Las estafas digitales se han convertido en una amenaza cada vez más frecuente y sofisticada, y en esta ocasión la víctima ha sido Sonsoles Ónega, que ha alertado públicamente a sus seguidores tras detectar una campaña fraudulenta que utiliza su imagen sin consentimiento.
Sonsoles Ónega está muy dolida

La presentadora de Antena 3 se muestra especialmente molesta por lo ocurrido y ha querido advertir a la audiencia para evitar que otras personas caigan en este tipo de engaños que circulan con facilidad en redes sociales.
El fraude consiste en una suplantación de identidad en la que se utiliza la figura de la periodista para promocionar supuestas inversiones milagrosas que prometen grandes beneficios en poco tiempo. En estos anuncios, completamente falsos, se atribuyen a Sonsoles Ónega declaraciones inventadas y entrevistas ficticias en las que aparentemente recomienda participar en un producto financiero inexistente. Nada de lo que se publica es real, tal y como ha quedado claro tras la denuncia del entorno de la comunicadora.
Además, la misma red de estafas habría utilizado anteriormente la imagen de otros rostros conocidos como Susanna Griso o incluso Jordi Évole, repitiendo un mismo patrón basado en la credibilidad de figuras públicas para atraer a posibles víctimas. El objetivo es siempre el mismo: generar confianza en el usuario para que entregue sus ahorros a una empresa que posteriormente resulta imposible de localizar.
En el caso de Sonsoles Ónega, la situación ha ido un paso más allá por el uso especialmente sensible de su entorno familiar. Los estafadores han llegado a incluir referencias a la muerte de su padre, el periodista Fernando Ónega, asegurando falsamente que él habría transmitido a su hija un supuesto secreto de inversión antes de fallecer. Este detalle ha sido especialmente doloroso para la presentadora, que considera inaceptable que se juegue con la memoria de su padre para intentar dar credibilidad a una estafa.
Sonsoles Ónega ha dado explicaciones

La comunicadora está muy afectada no solo por la suplantación de su imagen, sino también por la manipulación emocional que implica la utilización de su historia personal. Su entorno recalca que en ningún momento ha participado en ninguna campaña de inversión ni ha recomendado producto financiero alguno, y que todas las supuestas declaraciones difundidas son completamente inventadas.
Este tipo de fraudes, cada vez más elaborados, se apoyan en montajes audiovisuales y textos falsos que imitan entrevistas reales para dar una apariencia de veracidad. En muchos casos, las víctimas descubren demasiado tarde el engaño, cuando ya han perdido su dinero y no existe forma de recuperar los fondos ni de rastrear a los responsables.
Ante esta situación, Sonsoles Ónega ha querido lanzar un mensaje de advertencia para que el público extreme la precaución y no confíe en este tipo de contenidos que circulan por internet sin ninguna garantía. Su caso vuelve a poner sobre la mesa el creciente problema de la suplantación de identidad de famosos en estafas online, una práctica que continúa extendiéndose y afectando tanto a los rostros públicos como a los usuarios que caen en la trampa.







