Así es la impresionante casa que Marta López se ha comprado en una exclusiva zona de Madrid: “Es vecina de Ilia Topuria”

Después de meses de incertidumbre, quebraderos de cabeza y más de una noche sin dormir pensando en si la venta de su antigua casa llegaría a buen puerto, Marta López puede por fin respirar tranquila. La colaboradora de El tiempo justo ha cerrado uno de los capítulos más estresantes de su vida reciente y lo ha hecho a lo grande: vendiendo su anterior vivienda y comprándose un chalet en Boadilla del Monte, Madrid, que ha dejado con la boca abierta a sus compañeros de plató en cuanto han visto las primeras imágenes.

El estreno del house tour se produjo en el propio programa, donde Marta López se animó a enseñar las principales estancias de su nueva casa ante las cámaras. La reacción del presentador Joaquín Prat y del resto del equipo fue unánime: «Es preciosa». Y difícilmente podían decir otra cosa cuando el inmueble luce un tamaño de aproximadamente 2.000 metros cuadrados y una distribución que combina espacios interiores de diseño contemporáneo con un exterior que merece capítulo aparte.

Un interior que mezcla elegancia y calidez

El salón es uno de los espacios que más llama la atención: amplio, luminoso gracias a sus grandes ventanales que invitan a la entrada de luz natural, y decorado con una estética claramente contemporánea. El elemento más llamativo es una pared de mármol negro con detalles dorados en la que se integra la televisión, justo encima de una chimenea eléctrica que aporta calidez sin renunciar al minimalismo. El mobiliario sigue la misma línea, con un sofá chaise longue oscuro y una mesa de comedor blanca con sillas a juego.

La cocina continúa con esa apuesta por los contrastes. El mármol negro vuelve a aparecer como material protagonista, acompañado de electrodomésticos integrados entre los que destaca una vinoteca que ya ha generado más de un comentario en el plató. La isla central de madera rodeada de taburetes metálicos en tonos negros y dorados añade un toque de personalidad que conecta directamente con el gusto de Marta López por los espacios cuidados pero funcionales.

El baño principal sigue la línea moderna del resto de la casa, con un gran plato de ducha acristalado, y desde él se accede a un pasillo que conecta con las distintas estancias de la planta. Marta reconoció que todavía quedan cosas por terminar y que muchas habitaciones están pendientes de decoración, algo completamente lógico teniendo en cuenta que la mudanza se produjo hace apenas un mes.

El exterior, la joya de la corona

Si el interior ya impresionó a los presentes, el exterior directamente los dejó sin palabras. El jardín, organizado a doble altura, es uno de esos espacios que hacen que una casa pase a otra categoría. Incluye una piscina con jacuzzi integrado, zonas de descanso con tumbonas y sofás pensadas para largas tardes de verano, y una pequeña construcción independiente en la parte trasera que Joaquín Prat describió con una sonrisa como «¡Hasta la casita de muñecas me gusta!», en referencia a ese pequeño espacio adicional de ocio que corona el jardín.

El nuevo chalet se encuentra, además, en una zona muy concreta de la capital, muy cerca de donde reside el luchador Ilia Topuria, lo que convierte el barrio en uno de los más cotizados del momento entre famosos y deportistas de élite.

Marta López se instaló en la vivienda junto a su marido Alejandro Huerta y sus tres hijos, y ha dejado caer que cuando todo esté completamente listo tiene intención de organizar una celebración para enseñarla con más detalle. Algunos elementos decorativos de su anterior casa, como un espejo con valor sentimental situado en la entrada, han viajado con ella como recuerdo de una etapa que, aunque complicada en lo inmobiliario, forma parte de quien es hoy.