7 hijos de celebridades que brillaron tanto o más que sus padres

Llegar al mundo con un apellido que ya suena en las portadas tiene sus ventajas y también su factura. La puerta se abre antes, pero cada logro queda bajo sospecha: el mérito se mide siempre contra la sombra del padre o de la madre. El debate sobre los llamados nepo babies —hijos de famosos que acceden a la industria con ventaja— ha vuelto a poner el foco en esa mezcla de privilegio y exigencia, aunque también ha demostrado que la puerta abierta no basta: sin talento propio, el apellido solo retrasa el fracaso.

Los siete nombres que siguen comparten un rasgo: ninguno se quedó a vivir del apellido. Hay quien lo ocultó para que escucharan una maqueta, quien llegó a la Casa Blanca después de que su padre ya la hubiera ocupado y quien completó el EGOT. El criterio es exigente: se han seleccionado trayectorias propias y verificables —estatuillas, récords de ventas, cargos electos— que igualan o superan las de sus progenitores, en la música, el cine y la política, desde los años cuarenta hasta hoy.

1
Enrique Iglesias, el hijo de Julio Iglesias que conquistó el mercado anglosajón

Enrique Iglesias y Julio Iglesias
Enrique Iglesias y Julio Iglesias. Fuente: Agencias

Enrique Iglesias nació en Madrid el 8 de mayo de 1975, tercer hijo de Julio Iglesias e Isabel Preysler, y arrancó su carrera escondiendo precisamente ese apellido: envió su primera maqueta firmando como «Enrique Martínez» y haciéndose pasar por guatemalteco, con 500 dólares que le prestó su niñera, Elvira Olivares. Aquel debut homónimo de 1995 —dedicado a esa cuidadora— vendió cerca de seis millones de copias y le valió en 1997 un Grammy al mejor intérprete latino, el mismo año en que su padre también competía en los premios. El salto definitivo llegó en 1999 con «Bailamos», su primer número uno en el Billboard Hot 100 anglosajón, al que siguieron «Be with you» y un contrato con Interscope que lo instaló en el mercado estadounidense.

Las cifras sostienen la comparación. Julio Iglesias figura como el cantante masculino latino más vendedor de la historia —Guinness se lo reconoció en 2013—, y su hijo pequeño ha respondido con el récord de sencillos número uno en la lista latina de Billboard: 27, con «Bailando» (2014) encabezándola durante 41 semanas. En 2020 la revista lo nombró mejor artista latino de todos los tiempos, y acumula más números uno en la lista Dance Club Songs que Michael Jackson. Ese tránsito constante entre el inglés y el español lo convirtió en el gran crossover bilingüe del pop, el que colaboró con Pitbull, Bad Bunny o Nicky Jam antes de que el actual boom urbano normalizara esas alianzas. En 2024 cerró su ciclo de discos de estudio con «Final Vol. 2», aunque sigue de gira.

Espalda