Will Smith testifica en la demanda de un amigo contra Jada: el drama judicial que remueve Hollywood

El actor podría ser citado a declarar en la causa que un antiguo confidente de la pareja, Bilaal Salaam, ha presentado contra Jada Pinkett Smith. La demanda, que asciende a 3 millones de dólares, desvela amenazas, un presunto pacto de silencio roto y el eco todavía vivo de la bof

Will Smith podría verse obligado a testificar en el proceso judicial que Bilaal Salaam, un antiguo amigo de la pareja, ha emprendido contra Jada Pinkett Smith. La demanda, que reclama 3 millones de dólares (unos 2,75 millones de euros), se remonta a una fiesta de cumpleaños del actor en 2021, donde según Salaam, Jada le habría lanzado una amenaza escalofriante: «si sigues contando mis asuntos personales, acabarás desaparecido o recibirás un balazo».

El intento de citar a Will Smith: una maniobra que tensa la cuerda legal

El pasado 15 de julio, el abogado de Jada Pinkett Smith presentó una moción que deja al descubierto el pulso entre las partes. En un intercambio de correos adjunto a esa solicitud, Salaam —que se representa a sí mismo— reclamaba dedicar los primeros diez minutos de una llamada de media hora para pedir formalmente la declaración de Smith, a quien considera un testigo clave.

La respuesta del letrado de Pinkett Smith fue contundente: «El señor Smith no es parte en este litigio» y advirtió de que, si Salaam insiste, deberá seguir el procedimiento establecido para citar a un tercero, subrayando que hasta la fecha no consta ninguna citación formal entregada al oscarizado intérprete. E! News ha intentado sin éxito recabar comentarios de los representantes del actor, pero el correo electrónico de la defensa ya dibuja una línea roja: el equipo legal de Jada no quiere a Will Smith en este tablero.

La insistencia de Salaam en llamar al exmarido de Jada convierte el conflicto privado en un espectáculo judicial que ya roza la telenovela.

De la fiesta de cumpleaños al estallido tras los Oscar

La génesis del conflicto se sitúa en la celebración del 53º cumpleaños de Will Smith, en 2021. Según el relato de Salaam, Pinkett Smith le habría exigido que firmase un acuerdo de confidencialidad «o si no…» y, tras negarse, siete miembros de su séquito le habrían escoltado hasta el coche. A partir de ese momento, sostiene el demandante, se habría desatado una campaña de represalias que le habría provocado estrés postraumático, un sobrepeso de casi 45 kilos, hipertensión y diabetes.

El episodio se habría enconado después de la bofetada de Will Smith a Chris Rock en los Oscar de 2022. Salaam asegura que, al rechazar ayudar a Jada en la gestión de la crisis mediática que siguió al incidente –el sonado bofetón sigue coleando en la opinión pública–, se convirtió en blanco de una campaña de desprestigio. La sombra de aquella noche en el Dolby Theatre sobrevuela ahora este nuevo capítulo judicial.

Cuando las parejas de Hollywood acaban en el banquillo de los testigos

No es la primera vez que los tribunales de California se convierten en el último acto de un drama conyugal. El interminable litigio entre Brad Pitt y Angelina Jolie, con la viña Miraval como campo de batalla y declaraciones que arrastran a los hijos de la ex pareja, mostró cómo un antiguo vínculo sentimental puede transformar una simple demanda en una puesta en escena de alto voltaje mediático. Cada comparecencia, cada testimonio, se lee como un nuevo episodio de una serie que Hollywood escribe con tinta legal.

En el caso Smith-Pinkett, la posible testificación de Will Smith añade una capa adicional de exposición. Después del vapuleo reputacional que siguió al incidente de los Oscar, volver a sentarse ante un juez para hablar de los negocios de su ex mujer —y, de paso, de aquella fiesta de 2021— supondría un nuevo examen público de un matrimonio que todos daban por amortizado pero que, a la vista de los documentos judiciales, aún es capaz de remover las aguas de Hollywood. Salaam, que se juega 2,75 millones de euros, sabe que la presencia del actor amplifica el eco de su causa, y por eso la exige con tenacidad.

Mientras, la defensa de Jada Pinkett Smith intenta centrar el foco en las lagunas de la demanda: en la moción del 15 de julio, su abogada insta a Salaam a aportar las grabaciones de las llamadas que sitúa en el centro de sus acusaciones de intimidación, así como los historiales médicos que acrediten los daños físicos y emocionales que reclama. «El demandante no ha declarado si existen grabaciones con dos de los presuntos participantes y se niega a aclarar si presentará sus registros médicos», reza el escrito.

El reloj corre y la posibilidad de ver a Will Smith en el estrado se mantiene sobre la mesa. De fondo, la pregunta que Hollywood se hace en voz baja: ¿hasta dónde está dispuesto a llegar Salaam para sacar adelante su causa y qué impacto real tendría la declaración de un actor que, hace apenas cuatro años, recibió un Oscar entre lágrimas y minutos después empañó la noche con un gesto que aún no ha terminado de explicar?

El Veredicto VIP

  • 📸 Imagen pública: La exposición de Will Smith como testigo reabriría las heridas del Oscar 2022 y sometería a un nuevo escrutinio su actual posición en la industria.
  • 💎 El detalle de lujo: La cifra del litigio alcanza los 3 millones de dólares (unos 2,75 millones de euros), un montante que eleva el tono del conflicto de disputa personal a batalla económica con eco mediático.
  • 🗣️ El entorno cuenta: El círculo legal de Jada insiste en que Smith no es parte, pero el empeño de Salaam por citarle revela que la sombra del actor es, para el demandante, más valiosa que cualquier otra prueba.