Orson Salazar rompe su silencio: desmiente las deudas que le achacan tras separarse de Paz Vega

Menos de 48 horas después de que la prensa del corazón diese por hecho que su gestión financiera había sido el detonante de la ruptura, Orson Salazar ha cogido el teléfono y ha hablado. Lo ha hecho en ‘El tiempo justo’, el espacio de La Razón que presenta María Eugenia Yagüe, y sus palabras suenan a defensa cerrada y a contraataque en toda regla.

Las palabras exactas de Orson Salazar

El empresario venezolano no se ha andado con rodeos. En una conversación telefónica mantenida este mismo viernes 15 de mayo, ha querido dejar claro que la administración del dinero fue una responsabilidad compartida con Paz Vega durante los más de veinte años que duró el matrimonio. Nada de cuentas opacas ni de decisiones unilaterales. «No tengo una sola mancha en mi vida profesional», ha sentenciado, en un tono que quienes le conocen identifican como el de quien está cansado de leer su nombre junto a la palabra deuda.

El dato que más ha sorprendido, en todo caso, es la confirmación de que reside en un inmueble de alquiler en Madrid, mientras la actriz sevillana ha optado por mudarse temporalmente a casa de su hermana Sara Vega. Una imagen que contradice las informaciones que cuestionaban su capacidad para mantenerse por su cuenta. Cosas que pasan en 2026.

Paz Vega, alquileres y la sombra de Hacienda

El trasfondo de esta historia tiene cifras concretas. Tras anunciarse la separación, varios medios apuntaron a que la protagonista de ‘7 vidas’ tuvo que desprenderse del 65% de una propiedad histórica para hacer frente a sucesivas prórrogas de deudas con la Agencia Tributaria. Y ahí es donde el foco se había posado sobre Salazar, a quien se señalaba como responsable de la gestión de ese patrimonio. Él lo niega con rotundidad y, además, subraya que todo se hizo con el visto bueno de ambos.

Mientras tanto, la vida sigue y, en un giro casi cinematográfico, ambos estarán presentes en el Festival de Cannes de este año, aunque en papeles muy distintos. Orson Salazar ha confirmado que no liderará la organización de la tradicional fiesta de Campari, un evento que solía llevar su firma. Paz Vega, en cambio, acude como directora novel para presentar ‘Rita’. Dos caminos separados que arrancan en la misma alfombra roja.

La versión de cada uno y lo que no se dice

Conviene recordar que en este tipo de rupturas de larga duración, la verdad suele tener tantas capas como un reality de los de antes. Cuando una pareja con hijos, propiedades y dos décadas de convivencia pone punto final, las acusaciones cruzadas sobre la gestión económica son casi un clásico. Le pasó a otras figuras del papel cuché y ahora le toca a la otrora pareja más estable del panorama patrio.

Lo relevante aquí es que Salazar ha decidido hablar y lo ha hecho en un medio de comunicación, no a través de un comunicado anodino. Eso indica que quiere controlar el relato y, de paso, dejar claro que su situación personal no es la que se había pintado. Si funciona o no, lo dirán las próximas portadas. De momento, el «no tengo una sola mancha» ya es el titular que va a retumbar unos días.

El detalle que todo el mundo se ha saltado, por cierto, es que mientras él alquila y ella se refugia en el hogar familiar, los hijos permanecen en Madrid bajo el cuidado de Orson Salazar. Ahí hay otra lectura posible: la logística del día a día ya ha cambiado y no parece provisional.

El Termómetro de Cotilleo

  • 🌡️ Nivel de drama: 7/10. Tenemos defensa pública, cifras de deudas sobrevolando y un festival internacional como telón de fondo. No es una guerra declarada, pero la tensión se mastica.
  • 🏆 Quién gana, quién pierde: Gana Orson Salazar, que ha conseguido plantar su versión sin filtros. Pierde (por ahora) la narrativa que le situaba como único responsable financiero.
  • 🔮 ¿Habrá réplica o exclusiva pronto?: Paz Vega aún no ha respondido directamente a estas palabras. Si se siente aludida, la alfombra roja de Cannes puede convertirse en un escenario incómodo. O en el lugar perfecto para una foto que lo diga todo.