Yola Berrocal: la familia que nadie conocía, sus padres y los cinco hermanos que la arropan

La concursante de 'Supervivientes: All Stars' creció en Pozuelo de Alarcón, entre un ingeniero de minas y una decoradora que fue modelo. Sus cinco hermanos viven al margen del foco, salvo uno.

Treinta años de Yola Berrocal en el candelero y su familia seguía siendo el secreto mejor guardado del salseo patrio.

Ahora que la showwoman regresa al prime time con ‘Supervivientes: All Stars’, toca tirar del hilo de casa, y lo que aparece no es lo que muchos esperaban. Nada de barrio humilde ni de dinastía de artistas: una familia de ingenieros, universitarios y gente muy formal.

Yola creció en Pozuelo de Alarcón, al noroeste de Madrid, en un hogar donde se hablaba de minas, de obras y de libros. La suya era la excepción artística de la casa, y bien que lo sabía.

Ella misma lo contó en televisión: ‘Siempre digo que la familia es el lugar al que uno vuelve cuando necesita fuerza y, en mi caso, ha sido mi refugio, mi apoyo y mi motor’.

El apellido viene de mamá: Rosario Berrocal y una carrera entre decorados

Su padre es Manuel Pascual, ingeniero de minas de reconocido prestigio y uno de esos profesionales que han firmado proyectos sin salir en la foto. Hace unos años se pasó al mundo editorial con un volumen titulado ‘Buscando el último despertar’ y su hija, ni corta ni perezosa, lo incorporó a su cartera de representados.

De la madre viene el nombre artístico y algo más: Rosario Berrocal trabajó durante años como decoradora e interiorista, aunque en su juventud hizo sus pinitos como modelo. De ella heredó Yola la vena artística y también esa manera de sostener una casa estable mientras fuera se desataba el temporal mediático.

En una familia de ingenieros, la hija que sale en televisión es la excepción; y treinta años después, sigue siendo la que paga las facturas de la fama.

Cinco hermanos, cuatro informáticos y una hermana en la sombra

Yola tiene cinco hermanos, cuatro varones y una mujer, y todos han elegido el camino del anonimato con una disciplina envidiable. La única mujer, Rosa, es administrativa, ha pasado por varias empresas de relaciones públicas y hoy trabaja con su hermana en la agencia de representación de famosos que Yola montó hace unos años. Ahí es nada: familia y nómina compartiendo el mismo despacho.

El que sí ha tenido algún minuto de gloria es Héctor, el menor, que salió al quite en los platós cuando Yola ganó ‘La Casa Fuerte’ junto a Leticia Sabater. Es ingeniero en Informática de Sistemas, con máster universitario en Ingeniería de Sistemas y Control, y acumula más de veinte años de experiencia en desarrollo de tecnologías de la información.

David Pascual se formó en la Universidad Pontificia de Salamanca, es ingeniero técnico en Informática y trabaja como responsable de software en en una multinacional del sector. De Alejandro y Alberto se conocen menos datos, pero también se mueven en ámbitos relacionados con la informática.

De Cristina Rota al padre Apeles: cuando la fama le costó un disgusto a los padres

La carrera de Yola empezó antes de la fama: se formó en la Escuela de Arte Dramático de Cristina Rota, la misma cantera por la que pasaron Penélope Cruz o Fernando Tejero, e hizo figuraciones, posados y turnos de camarera y relaciones públicas en discotecas. Su biografía está bien documentada en su ficha de Wikipedia, y ahí se ve que el salto llegó en 1997, cuando se convirtió en pareja del padre Apeles.

De aquello habla ella con humor y con culpa: ‘Tengo que pedir perdón a mis padres porque lo pasaron fatal cuando me hice famosa por estar con un cura; no les gustaba’. Un origen burgués es una rareza en la crónica social española, donde casi todos los personajes ilustres del corazón han vendido más origen humilde que máster universitario.

Y ahí está la gracia del asunto: la mujer que ha hecho del exceso un personaje viene de un sitio donde el exceso no se llevaba. Su familia no ha dado titulares, no ha vendido exclusivas y no ha querido saber nada del foco. Bueno, Héctor una vez, y por defender a su hermana. Eso, en este gremio, es prácticamente un récord Guinness de discreción.

Ahora que el reality la devuelve a la primera línea —la web oficial de la cadena, Telecinco, ya la presenta como concursante de ‘Supervivientes: All Stars’— habrá que ver si el clan vuelve a la trinchera. La última vez que uno de los Pascual Berrocal pisó un plató fue para defenderla, no para lucirse. Y ese detalle dice más de esta familia que cualquier reportaje de dos horas.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 4/10. Mucho apellido ilustre y poca sangre en la pista, pero la foto familiar siempre vende.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Yola, que humaniza su personaje; pierde el cliché de folclórica sin raíces del que algunos no la sacaban.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: En cuanto avance el concurso, ojo a un reportaje con Héctor de escudero y a una portada con foto de álbum antiguo.