Seth Rogen ha confesado entre carcajadas que durante el rodaje de The Invite, la esperada comedia romántica que dirige Olivia Wilde, no fue capaz de mantener el tipo en las escenas más subidas de tono con Penélope Cruz. Entre toma y toma, el actor no dejaba de dar las gracias a su compañera, un gesto que ha convertido en anécdota viral tras su paso por el programa de Jimmy Kimmel.
La confesión que ha desatado las risas en Hollywood
Invitado al Jimmy Kimmel Live!, Rogen —conocido por imprimir su humor autocrítico a cada proyecto— explicó que el equipo les animó a improvisar durante una secuencia especialmente íntima. «Lo que resulta gracioso en realidad es que nos dijeron que improvisáramos», relató. «Hay un momento en el que parece que vamos a enrollarnos, y yo no paraba de soltar: ‘Gracias, gracias’». Olivia Wilde, la directora, no daba crédito. «Me preguntaba: ‘¿Por qué haces eso?’. Y yo solo respondía: ‘No lo sé, es lo que me sale de la boca’». El cómico asegura que, si estuviera en esa situación en la vida real, solo sentiría gratitud y disculpas.
No hay mejor manera de romper la tensión que un torrente de agradecimientos improvisados entre dos estrellas de cine.
El actor, casado con Lauren Miller desde 2011, admitió también que le preocupaba la reacción de Javier Bardem, marido de Cruz. «Sí, piensas mucho en eso», bromeó. «Pero creo que no me ve como una amenaza real en ningún sentido». Y la actriz española no se quedó atrás: fue idea suya romper el hielo cantándole un tema de Sade en plena escena, un detalle que Rogen calificó de «parcialmente sexy, pero también desternillante».
De la caída accidental a la lesión inesperada
La improvisación continuó con una torpeza física que el intérprete añadió por su cuenta. «Pensé que sería divertido que yo estuviera intentando quitarme los pantalones y me cayera al suelo», reveló. El equipo aplaudió la idea, pero la realidad le pasó factura. «Y entonces me lesioné el hombro durante siete meses». El resultado es una secuencia que mezcla el romance con el patetismo más genuino, marca de la casa Rogen.
Cuando el humor salva las escenas de sexo
La anécdota de The Invite se inscribe en una larga tradición de A-listers que confiesan lo incómodas que resultan las escenas íntimas en el plató. Sarah Michelle Gellar, Keanu Reeves o Henry Cavill han relatado situaciones similares en las que la única salida fue tirar de ironía. Rogen, sin embargo, ha llevado el manual a otro nivel: en lugar de tensión, puro agradecimiento. El humor como escudo emocional es una constante en la filmografía del canadiense —desde Lío embarazoso hasta Supersalidos—, pero esta vez el efecto cómico nace de lo genuino. No hay cinismo: solo un actor que, en el fondo, reconoce lo surrealista que es besar a Penélope Cruz delante de sesenta técnicos.
El estreno de The Invite está previsto para los próximos meses, y la confesión de Rogen ya ha hecho más campaña que cualquier tráiler. La industria ha aplaudido la honestidad del actor, y las redes han convertido el momento en un nuevo gif de culto. Penélope Cruz, por su parte, no ha comentado públicamente el asunto —su sonrisa en la alfombra roja futura será, sin duda, la respuesta más elocuente.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Rogen consolida su perfil de antihéroe adorable y Cruz refuerza su imagen de estrella accesible y con sentido del humor.
- 💎 El detalle de lujo: La química entre ambos, aderezada con una canción de Sade y una caída torpe, vale más que cualquier campaña promocional.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas a la producción aseguran que Olivia Wilde quedó encantada con la improvisación y que el ambiente en el set fue inmejorable.







