Isabel Pantoja vuelve a estar en el centro de la polémica tras la inesperada cancelación del concierto que tenía previsto ofrecer este 27 de junio en el Icónica Santalucía Sevilla Fest, una cita que estaba llamada a convertirse en uno de los momentos más importantes de su gira conmemorativa del 50º aniversario de su trayectoria artística.
Lo que debía ser el cierre de sus actuaciones en España ha acabado derivando en un conflicto entre la artista y la organización del festival, con comunicados cruzados, amenazas de acciones legales y un gran desconcierto entre los miles de seguidores que esperaban verla sobre el escenario de la Plaza de España de Sevilla.
1El concierto de Isabel Pantoja
La actuación tenía un significado muy especial para la cantante. Después de recorrer distintos escenarios de Latinoamérica y Estados Unidos, Isabel Pantoja había reservado esta fecha como la única actuación de su gira en territorio español. Por ese motivo, la expectación era máxima y las entradas se habían convertido en uno de los grandes reclamos del festival.
Sin embargo, a pocos días del concierto, el equipo de la tonadillera emitió un comunicado en el que anunciaba la cancelación del espectáculo. En la nota se argumentaba que existían «diferentes discrepancias en relación con la ejecución de puntos del acuerdo» que hacían imposible llevar a cabo el evento en las condiciones previstas. El anuncio sorprendió tanto a los organizadores como al público, ya que hasta ese momento todo apuntaba a que el espectáculo se desarrollaría con absoluta normalidad.
La respuesta del Icónica Santalucía Sevilla Fest no tardó en llegar. La organización manifestó públicamente su sorpresa por la decisión adoptada y aseguró que había cumplido en todo momento con las obligaciones contractuales asumidas con la empresa representante de la artista. Además, explicó que, tras conocer el comunicado de cancelación, había intentado contactar directamente con Isabel Pantoja para confirmar si realmente mantenía esa decisión, al considerar que todo estaba preparado para la celebración del concierto.
El festival fue incluso más allá al advertir de que estudiaría emprender acciones legales, incluyendo la posibilidad de presentar una denuncia por un presunto delito de estafa, al considerar que la suspensión se había producido de manera unilateral e injustificada. Desde la organización insistieron en que la voluntad del festival siempre había sido mantener el espectáculo y evitar cualquier perjuicio para el público que había adquirido sus entradas con meses de antelación.
Tras varios intentos fallidos de contactar con la cantante, la promotora confirmó finalmente la cancelación definitiva del concierto, señalando que la decisión obedecía a motivos ajenos a la voluntad del festival. En el mismo comunicado anunció que iniciaría la devolución automática del importe de las entradas en un plazo máximo de 48 horas y utilizando los mismos canales por los que fueron adquiridas.
Otro de los aspectos que más llamó la atención del comunicado fue la afirmación realizada por la organización respecto al caché adelantado. Según explicó el festival, Isabel Pantoja no habría devuelto la cantidad abonada previamente, una circunstancia que añade un nuevo elemento de tensión a un conflicto que podría acabar resolviéndose en los tribunales si finalmente prosperan las acciones legales anunciadas por la promotora.
En medio de toda esta controversia, Anabel Pantoja ha reaparecido públicamente en Madrid durante un evento organizado por Dulceida con motivo de la celebración del Orgullo. Como era previsible, la influencer fue preguntada por la complicada situación que atraviesa su tía y por la enorme repercusión que ha generado la cancelación del concierto.
Lejos de pronunciarse sobre el conflicto, Anabel optó por marcar distancias y dejó claro que no pensaba intervenir en una polémica que afecta directamente a Isabel Pantoja. «Yo es que te contesto sobre mí, ¿vale? Así, entiendo que me lo tengáis que preguntar, pero yo he venido aquí hoy a apoyar a Aida y a lo mío, ¿vale?», respondió de forma tajante ante los micrófonos.
Sus palabras suponen un cambio de actitud respecto a otras ocasiones en las que había salido públicamente en defensa de su tía. Esta vez, la colaboradora prefirió no valorar ni la cancelación del concierto ni el enfrentamiento abierto entre la cantante y los responsables del festival, dejando claro que no desea verse involucrada en una nueva polémica familiar o profesional.







