Madonna, a sus 67 años, se corona en Vogue Italia con corsé y medias de rejilla

La Reina del Pop estrena portada en la edición italiana de la cabecera con un archivo de prendas propias que incluye un corsé nude y medias de rejilla. En la entrevista, Madonna adelanta su esperado disco Confessions II, que llegará el 3 de julio, y carga contra la inteligencia a

Madonna lo ha vuelto a hacer. A sus 67 años, la artista se ha plantado en la portada del número de julio de 2026 de Vogue Italia con un gesto que define su leyenda: agarrándose el pecho, la cabeza echada hacia atrás, con la boca entreabierta y una mirada que desafía cualquier reloj biológico. Las imágenes, firmadas por el fotógrafo brasileño Rafael Pavarotti, muestran a la cantante luciendo un corsé color nude, medias de rejilla y tacones dorados, complementados con unas inesperadas —y muy Madonna— rodilleras rosas.

Un vestuario rescatado de su archivo personal

El estilismo es toda una declaración de principios. Madonna no necesitó acudir a una maison de lujo: sacó de su propio guardarropa —ese que custodia cuatro décadas de provocación— el corsé en tono piel que subraya su figura, las medias de rejilla que remiten a sus primeros videoclips y unos salones dorados de vértigo. Las rodilleras en rosa chicle son el guiño kitsch que solo ella puede convertir en alta moda. Y la melena, teñida en un suave degradado rosa, termina de sellar la coherencia de un look sin concesiones.

En una sesión que la propia artista ha calificado de «ritual», cada pieza habla de su historia. No es la primera vez que Madonna convierte el archivo en escenario: en 2022 ya rescató el icónico corsé de Jean Paul Gaultier para una alfombra roja, pero aquí la lectura es más íntima, casi autobiográfica.

La pista de baile como ritual y el adelanto de Confessions II

La sesión con Pavarotti no era solo una excusa para la imagen. En la entrevista que acompaña la portada, la cantante entrega las claves de su esperado décimo quinto álbum de estudio, Confessions II, que verá la luz el próximo 3 de julio. Se trata de la secuela directa de Confessions on a Dance Floor (2005), el disco que revolucionó las pistas con Hung Up y que vuelve a reunirla con el productor Stuart Price.

«Cada pista de baile es un lugar ritual donde liberas cuerpo y mente, la ansiedad se va y tienes la oportunidad de alcanzar quizá un estado más profundo de conciencia», ha declarado a Vogue Italia. La artista, que admite seguir bailando «en la cocina, después de cenar, con mis hijos», reivindica la danza como motor creativo y confiesa que su otra gran vía de escape es desaparecer de las redes sociales mientras trabaja en nueva música: «Me gusta tomarme descansos… y desaparecer. Porque así alimentas la imaginación».

Midó el mundo en pistas de baile mucho antes de que las plataformas le pidieran likes. Por eso prefiere desaparecer a regalar su intimidad al scroll.

La conversación también ha servido para cargar contra la inteligencia artificial y la dictadura del algoritmo. «Antes te rodeabas de pintores, músicos, bailarines; se trabajaba desde un lugar puro, para el otro. Hoy, para conseguir un contrato discográfico, tienes que pensar en cuántos seguidores tienes», ha denunciado. Madonna enlaza directamente con el mensaje de Bring Your Love: «No intentes distraerme con números», canta, convencida de que la verdadera creación exige riesgo y no fórmulas.

El legado imbatible de la transgresora por antonomasia

La imagen de Madonna agarrándose el pecho frente al objetivo de Pavarotti es mucho más que una provocación: es la continuidad de un discurso que empezó en 1984, cuando rodó por el escenario de los MTV Video Music Awards con un vestido de novia, y que alcanzó su cénit con el libro Sex y los conciertos que la censura amenazó con prohibir. En un ecosistema mediático donde la irreverencia femenina aún cotiza a la baja cuando la protagonista rebasa los cuarenta, la portada italiana funciona como un manifiesto.

No es una reina sola en su corte: figuras como Cher o Dolly Parton han reescrito hace poco las reglas del estilismo sénior, pero Madonna ha ido un paso más allá. Mientras otras artistas de su generación han optado por la reinvención suave, ella ha elegido recordarle a la industria que su marca fue, y sigue siendo, la transgresión sin fecha de caducidad.

El número de julio de Vogue Italia estará disponible en quioscos a partir del 30 de junio, y la entrevista completa puede consultarse en la web oficial de la cabecera. Para quien quiera más pistas sobre Confessions II, la artista ha habilitado un adelanto en su web oficial.

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: Madonna demuestra que la edad es solo una etiqueta y que su corona de provocadora sigue intacta, ganándose a la crítica y al público.
  • 💎 El detalle de lujo: El look se compone de un corsé nude propio de su archivo, medias de rejilla y tacones dorados, rematado con rodilleras rosas y melena teñida.
  • 🗣️ El entorno cuenta: Para el entorno cercano de la artista, esta portada es la antesala visual de Confessions II, un disco que llegará para reclamar el trono del dance.