Las Campanadas de Nochevieja ya han quedado atrás y, un año más, Cristina Pedroche ha vuelto a situarse en el centro de la conversación mediática. Cada 1 de enero, una de las preguntas que más se repite es siempre la misma: cuánto cobra la presentadora por despedir el año en Antena 3. En esta ocasión, el interés ha sido todavía mayor, ya que las Campanadas de 2025 han sido las duodécimas consecutivas de Pedroche y llegan en un momento clave de su trayectoria televisiva, marcado por la competencia y por sus propias declaraciones sobre un posible final de etapa.
Un sueldo muy elevado

En las últimas horas ha vuelto a circular el rumor de que la presentadora habría cobrado alrededor de 40.000 euros por ponerse al frente del especial de Nochevieja. Sin embargo, esta cifra no responde a la realidad contractual de Cristina Pedroche con Atresmedia. Tal y como reiteran fuentes de la cadena y como la propia presentadora ha explicado en numerosas ocasiones, Pedroche no percibe una cantidad específica ni extraordinaria por presentar las Campanadas, ya que esta labor está incluida dentro de su contrato general con el grupo audiovisual.
Cristina Pedroche mantiene desde hace años un contrato de cadena con Atresmedia, en el que se engloban todos los trabajos que realiza para el grupo, incluidas las Campanadas. Así queda reflejado en cada renovación de su acuerdo profesional, lo que desmonta la idea de que cobre un caché especial por la noche del 31 de diciembre. Desde la cadena insisten en que su salario no varía por este evento concreto, pese a la enorme repercusión mediática que tiene.
La propia Pedroche se ha mostrado visiblemente cansada de tener que aclarar este asunto año tras año. En una entrevista concedida a El Mundo, fue especialmente clara al respecto: “Da igual cuántas veces explique que tengo contrato de cadena con Atresmedia y que todos mis trabajos, incluidas las Campanadas, entran dentro de mi sueldo mensual. La gente que quiere criticar lo va a hacer igualmente”. Una declaración que resume bien la polémica recurrente que rodea su figura cada inicio de año.
Las Campanadas de 2025 han sido las duodécimas de Cristina Pedroche, una cifra que da cuenta de la consolidación de su papel como uno de los rostros más reconocibles de la Nochevieja televisiva en España. Desde su debut en Antena 3, la presentadora ha convertido esta cita en un acontecimiento propio, especialmente gracias a los vestidos que luce cada año y que generan una enorme expectación previa.
Precisamente el vestuario ha sido una de las claves de esta edición, ya que Pedroche ha dejado caer en varias ocasiones que podría tratarse de su despedida. En El Hormiguero, la presentadora aseguró que el vestido era una forma de cerrar un ciclo: “El vestido no va a aguantar un año porque es el cierre del ciclo, no va a haber más”. Una afirmación que ha alimentado las especulaciones sobre si estas Campanadas han sido las últimas para ella en Antena 3, aunque por el momento no existe confirmación oficial al respecto.
Más allá del debate económico, las Campanadas de este año han estado marcadas por un desafío importante para Cristina Pedroche y Alberto Chicote. En 2024, por primera vez en años, la pareja quedó relegada al segundo puesto de audiencia, perdiendo el liderazgo que habían mantenido durante varias ediciones consecutivas. El objetivo para este 31 de diciembre era, por tanto, recuperar el primer puesto y volver a imponerse como la opción más vista.
La competencia en esta ocasión era diferente a la del año anterior. En La 1 de TVE, los encargados de despedir el año fueron Estopa y Chenoa, una apuesta que combinaba música y nostalgia. Mediaset, por su parte, confió en Xuso Jones y Sandra Barneda, dos rostros consolidados de la cadena. Aunque ninguno de estos rivales parecía tan fuerte como en ediciones anteriores, la fragmentación de la audiencia y el consumo multiplataforma hacen que el resultado sea cada vez más imprevisible.
Las Campanadas autonómicas

Además de las grandes cadenas nacionales, las televisiones autonómicas también jugaron un papel relevante en la noche de Nochevieja. En TV3, la televisión pública catalana, los encargados de dar la bienvenida a 2025 fueron Laura Escanes y Miki Núñez, dos figuras muy populares entre el público joven. Telemadrid apostó por un formato coral con Mónica Martínez, Poty Castillo e Irene, del programa El Camping.
En Galicia, la TVG reunió a Eva Iglesias, Arturo Fernández, Aitana del Mar y Eddy, concursante de Gran Hermano, mientras que Canal Sur confió en Toñi y Enrique Moreno para conducir su tradicional especial. Un abanico de propuestas que demuestra cómo las Campanadas se han convertido en un evento televisivo de primer nivel en todo el país.
El caso de Cristina Pedroche refleja una realidad que se repite cada inicio de enero: la confusión entre salario, caché y percepción pública. Aunque se rumoree que cobra cifras concretas por dar las Campanadas, la realidad es que su remuneración responde a un contrato estable con Atresmedia, no a un pago puntual por evento. Aun así, el debate persiste, alimentado por la enorme visibilidad que tiene la presentadora y por el impacto social de su aparición en una de las noches más vistas del año.
Con las Campanadas de 2025 ya emitidas, la incógnita ahora no es solo cuánto cobra Cristina Pedroche, sino si volverá a ponerse al frente de esta cita en el futuro. Mientras tanto, una cosa parece clara: más allá de los rumores y las cifras, su nombre sigue siendo uno de los más asociados a la Nochevieja televisiva en España.

