La polémica en torno a la vivienda que María Teresa Campos tenía en Málaga sigue sumando capítulos. Después de que aparecieran en un portal inmobiliario imágenes del ático familiar y de que Terelu Campos mostrara públicamente su sorpresa, José María Almoguera ha decidido romper su silencio para aclarar lo sucedido y responder a las palabras de su tía. Sus declaraciones dejan claro que el asunto ha provocado un nuevo desencuentro dentro del conocido clan televisivo.
La nueva guerra familiar

Todo comenzó cuando en ‘¡De lunes a viernes!’ se comentó la aparición de un anuncio con fotografías del inmueble de 180 metros cuadrados frente al mar que perteneció a la recordada presentadora. La publicación generó un gran revuelo, especialmente porque Terelu aseguró desconocer por completo que esas imágenes estuvieran circulando y llegó a preguntarse quién había podido facilitar el material. En ese momento, la colaboradora terminó apuntando a la posibilidad de que José María Almoguera o Carmen Borrego estuvieran detrás de la publicación.
Ahora, José María Almoguera ha querido despejar todas las dudas y explicar cuál es la situación real de la vivienda. El hijo de Carmen Borrego ha asegurado que la familia no tiene previsto vender la casa a corto plazo, desmintiendo así las especulaciones surgidas tras la aparición del anuncio.
«No hay intención de venta próxima. Hubo un tanteo para ver el interés que puede suscitar. Ahora mismo tenemos organizadas vacaciones para seguir yendo», ha explicado, dejando claro que el inmueble continúa formando parte del patrimonio familiar y que incluso sigue utilizándose como lugar de descanso.
El colaborador también ha querido explicar cómo aparecieron las imágenes en internet. Según su versión, el anuncio nunca contó con el consentimiento de la familia, motivo por el que consideran que la situación es especialmente grave.
«El anuncio no está puesto con consentimiento de la familia», ha afirmado con rotundidad. Además, ha mostrado su malestar por el tipo de fotografías que fueron difundidas. «Cuando vas a hacer una venta de una casa cuidas la casa para que salga perfecta. Hay fotos mías de niño ahí, eso no tiene ningún sentido. No son unas fotografías que hayan sido hechas de manera permitida», ha señalado.
Las declaraciones de José María apuntan directamente a la persona que gestionó inicialmente el posible interés por la vivienda. Según ha explicado, la familia depositó una confianza que, a su juicio, terminó siendo traicionada.
«Hemos confiado de más en una persona que ha hecho lo que ha querido luego», ha asegurado, dejando entrever que el responsable sería alguien vinculado a la inmobiliaria que publicó el anuncio. Además, ha confirmado que la familia estudia emprender acciones legales por la difusión de unas imágenes que consideran que nunca debieron hacerse públicas.
Sin embargo, más allá de la polémica por el anuncio, uno de los aspectos que más ha dolido a José María Almoguera ha sido la reacción inicial de Terelu Campos. El colaborador no ha ocultado su decepción después de que su tía insinuara públicamente que él y su madre podían estar detrás de la filtración.
«No lo entiendo. No me ha gustado. Me molesta que no lo sepa reconducir de otra manera», ha confesado con sinceridad al ser preguntado por aquel momento.
José María Almoguera rompe su silencio

José María ha querido matizar que no cree que Terelu actuara con mala intención, aunque considera que sus palabras tuvieron consecuencias sobre su imagen pública. «Creo que no lo dice con maldad, pero luego puedes decir ‘no lo digo porque sospeche de él’. Sobre todo, porque mi imagen quede deplorable. Eso no me gusta», ha explicado.
El hijo de Carmen Borrego ha reconocido que la situación le afectó especialmente en un primer momento. «En ese momento me duele», ha admitido, dejando patente el impacto que tuvieron las declaraciones de su tía en pleno revuelo mediático.
A pesar del desencuentro, el conflicto parece haber encontrado un principio de solución. José María Almoguera ha revelado que, una vez aclarados los hechos, Terelu Campos terminó pidiéndole disculpas, un gesto que rebaja la tensión surgida entre ambos tras unos días marcados por las sospechas y la controversia.
Con estas explicaciones, la familia Campos intenta cerrar una polémica que ha vuelto a situar sus diferencias en el foco mediático. Mientras tanto, la vivienda de María Teresa Campos continúa siendo objeto de atención pública, aunque sus propietarios insisten en que no existe una decisión firme de venderla y que el anuncio difundido nunca fue autorizado por la familia.







