Jessica Bueno ha reaparecido este lunes 4 de mayo en Telecinco con unas declaraciones que han sacudido de nuevo el entorno mediático de la familia Pantoja, al pronunciarse con claridad sobre el durísimo testimonio que Isa Pantoja ofreció días atrás en televisión. La modelo ha roto su silencio tras años evitando entrar en este asunto, reaccionando a una entrevista que ha vuelto a poner sobre la mesa uno de los episodios más controvertidos y dolorosos que se recuerdan en el clan.
2Jessica Bueno rompe su silencio
La modelo insistió en que no conocía en profundidad lo que sucedía dentro del núcleo familiar, y que muchas de las situaciones no se compartían con ella. Según su versión, Isa Pantoja era protegida por su entorno, aunque eso no evitó que se produjeran hechos que hoy generan una fuerte controversia. “En esa familia no tenía ni voz ni voto”, afirmó con contundencia, subrayando que siempre ha preferido mantenerse al margen por tratarse de un tema extremadamente delicado.
Aun así, Jessica Bueno no ha ocultado su sorpresa por las palabras de su ex cuñada. Reconoce que no mantienen relación en la actualidad y que le desconcierta que Isa haya reclamado ese apoyo públicamente, especialmente tantos años después de lo ocurrido. Sin embargo, también ha mostrado empatía al escuchar el testimonio completo, adoptando una postura más reflexiva.
“Viendo cómo se sentía y lo que vivió, no me parece nada bien lo que hicieron con ella”, declaró, en una de las frases más contundentes de su intervención. La modelo ha condenado claramente lo sucedido, dejando claro que, independientemente de su papel en aquel momento, considera que nadie debería pasar por una situación semejante.
El episodio al que se hace referencia continúa siendo uno de los más impactantes vinculados al apellido Pantoja. Isa Pantoja tenía apenas 17 años cuando su familia descubrió que había ocultado un teléfono móvil y que había mantenido relaciones con su primer novio, algo que, según su relato, fue interpretado como una deshonra dentro del entorno familiar. A partir de ahí, se desencadenaron una serie de castigos que han sido duramente cuestionados con el paso del tiempo.
Entre ellos, destaca el momento en que su madre, Isabel Pantoja, le cortó el pelo como reprimenda, y posteriormente la intervención de Kiko Rivera, quien la habría sacado al jardín en pleno invierno para rociarla con agua fría mientras recibía gritos e insultos. Un episodio que ha sido calificado como humillante y que ha quedado grabado en la memoria colectiva, reabriéndose ahora con más fuerza tras las recientes declaraciones televisivas.







