Con un sombrero newsboy y shorts de cuero, Salma Hayek ha llevado la alta costura a la grada VIP de Roland Garros en su primera jornada de 2026.
La actriz mexicana no pasó desapercibida durante la sesión inaugural del torneo parisino, que este año se celebra del 1 al 7 de junio. Junto a su marido, el empresario François-Henri Pinault, Hayek demostró que las gradas son la nueva pasarela.
El look, en clave monocromática salpicada por dos fogonazos de rojo, comenzaba con una camiseta canalé de Gucci —con los emblemáticos ribetes verdes y rojos— bajo un cárdigan negro anudado al frente. La prenda estrella: unos shorts de cuero negros de estilo bermuda, que confirman la vuelta de esta prenda a los armarios femeninos más cool.
A los pies, sandalias planas de cuero con doble hebilla, diseño de Bottega Veneta. Y como guiño cromático a las rayas de la camiseta, un bolso Baby Veneta Intrecciato de la misma maison en un rojo caramelo imposible de ignorar. Las gafas de sol cat-eye de McQueen, con toques escarlata en las patillas, remataban un estilismo que parecía pensado para una revista de moda, no para una tarde de tenis.
El sombrero newsboy que vuelve del año 2000
El accesorio que más miradas atrajo fue, sin duda, el sombrero newsboy negro. Una pieza que reinó en el cambio de milenio, pero que cayó en en desuso con la llegada del minimalismo. Hayek la rescata con la elegancia de quien sabe que la moda es un péndulo.
El estilismo completo es una carta de amor al lujo silencioso y a la casa Kering: Gucci, Bottega Veneta y Alexander McQueen pertenecen al conglomerado que preside Pinault. Un gesto de fidelidad conyugal con eco en la pasarela.
Salma Hayek convierte la grada de Roland Garros en su pasarela personal y confirma que el sombrero newsboy vuelve con más fuerza que nunca.
El tenis como termómetro del estilo: las gradas dictan moda
Roland Garros no es ajeno al desfile de celebridades. La edición de 2026 ya ha visto a otras figuras, pero Hayek ha sido la primera en traer un look tan rotundo. El torneo, que se celebra en la capital mundial de la moda, se ha convertido en los últimos años en una cita obligada para las front rows improvisadas, donde lo que se lleva en las gradas marca tendencia tanto como lo que sucede en la pista.
La actriz, habitual en los desfiles de alta costura, sabe que la cultura del tenis está viviendo un nuevo romance con la moda. Los códigos tenniscore —faldas plisadas, polos, colores claros— han saltado a la calle, y Hayek propone una lectura más oscura y sofisticada.
Salma Hayek y el armario de una musa Kering
Esta no es la primera vez que Salma Hayek alinea sus elecciones de moda con el imperio de su marido. A lo largo de los años, ha sido una de las embajadoras más leales de las firmas del grupo, desde Saint Laurent hasta Balenciaga. En esta ocasión, opta por Gucci y Bottega Veneta, dos marcas que bajo la dirección de Sabato De Sarno y Matthieu Blazy (respectivamente) están redefiniendo el lujo contemporáneo.
El guiño de los shorts de cuero recuerda además a la colección Primavera-Verano 2026 de Bottega, donde las siluetas utilitarias y el cuero tintado dominaron la pasarela. No es casualidad: Hayek acostumbra a adelantar tendencias con meses de antelación, y su elección puede leerse como un movimiento de marketing sutil. Como suele suceder con las A-listers que tienen acceso preferente a los ateliers, su armario es también un escaparate.
Frente al exceso de brillos y logos que otros palcos VIP han exhibido, Hayek apuesta por una fórmula más inteligente: el lujo reconoce a quien lo lleva porque no necesita presentación. El resultado es un look que podrá ser copiado en los próximos torneos, pero difícilmente igualado.
El Veredicto VIP
- 📸 Imagen pública: Salma Hayek refuerza su papel de icono de moda sereno y sofisticado, alejado del ruido mediático de otras celebrities.
- 💎 El detalle de lujo: El bolso Baby Veneta y las sandalias Bottega, el cárdigan anudado y la camiseta Gucci con sus ribetes rojiverdes forman un estilismo valorado en más de 15.000 euros.
- 🗣️ El entorno cuenta: Fuentes cercanas a la maison confirman que Hayek no recibe un estilismo externo: elige personalmente las piezas de los talleres Kering con meses de antelación.







