Teresa Campos no se separa del lado de su hija. Quiere verla recuperada pero el momento no llega. La comunicadora está muy afectada al ver que las cosas van despacio. El sufrimiento de Terelu es el suyo. Así las cosas, sus amigos y familiares han mostrado preocupación porque temen que se venga abajo.
El ocaso de la Campos

Si hay una cosa que María Teresa no aguanta es que se metan con sus hijas. Es entonces cuando saca las uñas para proteger a Carmen y Terelu. La presentadora está muy triste por las acusaciones que le han llovido a Terelu por lucrarse del cáncer de mama vía entrevistas remuneradas. Teresa quisiera frenar estas críticas pero no puede. Es consciente de que ya no tiene el poder de antaño y eso la trae a mal traer. Considera que ella se ha portado muy bien con una profesión que poco apoyo le está dando en uno de sus peores momentos.
Otro frente de problemas para Teresa Campos es Carmen Borrego. Si hasta antes de la emisión de Las campos se desempeñaba tras las cámaras, el reality hizo que diera el salto. Desde que es personaje le han llovido por todos lados. Tuvo muchos problemas por la última entrevista que concedió a Mila Ximénez. Fue ahí donde expresó su malestar con Sálvame y algunos colaboradores. Cuando la conversación fue publicada, Carmen tuvo un lío importante en casa. Tanto María Teresa como Terelu le recriminaron que hubiera concedido esas declaraciones.
María Teresa y las dudas sobre la fidelidad de Bigote

Bigote Arrocet y María Teresa llevan ya tiempo unidos. El humorista se trasladó a vivir a casa de la periodista. La suya es una vida tranquila. Bigote es un hombre atento y pendiente de su novia. Sin embargo, Arrocet no puede estar sin viajar. Es algo que le gusta y que practica desde siempre. El hecho de que no acompañara a María Teresa durante la operación de Terelu fue algo que cayó mal en el clan Campos. Aunque el humorista tenía el desplazamiento apalabrado desde hacía tiempo, hubo enfado. Resulta que tuvo que viajar a Chile por un tema de negocios. A su regreso no se ha despegado de Teresa.
Tanto las hijas de la comunicadora como algunas amigas siguen sin ver clara la relación. Todo esto hace que María Teresa sufra y se coja unos disgustos que no le convienen. Cierto es que su entorno la alecciona para que esté atenta. Sigue la duda sobre si Bigote estuvo o no con aquella amiga que salió a la palestra.
No habrá regreso a Telecinco para María Teresa Campos

En el plano laboral, María Teresa sabe que no hay retorno a Telecinco. Así se decidió hace bastante tiempo. Corrió con fuerza que la franja del mediodía sería para ella. Se dijo que estaría al frente de una tertulia política, un género en el que se mueve como pez en el agua. Sin embargo, le ganaron la partida. La Campos no comprende por qué no le dan un programa. Afirma estar en plena forma y no acusar secuelas del ictus. Cree que todo es obra de alguien que se ha propuesto hundirla. En privado, da el nombre. En público, guarda silencio.
María Teresa deseaba otros horizontes profesionales para sus hijas. Sigue muy dolida porque no cuentan con Terelu como presentadora. No comprende cómo es posible que María Patiño le haya quitado el puesto a su hija desempeñándose peor que ella. La Campos barrunta y sabe que hay gente en Mediaset que no la quiere bien y lo paga con sus niñas. Tampoco está contenta con el bucle en el que ha entrado Carmen. No le gusta el papel que desempeña en Sálvame y sabe que se llevará todo el rédito profesional conseguido. Al final, Carmen y Terelu han acabado convertidas en piezas del espectáculo televisivo.
2018, el año horribilis de las Campos

Con suerte, estas serán las últimas Navidades que María Teresa celebre en su casa de Molino de la Hoz. Hace tiempo que decidió venderla porque el gasto mensual de mantenimiento es mucho. Y, claro, al estar sin trabajar, aunque cobra un fijo por el contrato de cadena que tiene con Telecinco, no le llega para tanto desembolso. Esta situación es motivo de que haya contraído deudas en los últimos tiempos. Los gastos son superiores a los ingresos.
María Teresa es supersticiosa y hay ciertas palabras que no quiere pronunciar. “Cáncer” es una de ellas. La enfermedad se ha cobrado la vida de su hermana Lely, a quien estaba muy unida. Esto le da una gran intranquilidad porque ella ha sufrido la enfermedad y ahora Terelu pasa por un momento complicado. Sin duda, la María Teresa Campos dirá el 31 de diciembre adiós a uno de los años más horribilis de su vida.





























































































